29 de noviembre de 2007

Toco 1 – INTI 1


A pesar de que el próximo sábado no hay partido (lo cual me daría un poco más de margen para la realización del comentario) sinceramente no puedo esperar ni un minuto mas; siento que si no me pongo a pensar y en compartir con ustedes todo lo que significó esta noche para mí, me voy a ir a dormir intranquilo como que no pude darle un final a todo lo sucedido durante esta noche.

Aparte del tema futbolístico, el cual tocaremos más adelante, me gustaría nuevamente hacer referencia a la mejor virtud que tiene este grupo: la calidad humana de todos y cada uno de los integrantes. Creo, sin exagerar, que hoy vimos al mejor Toco de la historia: no sólo por haber jugado uno de los mejores partidos del año (por el rival y la expectativa que se había gestado por este cotejo) sino porque tuve la suerte de presenciar una comunión que me pareció muy especial.

Sinceramente, creo que hoy dimos un paso adelante en lo referido a la unión y la calidad del grupo: me dio placer ver la solidaridad y el compañerismo que se vio dentro de la cancha, entre todos los que tuvimos la suerte de jugar y entre aquellos que por diversas razones lo vieron desde afuera (Tute y Luis averiados, Cecilia es mujer, Matute se retiró hace tiempo y de Seba dudo que haya pateado una pelota de fútbol en su vida, para él el fútbol son códigos, cadenas y violencia) . Fue algo mágico, ver tanta gente agolpada mirando el partido, sufriendo todos, tirando todos para el mismo lado, sin reproches por los cambios, ni por las jugadas que se intentaron y no salieron. Todo fue apoyo, comprensión, solidaridad, compañerismo, entre algunos amigos de toda la vida (lo cual suena lógico), pero también con aquellos chicos que se sumaron al equipo hace poco, por tomar el caso de Lucas y Santi. Créanme, muchachos, hace 20 años que juego al fútbol en equipos y es la primera vez que veo algo así. Me llena de orgullo formar parte de un grupo tan lindo y tan unido.

Pero todo esta unión, solidaridad y compañerismo, no se quedó sólo de los límites de la cancha para afuera, sino que también se vio reflejado en el verde césped. Desde el principio charlamos de cómo teníamos que encarar el partido: como una final, sí, con pasión, con el corazón, pero también jugando con la cabeza, con la frialdad que deben tener los equipos que quieren lograr algo importante. Poco hubiese servido mostrar todo ese ímpetu, pero ser un manojo de nervios; porque la ansiedad, los nervios, las ganas de dar todo, puede ser contraproducente si no se sabe manejar con inteligencia.

Y hoy Toco lo tuvo todo para ganar el partido: ímpetu, garra, corazón e inteligencia. Ímpetu para salir a ganar el partido y demostrar que no es casualidad que hayamos logrado mas del 70% de los puntos en juego; garra para demostrar que no había nada que nos podía derrumbar en esta noche (el penal errado, el gol rival en el mejor momento del equipo), corazón para luchar cada pelota como se fuese la última, pero todo combinado con la inteligencia para manejar el partido, para presionar en el momento que había que apretar, para ceder la iniciativa en el momento que había que recuperarse. Lo hicimos todo, pero el fútbol es tan lindo que a veces Todo, no alcanza.

Arrancó bien Toco desde el primer minuto del primer tiempo. Con una formación de jugadores rústicos y combativos, fue interesante lo que se vio en esa primera mitad. Se presionó, se cortaron los circuitos creativos, se mostró solidez defensiva, se manejó bastante bien la pelota, pero fallamos un poco a la hora de generar juego: ninguno de los volantes presentados siente las funciones ofensivas, y nuestros delanteros (Diego y Bata) quedaban un poco separados del resto del equipo, aunque preocupaban gracias a sus condiciones técnicas naturales y su velocidad. Fue parejo el partido en el primer tiempo, Toco preocupó más con algunas jugadas bastante claras, con algunos centros picantes sobre el área rival, al cual sometió a una presión asfixiante durante toda esa primera etapa.

En el segundo tiempo, Toco cambió de jugadores y actitud. Había preparado el terreno en base a marca, presión durante la primera etapa y mandó a la cancha a su poker de virtuosos: Santi (el nuevo pupi Zanetti), Toti, Marcos (cada vez que lo veo jugar me parece más y mejor jugador) y Kiko (delantero estrella, devenido enganche). Tantos cambios resintieron un poco la estructura del equipo, pero una vez que se asentaron los jugadores, hubo un solo equipo que intentó ser protagonista: Toco y me voy. Con Toti y Marcos arrancando por derecha e izquierda respectivamente, Toco encontró esas dosis de fútbol que le andaba faltando. Los delanteros gozaron de más compañías y comenzaron a sucederse situaciones de gol frente al arco de INTI.

Hasta que en uno de esos tantas jugadas, vino el penal. Magnífica jugada individual de Marquitos que tuvo que ser detenido con falta porque sino se metía con pelota y todo adentro del arco. Penal, chance de ponerse en ventaja y expresar en el resultado lo que se mostraba en la cancha. Lo pateó Diego (como siempre), pero el arquero de INTI le adivinó la intención y se quedó con el penal del diminuto delantero.

Fue un mazazo, costó que el equipo rojinegro se recupere. Entró en un momento de desconcierto y para colmo, INTI se puso en ventaja a partir de un tiro libre en forma de centro, ejecutado con maestría que se coló en el segundo ángulo de Sergio. Parecía que se venía la noche para Toco, pero este equipo nunca se da por vencido y como un león herido fue en busca del empate. Ingresó Koke por Angel para darle mayor movilidad y fútbol al medio juego. Fue un cambio tan ofensivo como auspicioso, el crédito de Santander y Curapaligue entró en la sintonía ofensiva del equipo de forma inmediata. Lo tuvo Diego con un cabezazo, lo tuvo Marcos en una de sus tantas apiladas. Y tanta decisión por ir a buscar el empate tuvo su premio: centro del Toti, “Gambetita” Vilas que tira una de sus fantasías y el rebote le queda a Diego que con un remate certero decretó el empate, que era realmente justo.

Con el envión del empate, Toco quizo más y fue a buscar el triunfo empujado por su gente. Arrinconó a INTI contra su área y demostró que quería irse victorioso de CIRSE. Y tuvo la chance sobre el final: luego que un desborde de Batata no pudo ser conectado por Leo en la puerta del área chica. Una lástima.

A pesar de que el empate fue injusto, no queda otra que irnos contentos, felices y satisfechos por como hemos jugado el partido de esta noche. Es lógico que algunos se hayan ido enojados por las ganas que había de ganar y porque hicimos las cosas mejor que el rival durante gran parte de los ochenta minutos, pero también hay que destacar las ganas, la actitud y el fútbol que desarrolló el equipo ante un rival directo en la lucha por título. Se jugó a lo campeón: con personalidad y con inteligencia. La suerte no estuvo de nuestro lado, pero no podemos dejar de sentirnos orgullosos por el partido que hicimos.

Formación: Sergio; Nico, Junior, Gonza y Ale; Lucas, Guille, Leo y Berty; Batata y Diego.
Cambios: Marcos x Nico, Santiago por Alejandro, Kiko por Berty, Toti por Lucas y Koke por Gonza.

Puntajes

Sergio. 6. La actuación de su último partido y su compromiso con el proyecto, le otorgaron la posibilidad de ser el arquero titular en este partido trascendental. Transmitió seguridad al equipo y se entendió de manera correcta con su defensa. A mi modo de ver las cosas, no tuvo responsabilidad en el gol y se lo vio preciso a la hora de sacar.
Nico. 6. Empezó con algunas dudas en la marca, un poco desubicado tácticamente y perdiendo usualmente la marca. Se vislumbraba una noche negra para el galancito de Asamblea y Senillosa. Pero su carisma todo lo puede: se afianzó en el lateral derecho, se entendió mejor con Lucas y terminó siendo uno de los puntos altos de la defensa.
Junior. 8. Luego de su lesión en la rodilla, el joven zaguero ha vuelto con todas las luces al primer equipo. Se lo nota ágil, rápido y atlético (producto del fuerte entrenamiento), pero aparte tiene el “timming” y la prestancia de siempre para llegar a todos los cruces. Se encargó de las saques de meta con una precisión a tener en cuenta.
Gonza. 6. En el primer tiempo tuvo un partido aparte con el 11 rival. Dos jugadores mañosos, que dejaron todo en cada pelota. Fue uno de los lindos duelos que tuvo la noche. Gonzalo estuvo acertado en la marca, no dejó que su presa gire y se ponga de frente al arco, y no se puso colorado a la hora de maltratarlo. En el segundo tiempo, se corrió al lateral y cumplió.
Alejandro. 6. El hombre de trabajo incierto y mails confusos. Se comenta que estaba en Puerto Madero aniquilando a un empresario, hizo su trabajo y vino a vestir la rojinegra. Seguramente si la KGB y los servicios secretos soviéticos hubiesen armado un prototipo de lateral durante la guerra fría, hubiesen tomado como ejemplo a Ale. Esta vez le costó jugar con el perfil cambiado (a pesar de su origen marxista-leninista, Ale es derecho) y se adaptó sin problemas. Su juego es simple: rudeza, fiereza, violencia e instinto asesino. Como una especie de animal salvaje (el león), pero vestido de marcador de punta.
Luki. 6. El hombre de los mil pulmones, las rastas y el contrabajo. Evidentemente, dejó toda su faceta artística en la música; su versión futbolística es guerrera, un guerrero medieval de esos que están esperando las grandes contiendas para demostrar su valía y su honradez. Disputa cada pelota como si fuese la última, muestra un ida y vuelta interesante por su andarivel y demostró una faceta que no habíamos descubierto: tiene un juego aéreo fuerte en el área rival.
Guille. 6. El hombre indescifrable. Aquel que un día se pelea con todo el mundo y anda por la vida mostrando sus aparatos, y que aparece 3 días después con el temperamento de una gacela y con un protector bucal de dudosa procedencia. Estuvo atinado en la marca en el primer tiempo, le ganó el duelo al 5 rival estando firme en la marca aunque un poco impreciso y apurado a la hora de distribuir el balón. En el segundo tiempo, quedó como única referencia de marca en el medio y ganó la batalla.
Leo. 6. El hombre silencioso. El mejor jugador de la década. Aquel que es capaz de pasar inadvertido en una fiesta pero que demuestra toda su valía en una cancha, lo que lo llevó a obtener el apodo de “El Ruud Gullit” blanco. Como su antecesor Holandés, Leonardo vive por su versatilidad e inteligencia: juega en todos los puestos con increíble criterio y en todos lo hace bien. Arrancó como 5 adelantado y cumplió, y cundo pasó a la zaga como segundo marcador central fue impenetrable por arriba y por abajo.
Berty. 6. Si le faltaba algún condimento al partido de esta noche era que, además de ser un partido trascendental, jugaba el gran Matías. Mati es un jugador aparte: las cámaras lo siguen a él, su fuerza es el marketing, la vinchita y sus accesorios. Volvió a mostrar su dinámica habitual por el andarivel, dejó todo en el primer tiempo y pidió el cambio para el segundo período. Me quedó con lo declarado por Marilina Ross sobre él esta semana: “Matias había sido devorado por el personaje, pero logró domarlo y ahora hace de su personalidad un arma de seducción”. Romance en Puerta.
Bata. 7. El incansable. El hombre del Olé bajo el brazo, que se toma siempre el mismo colectivo, el que saluda a los kioskeros, a los porteros. Si pudiera haría que su vida fuese como “The Truman Show”, pero para Darío hay un lugar en donde no existe lo previsible: la cancha de fútbol. Algunos lo consideran el nuevo emblema otros un trepador: hace unos meses era un ignoto delantero proveniente de GEBA y ahora comparte actividades con la gente de la Comisión Directiva, trae jugadores a préstamo y seduce a la tribuna. Fue una pesadilla para los defensores rivales, que solamente lo pudieron frenar golpeándolo.
Diego. 6. El niño que recuperó la sonrisa. Daba pena luego del penal ver la cara de Diego. Era la de un nene desalmado, sin ganas de nada. Seguramente en ese momento si le alcanzaban una pala, hacía un pozo y se metía adentro para que nadie lo vea abatido. Pero, gracias a Dios los grandes jugadores nunca mueren. Aquellos que tienen el don de mimar a la pelota de fútbol son premiados por el fútbol y por la vida. Tuvo su revancha y con un derechazo certero decretó el 1-1 final, ante el delirio de la afición. Lo gritó con alma y vida, como hacía mucho que no lo gritaba. Preocúpense rivales: el niño recuperó la sonrisa.
Santi. 6. El equipo necesitaba salida y proyección desde la última línea y Santiago fue a la cancha. El reflejo del Pupi Zanetti demostró todo su repertorio: oportuno en el anticipo, velocidad y criterio. Cada una de sus proyecciones son como puñales que se clavan en el estómago del rival. No tuvo la oportunidad de llegar hasta el fondo con decisión, pero siempre le dio un claro destino a la pelota.
Toti. 6. El hombre de las mil batallas. El que trabaja, el que prefiere el rock antes que el fútbol. El que trajo a un amigo Soviético que lo va desplazando. Entró en un partido de esos que le gusta: nocturno, pierna fuerte, roce constante y dialogo subidito de tono. Estaba en su salsa. Jugó como siempre: se viste con el overol mas roñoso a la hora de hacer el trabajo sucio, pero cuando agarra la pelota se transforma en un jugador delicado, afrancesado, de esos que se disfrutan tomando una chamapaña demi-sec. Llegó al fondo en reiteradas oportunidades, remató al arco entrando al vacío por derecha y terminó ovacionado por la hinchada que lo extrañaba.
Kiko. 6. El ídolo de las masas. Vivaz, Enérgico, peleador, frontal, carismático. En fin, un Vilas tal como su hermano. Empezó como volante izquierdo, pero su poca constancia para la marca le jugó una mala pasada: los volantes rivales que jugaban por su sector se hicieron un festín y le ganaron la espalda. Pero cuando pasó de enganche volvió a reencontrase con su mejor nivel, aquel que tenía antes de su encontronazo con “fideo”. Tuvo dos momentos culmines: un deborde por derecha y participó en la jugada del gol, hasta se animó a pedir que lo cuenten como asistencia. Hizo lo mismo el día que de una pifia suya Batata marcó un gol. Impresentable.
Marcos. 8. Desde que Victor Sueiro finalizó con el programa de tele que tenía que hablaba de los sueños, los milagros y unas cuentas giladas, pensé que las apariciones benditas eran algo del pasado, que habían sido reemplazados por los gurúes de la televisión y el frenetismo del minuto a minuto. Pero los milagros existen. La aparición de Marcos cada vez que se calza la rojinegra puede entenderse como una aparición divina. Llega siempre con su entorno, que lo lleva por el mal camino, habla poco, es obediente, educado, pero a la hora de jugar muestra todo su potencial. Es una leyenda del potrero, un “centro jás” como los de antes. Esos que juegan con cabeza levantada, que gambetean, que van para adelante. Es un placer verlo jugar y una responsabilidad poder opinar sobre su actuación. Es completo técnica, táctica y conceptualmente.
Koke. 6. Se dudaba de su actuación hasta último minuto. Su obligación laboral en Disney y un supuesto pasional romance con Minnie, habían tejido un manto de dudas sobre su aparición de esta noche. Pero a Koke no le importó nada: se olvidó de la ratoncita seductora, la dejó con Trivilín y se vino a poner la rojinegra. Entró a los 20 del segundo tiempo con el partido 0-1 con un solo propósito: meterse en el circuito creativo del equipo y aportar su cuota de fútbol. Lo logró, desde la izquierda hacia el centro se juntó con Diego y con Marcos y armaron un trío de la hostia. Viva el Futbol!.

26 de noviembre de 2007

Toco 3 – El Fortín 0


Se ganó. Hemos pasado uno de los siete partidos que tenemos que ganar para poder lograr el objetivo que nos planteamos. Tendremos rivales fáciles, partidos que se presentaran sencillos, rivales fuertes, partidos que se presentan complicados, y para eso, hay que estar concentrados, unidos, con la alegría que mostramos sábado tras sábado para juntarnos y jugar a la pelota.
Porque Toco da un show cada vez que llega a CITEFA: extensas caravanas, tiempo para bromas, jugadores comprometidos con la causa, brotes psicoticos, personalidades bipolares, delirantes y ezquizofrénicas. Todo esto rodea al “mundo Toco”, un mundo que hemos creado todos nosotros a partir de nuestra amistad, de nuestros códigos y que hemos sabido compartir con toda la gente que ha querido sumarse a este proyecto mágico llamado Toco y me Voy.

Toco entró a la cancha sabiendo que no podía perder puntos si quería seguir prendido en la lucha por el campeonato, algo que se demostró desde el primer minuto. A pesar de algunos defectos que se pueden remarcar, el único equipo que buscó ganar el partido desde el minuto cero fue Toco. Asumiendo los riesgos de decidir que el desarrollo del partido sea en el campo contrario, con la seguridad de Sergio y la defensa, la solidaridad de los mediocampistas y dependiendo de las genialidades que podían hacer Koke, Bata y Diego en los últimos metros. Con estos argumentos, le alcanzó a Toco para demostrar que era mucho más que su rival. Y esto se vio traducido en el marcador cuando luego de un largo cambio de frente de Guille, Ale se la jugó a Diego y el pequeño maravilla puso un pase “Bochinesco” para que Batata ponga el 1-0 y desate la alegría la incontrolable alegría rojinegra.

En el segundo tiempo, con la victoria parcial y asumiendo la superioridad que tenía sobre su rival, Toco manejó el partido con tranquilidad y sin pasar sobresaltos. Esta tranquilidad fue por momentos excesiva y permitió una leve reacción del El Fortín, que contó con dos afortunadas jugadas (intento de centros que se transformaban sobre la marcha en tiros al arco) que Sergio resolvió con la prestancia y la jerarquía de los grandes arqueros de la historia del fútbol. Pero luego de estos dos sobresaltos, Toco volvió a tomar las riendas del juego: apoyados en la soberbia actuación de Junior, más el envidiable despliegue de Lucas, Leo se fue haciendo patrón y jefe de la mitad de la cancha y Toco salió a flote. Faltaba la justeza en los últimos toques para poder definir el partido, pero luego de un corner de Diego, Leo anticipó a todos (rivales y compañeros) y con un particular remate de cabeza, estableció el 2-0.

A partir de allí, el partido no fue partido. Toco cerró sus líneas y apostó al contragolpe, un arma letal de los rojinegros. Koke tuvo dos chances claras que no pudo aprovechar, pero faltaba el momento para la frutilla del postre: el golazo de Luis. Recibió la pelota luego de un despeje, paró la pelota, levantó la cabeza y con un derechazo sorprendente estableció el 3-0 final. No había tiempo para nada más, si fuese por mi el partido tendría que haber terminado apenas Luis había hecho el gol, seguramente ninguna otra jugada podría expresar lo belleza como ese inolvidable gol.

El triunfo fue recibido por alegría por la inmensa afición rojinegra. Las sonrisas después del partido demostraban que los jugadores se iban conformes, sabiendo que habían logrado superar una de los obstáculos que hay hasta el final del campeonato. Ahora se viene un partido muy importante, por la calidad del rival y por el envión anímico que nos puede dar una victoria, estoy seguro que el equipo va a estar a la altura de la circunstancias y, siguiendo por esta senda, no dudo que podemos lograr el objetivo.


Puntajes.

Fari. 8. El arquero histórico de Toco y me voy. Aquel que se presentó aquella soleada mañana en el bajo flores diciendo “soy el arquero”, cuando todos pensábamos que era el pibe que iba a cuidarnos los autos. El mismo que obtuvo elogios, el mismo que regaló partidos. El que conquistó cuarentonas con su look “Phil Collins” y su sex-appeal. Hoy demostró que cuando ataja con la confianza que encara voluptuosas mujeres en reductos nocturnos puede sorprender a propios y extraños. Que grande que sos, Sergio. Apareciste cuando el partido se había complicado y tuviste dos atajadas bárbaras. Gracias por venir a darnos una mano y por estar siempre tan comprometido con el proyecto.
Ale. 7. El hombre de la vieja Rusia: la Rusia de los comunistas, la del vodka puro, las guerras y los oscuros bares. Debido a que el equipo rival no atacaba con mucha gente, no tuvo rival por su andarivel. Cuando vimos que no tenía a nadie para marcar tuvimos miedo e incertidumbre: por donde iba a canalizar tanta fiereza?. Pero, para sorpresa de muchos, Ale no solo es un marcador de punta con características violentas; el sábado demostró que cuando tiene espacio puede proyectarse con claridad y decisión, dándole un destino seguro a la pelota y hasta participando en la jugada del gol.
Junior. 8. En el partido del sábado por la importancia de sus intervenciones y por su inagotable carisma, Fari tendría que haber sido la figura del partido. Esto hubiese pasado si Toco no tuviese un capitán de la calidad de este joven que con sus flamantes 21 años demuestra partido tras partido, año tras año, que está a la altura de los grandes zagueros que cobran millones en el fútbol europeo. Impenetrable por arriba y por abajo, con determinación para ordenar a su defensa, con empuje para contagiar a sus compañeros y mostrando, sobre todo en el segundo tiempo, que también tiene destellos de calidad para sacar la pelota jugando con el hombre mejor ubicado. Un partido soberbio del capitán.
Angel. 6. El hombre fuerte de la comisión directiva, el ídolo de los pobres e indefensos, el que ha demostrado que con empeño, sacrificio y compromiso se puede mejorar, para convertirse en uno de los pilares de este proyecto. Estás jugando un campeonato bárbaro Gonzalo: fuerte en el juego aéreo, trata de forma violenta a los delanteros contrarios y disfruta cuando los ve tirados, mordiendo el duro polvo de la cancha de turno. Pero además es importante en la parte anímica: contagia a sus compañeros, organiza los horarios, trata de ser justo y equitativo con todos. Se comenta que lo han elegido como la nueva cara de Calzoncillos Eyelit, y que próximamente habrá una línea de producto estilo Slip con su nombre.
Luis. 8. La historia siempre premia a los valientes: a pesar de haber estado bajo una fuerte diarrea el sábado pasado (y a pesar del fuerte calor) el violento lateral entendió la importancia del partido y vino a jugar. Duró solo 40 minutos, esas papas fritas malignas le impidieron seguir. Pero el Dios del Fútbol es benévolo y premia al coraje, dándole a Luis la oportunidad de la revancha. En el lateral mostró la seguridad y la fuerza de siempre pero además tuvo dos momentos de gloria: primero, cuando pudo saciar su instinto asesino pegándole una patada feroz a un rival, llevándose una amarilla como souvenir y después el premio mayor, ese golazo de 25 metros que cerró el partido y que le dio la cuota de belleza al triunfo rojinegro.
Lucas. 7. Si hay que escoger algunos de los artífices del triunfo de esta tarde, no podemos dejar de hablar del “pac-man” de parque chacabuco. El purrete de extraño peinado mostró todas las virtudes que se habían hablado de él en su arribo al equipo: garra, despliegue y fútbol. Fue el motor del equipo en la mitad de la cancha: se sacrificó en la marca, se sumó en ofensiva. Un pibe generoso en el fútbol y en la vida, que quiere escribir su página en la institución.
Guille. 6. Si hablamos de páginas en la institución, no podemos negar que Guillermo tiene muchas: algunas que se refieren a momentos de glorias, a epopeyas, goles olímpicos e históricos partidos, pero otras bastante oscuras que se refieren a ciertos comportamientos relacionados con su fuerte personalidad. Hoy, luego de un aceptable primer tiempo, fue reemplazado en el entretiempo y comenzó a interpretar un show inolvidable: primero intentó arengar a su equipo desde afuera, se peleó con sus compañeros, amagó con irse, volvió, se volvió a pelear y, cuando terminó el partido, con el labio hinchado por un golpe recibido (aunque se comenta que se sometió a un tratamiento con Botox para aumetarse el volumen de su boca) se reunió con sus compañeros para felicitarlos y para irse contento a su casa. Un capitulo más en la historia de este jugador muy previsible dentro de la cancha, pero totalmente imprevisible fuera de la misma.
Berty. 6. Cuesta mucho hacer una crítica objetiva de este carismático jugador. Es, sin dudas, el jugador más emblemático de Toco de este 2007: tuvo un primer semestre futbolístico para el olvido, se hablaba de retiro, de noche de juergas, de su debilidad por las gordas. Pero Matías dejó todo eso atrás, hizo un cambio interno, que se comenzó a reflejar en lo externo. Volvieron las buenas actuaciones, los goles (aunque no haya sido el autor material, tiene dos en este campeonato), los flashes, su candidatura política, sus eventos y cambió las “peso-pesadas” por las promotoras. El sábado no tuvo una actuación brillante, pero tampoco fue un desastre: estuvo demasiado acelerado por momentos a la hora de jugar, pero colaboró mucho en la marca y en el desgaste. Su porte, su vincha, su nuevo look. Estamos ante un jugador carismático. Esperemos que el del miércoles sea el partido de la consagración.
Koke. 6. Nuevamente, la gente de Toco confió en este exquisito jugador para darle la responsabilidad del armado del juego y la creación de jugadas de ataque, y este histórico del rojinegro no defraudó. Es cierto que está un poco falto de fútbol, que un año completo de obligaciones laborales lo han complicado para poder desarrollar toda su capacidad futbolística, pero Fernando es uno de esos jugadores de los que se puede esperar que haga algo mágico. Jugó un partido completo después de mucho tiempo y, aunque le costó terminarlo, mostró que cuando recupere un poco de ritmo futbolístico puede ser el enganche que el equipo necesita. Fue una lástima que no pueda definir las dos chances con las que contó para que tome confianza y sea desnivelante en las últimas fechas del torneo.
Batata. 6. El nuevo ídolo de la hinchada de Toco y me voy. El jugador que llegó para el segundo semestre como un forastero aventurero y que en poco tiempo se metió en el bolsillo a la gente, a sus compañeros y que participa activamente en el proselitismo y las reuniones de Comisión Directiva del equipo. Dentro de la cancha es un león: desnivela con potencia y velocidad, pero a la hora de definir no se pone nervioso y somete a sus rivales con la precisión y la serenidad de un asesino a sueldo. Otra vez metió un gol importante que sirvió para abrir el partido.
Diego. 6. El pequeño de fútbol enorme. Aparece en cuentagotas, pero cuando aparece resulta necesario disfrutar de esas mini-exhibiciones de fútbol. Pedir un Malbec, poner música clásica de fondo y deleitarse con el talento de este artista del balompié. El pase a Batata en el primer gol fue delicioso, después un centro picante para que Leo meta el segundo. Cuando el pequeño genio frota la lámpara una jugada intrascendente puede terminar en gol.
Nico. 6. El nuevo jugador Burgués, el que con su pujante proyecto inmobiliario de Comodoro Rivadavia cobra en Euros, se compra ropa cara, cuenta sus andanzas en casas de burlesques no tiene vergüenza de abandonar su vida de ricachón, para volver a las fuentes, para ponerse la rojinegra y transformarse en aquel oscuro lateral que tantas alegrías le dio a la afición. Estuvo atinado en la marca y criterioso en la proyección. Para destacar la jugada en donde mostró su falta de coordinación: intentó levantar la mano, pero terminó levantando el pie a destiempo (¿??¿?¿?¿?).
Leo. 6. Este jugador multipremiado, reconocido como el mejor jugador del mundo del momento, candidato al balón de oro y, por consiguiente, el mejor jugador de CITEFA mostró todo su compromiso con el proyecto y contrató un jet privado para no estar ausente del partido. Lejos de las declaraciones explosivas, este cultor del perfil bajo, arrancó jugando el segundo tiempo como volante central. No sólo manejó el partido con su habitual serenidad, sino que engrosó su marca goleadora con un cabezazo inatajable afirmando una premisa que parece inobjetable: es el único jugador del equipo que sabe saltar.

19 de noviembre de 2007

Toco 2 - Luz y Fuerza 3

Resulta difícil poder analizar el partido del sábado de manera fría y objetiva. Era un partido clave, con un rival directo en la lucha por el título. Aquellos partidos que no sólo reparten 2 puntos sino que dan un empujón anímico al un equipo. Lo que se dice, un “partido bisagra”. A pesar de la derrota, no hay nada para reclamar. Se jugó ante un duro rival, con jugadores de gran nivel que demostró que no está primero por casualidad y se estuvo a la altura de las circunstancias. No creo que sea conformismo barato ni mediocre: es cierto que hay que ganar, pero en el fútbol y en la vida no se puede, pero al menos podemos rescatar la actitud, el compromiso y las ganas.

Es cierto que quedamos en deuda en lo futbolístico en el partido más importante del año. Si ponemos la cabeza en frío el resultado fue justo: ellos tuvieron las mejores chances, manejaron mejor la pelota y a partir del nro 8 y el nro 10 (sin dudas, los mejores futbolistas del equipo rival) ofrecieron los mejores momentos de fútbol de la tarde. Nosotros emparejamos con el coraje, con la audacia, con la solidaridad; algunos de los valores que posee este equipo y que lo hace tan fuerte tanto dentro como fuera de la cancha.

En el primer tiempo nos costó acomodarnos en el mediocampo, como casi todos los partidos. No considero que sea una responsabilidad individual, sino me remito más a una falta de adaptabilidad colectiva: se hace muy difícil cambiar mediocampo todos los partidos y eso es una realidad. Creo que no pudimos repetir la formación en dos partidos seguidos en ese sector de la cancha y eso se nota: la defensa está recontra sólida, la delantera es lujosa, pero en el medio seguimos estando en deuda y eso lo estamos pagando. Pero bueno, es una situación que no es nueva y hay que aprender a adaptarse. Sin embargo, tampoco fuimos mucho menos que el rival: ellos tuvieron la pelota y el control del partido, pero tuvimos algunos contragolpes peligrosos aunque no fuimos eficaces en los últimos metros y no pudimos aprovechar las oportunidades con las que contamos.

En el segundo tiempo, salimos mas preocupados en marcar al 10 de ellos que en desarrollar nuestro juego y fue un error. Regalamos pelota y terreno y no preocupamos en ningún contragolpe, algo que en el fútbol es fatal: cuando te dominan campo y terreno, hay que buscar ser peligroso en el contraataque para evitar que el equipo rival tome confianza. Es algo en lo que fallamos y se notó sobre todo en los primeros 20 minutos del segundo período. Ahí perdimos el partido: ellos se aprovecharon y nos marcaron los dos goles, estableciendo un 3-1 que sería difícil de remontar.

A partir del tercer gol de ellos se vio lo mejor de Toco: sin fútbol, pero con empuje y garra fuimos a vender cara la derrota, a dejar el nombre de nuestro equipo bien en alto. Los arrinconamos, los presionamos y demostramos que no somos menos que nadie: metimos el descuento, buscamos el empate y en la última jugada fuimos a tuvimos el empate que hubiese sido como un triunfo. No se logró, nos falto poco esta vez, pero aunque sea nos podemos ir con la satisfacción de que dejamos todo, de que no somos menos que nadie y que podemos dar lucha hasta el final.

Hay que seguir por este camino. No voy a negar que estoy un poco triste y afligido, porque era una linda oportunidad para ganar y elevar la moral del grupo, pero esta vez no pudimos. Todavía falta mucho, el campeonato está muy parejo y nada está dicho. Hay que ganar todos los partidos que nos quedan. Se vienen 6 finales que hay que jugarlas con el corazón en la mano y el cuchillo entre los dientes.

Puntajes

Gordo. 7. El experimentado arquero volvió a mostrarse en un nivel superlativo con algunas intervenciones espectaculares, sobre todo en el primer tiempo cuando respondió ante dos remates de larga distancia. Fue importante desde el arco para contagiar al equipo en el segundo tiempo.
Ale. 6. El jugador de origen sovietico y dudosa profesión volvió a mostrar toda su fiereza en el lateral. Nacido en los años de la guerra fría, en pleno mundo bipolar, translada esa bipolaridad al campo de juego: para él es cuestión de pelota o pierna.
Junior. 6. El gran capitán volvió luego de su lesión en la rodilla. Se lo notó fuerte en la marca, bien en el juego aéreo y con la voz de mando de siempre. A medida que siga sumando minutos de juego va a recuperar el ritmo futbolístico y su mejor nivel.
Gonza. 7. Otro de los puntos altos del equipo. En la marca cumplió con su cuota semanal anulando al obeso delantero contrario. Pero, no se quedó con la faz defensiva, sino que además empujó al equipo hacia adelante con el fervor que lo caracteriza.
Luis. 5. Afectado por una feroz diarrea, el emblematico lateral izquierdo advirtió que no estaba en un 100%, sin embargo, no quizo perderse este partido trascendental y salió a la cancha. Se notó que no estaba para jugar, pero su esfuerzo es un ejemplo para todos.
Santi. 6. Debut del jóven carrilero derecho, en un partido a cancha llena. No desentonó en su primer partido. Se nota que tiene dinámica, velocidad, criterio y que le puede aportar mucho al equipo. Esperemos que se comprometa con el proyecto.
Lucas. 5. El otro de los jóvenes debutantes mostró aptitudes vinculados con la marca y la destrucción. Le costó acomodarse con Guille en el mediocampo, pero se notó que si logran continuidad pueden armar un buena dupla en el medio. Luego del partido, declaró en rueda de prensa que le gustaría formar parte del equipo y que "dejaría de tomar algunas cervezas" a cambio de formar parte del equipo.
Guille. 6. Tuvo un nivel aceptable, aunque nada parecido con el rendimiento que había mostrado en sus últimos partidos. En el primer tiempo le costó acomodarse en el mediocampo y no tuvo el protagonismo habitual. En el segundo tiempo, en base a garra y voluntad llevó al equipo adelante.
Berty. 6. A pesar de haber tenido un duelo especial con el 8 rival (sin dudas, de lo mejor de la categoría), el carismático volante tuvo la oportunidad de mostrar su recuperación física y futbolística. Estuvo astuto en la marca y con algunas intercepciones oportunas. Le falta colaborar más en el armado de juego, pero es un indiscutible del equipo.
Bata. 7. Con su velocidad, su potencia y sus agallas, se las arregló para volver loco a toda la defensa. En el primer tiempo fue una pesadilla para los defensores rivales. Arrancando por la derecha fue la carta desequilibrante del equipo. Marcó un gol y realizó una apilada maradoniana para dejar a Diego cara a cara con el arquero rival. Un delantero que posee calidad, talento y entrega.
Diego. 5. Es elocuente que el pequeño delantero no está transitando por su mejor momento futbolístico. Los problemas físicos lo han aquejado durante todo el 2007 y su nivel ha bajado drásticamente. A pesar de los 8 goles marcados, todos estamos seguro que va a volver a su nivel habitual.
Sergio. 5. Saltó en el segundo tiempo a la cancha reemplazando a Luis Miraldi como lateral izquierdo. Un sospechoso cumpleaños, un fétido aliento a provenzal conbinado con el calor creó un microclima el sector izquierdo. Alternó buenas y malas, pero trató de complicarse lo menos posible.

5 de noviembre de 2007

Toco 1 - 100 de Morta 1

Entrando en la recta final del torneo y teniendo en cuenta nuestra posición en la tabla surge la necesidad de afrontar cada partido como su fuese una final. En este lapso del torneo hay que dar dos exámenes en un mismo partido: el futbolístico, que está vinculado a aplicar nuestro juego como equipo y el de carácter, asumiendo la responsabilidad de que estando ahí arriba todos los rivales van a querer ganarnos de manera de impedirnos lograr el objetivo que estamos buscando que es el campeonato. Es necesario exigirse al 100% de ahora hasta que termine el campeonato, porque nadie nos va a regalar nada y ahora hay que demostrar más que nunca lo que somos capaces de lograr.

A pesar de haber empatado contra un equipo que está inmerso en el fondo de la tabla, me voy conforme con el resultado y con la actitud del equipo. La condiciones meteorológicas no eran las mejores, el fuerte viento en contra del segundo tiempo nos jugó una mala pasada, pero sin embargo considero que estuvimos a la altura de las circunstancias. Lo ganábamos bien en el primer tiempo, aprovechamos nuestra oportunidad y después manejamos el partido. Fue una lástima no poder haber marcado el segundo en ese primer tiempo, Maurito tuvo mala suerte en las dos jugadas que tuvo y que a pesar de haber definido bien la pelota se fue rozando el palo.

Me fui un poco con bronca, porque creo que a pesar del viento en contra, en el segundo tiempo cuando estabamos 1-0 teníamos el partido dominado. A pesar de la defensa improvisada, fuimos bastante sólidos en la última línea, destacándose Gonza que jugó su mejor partido en lo que va del año, no sólo porque estuvo alerta y atento en la marca, sino porque con su personalidad y empuje contagió al resto del equipo. Pero lamentablemente, tuvimos un error y lo pagamos caro: un despeje que quedó corto y un error de todos en el retroceso: aprovecharon bien la oportunidad y con un contragolpe rápido y preciso nos marcaron el empate, que hasta ese momento era injusto. Después nosotros nos desordenamos un poco, no pudimos manejar el medio y los dejamos agrandar. Tuvieron dos chances muy claras, pero no la supieron aprovechar y Diego tuvo la posibilidad de darnos los 2 puntos, pero un defensor de ellos la sacó justo sobra la raya de gol.

En conclusión, fue un partido raro. A pesar de las ausencias, demostramos durante gran parte del encuentro que éramos más que ellos y que podíamos llevarnos los 2 puntos, pero el viento (factor influyente) y el defecto de no haber podido cerrar en el momento justo nos impidió llevarnos el triunfo. Muchachos: el campeonato sigue, seguimos ahí arriba y ahora tenemos otra final contra Pancho 46, que si bien a priori parece sencillo, va a ser muy duro porque ellos saben que juegan contra el primero y van a tratar de bajarnos a toda costa.

Puntajes.

Leo. 6. La seguridad de siempre en el arco. Sin embargo, su ausencia en el campo se notó y mucho. Ojalá podamos conseguir un arquero para que vuelva a jugar en el fondo o en el medio. No hay otro jugador como él.
Ale. 6. En su vuelta, el sicario mostró parte de su repertorio. Fuerte en la marca, correcto en la proyección, fue uno de los puntos más altos del equipo.
Tute. 6. Lo improvisamos como último hombre y respondió bastante bien. Estuvo bien en el mano a mano y llegó bien a los cruces. En algunas jugadas estuvo poco ubicado, pero lo compensó con su velocidad. Se retiró lesionado.
Gonza. 7. El mejor de Toco. Con prestancia para la marca y con la actitud de siempre para empujar a su equipo desde el fondo. Ante la ausencia de Diego, se transformó en la voz de mando del equipo. Salió reemplazado a poco del final y fue ovacionado por la parcialidad rojinegra.
Luis. 5. En el primer tiempo tuvo algunos problemas con el delantero de melenita que se movió por su sector, pero en el segundo tiempo se afianzó un poco en la marca y se mostró con mayor proyección. Implacable para dialogar con el árbitro durante y después del partido.
Toti. 6. En el primer tiempo trató de abrir la cancha por la derecha, pero el fuerte viento (que soplaba para el otro lado) impidió que el juego se desarrolle por su sector. Sin embargo, en una carambola marcó su primer gol en el certamen. En el segundo tiempo, intentó hacerse manija del equipo, pero no pudo hacer valer su juego.
Guille. 6. La entrega de siempre. Un poco impreciso con la pelota, pero estuvo bien ubicado y fue patrón del medio en el primer tiempo. El en segundo su nivel decayó y a veces se lo vio superado en el mediocampo.
Berty. 6. La dinámica de siempre para ir y volver. Cada vez que arrancó con la pelota dominada intentó darle un buen destino. Sigue demostrando su buen nivel de las ultimas fechas.
Koke. 5. Volvió a jugar después de mucho tiempo: mostró algunas de sus condiciones, pero la inactividad le jugó una mala pasada. Fue reemplazado en el entretiempo.
Mauro. 6. De a poco está mostrando el nivel que ilusionó a la hinchada rojinegra. Fue una lástima que haya estado tanto tiempo sin venir, porque es un interesante jugador que le aporta mucho al equipo. Gracias a su insistencia tuvo dos chances claras durante el primer tiempo, pero sus sendos remates pasaron apenas desviados. En el segundo tiempo sintió el desgaste y el cambio de posición y no preocupó tanto a la defensa contraria.
Diego. 6. Mostró destellos de su calidad, pero sorprendió por su entrega y su voluntad. En el primer tiempo desniveló por el sector izquierdo cada vez que la pelota llegó a sus pies. Se entendió bien con Mauro e intentó asociarse en el juego asociado. En el segundo tiempo, a pesar del viente, se movió por todo el frente de ataque y fue a todas. Una corrida suya al final casi nos da el triunfo. Un emblema.
Emmanuel. 5. Nunca se pudo enchufar en el circuito creativo. Y no pudo desnivelar ni con su habilidad ni con su velocidad.
Toso. 5. Entró para reforzar la línea de fondo. Lo logró de a ratos.

29 de octubre de 2007

Toco 2 .Rogelio Roldan 0


En el largo camino que se transcurre cuando se busca un objetivo primordial que logra captar tanta ilusión y entusiasmo, existen diversos matices: momentos alegres, momentos tristes, aquellos días en donde la gloria parece algo cercano casi tangible y días en donde es mejor que todo pase rápido para poder hacer uso de la revancha, el placer más placentero (sic) de todos los dioses.

Desde la derrota con Gallardo, nos han venido algunas de las malas: no sólo la derrota que fue dura, la lesión de Junior (nuestro emblema y capitán) y las dudas de no poder seguir en la buena senda con la cual habíamos empezado el campeonato. Pero, demostrando la valía que se necesita los momentos claves, nos recuperamos de todo y logramos dos victorias que fueron muy importantes. Apelando a la presencia de los históricos (lease: Gonza, Tute, Luis, Tily, Guille, Berty, Kiko y Diego), aquellos que estuvieron siempre, desde el primer partido y que entienden muy bien lo que significa vestir esta gloriosa camiseta. A estos hay que sumarle a la gente que por una cuestión de temporalidad se han sumado un poco más tarde a este hermoso sentimiento (Leo, Bata, Toti, Marquitos, Mauro y demás atorrantes), y remarco la temporalidad porque, por lo menos para mi, los he sentido rojinegros desde la primera vez que los vi con la remera puesta.

Es imposible dejar de lado el sentimiento a la hora de analizar las producciones del equipo, porque este equipo se fundamenta en la mística, en el compañerismo y la amistad. Es paradójico (y hermoso) encontrarse dentro de la cancha con la misma persona con la cual se han compartido tantos momentos, tantas historias y tantas experiencias, y esta es, sin dudas, una más de todas aquellas que nos ha unido como grupo y nos han formado como personas.

Creo, sin dudas, que el primer tiempo del sábado fue lo mejor de Toco en el campeonato. Por la calidad del rival (venían prendidos en los puestos de arriba y de sacar un empate a INTI que es el potencial puntero hasta el momento) y porque teníamos que demostrar que tenemos paño para estar en la pelea por el título. Y a diferencia del sábado pasado cuando criticamos la pasividad con la que jugamos los primeros minutos, hay que destacar que entramos como 11 fieras con ganas de destruir a nuestros rivales: presionando en todos los sectores de la cancha, llegando con mucha gente al arco rival y asumiendo la responsabilidad de ir a buscar el partido, como hacen los equipos que pretenden lograr algo grande. Quizás faltaba un poco de precisión en los últimos metros, pero tuvimos una fluidez futbolística en la mitad de la cancha que ha dejado sorprendidos a los rivales. En alguna de todas estas aproximaciones Guille sacó un remate de 25 metros de otro partido, de otro torneo (y seguramente de otra persona) que se metió en el ángulo superior derecho del “Abuelo de Dibu” que, a pesar de su estirada, no pudo evitar el 1-0 parcial.

A partir de ahí se vio lo mejor de Toco: toque, rotación, llegada. Nos hicimos fuerte en una zona del campo que venía siendo cuestionada (el mediocampo) y a partir de allí de generaron las mejores situaciones: prolijo Guille para recuperar y tocar, con dos tractores por las bandas (Coby y Berty) y la movilidad de Kiko tuvimos el mejor fútbol que hemos desplegado durante todo el torneo. Merecimos mucho más, definir el partido en ese primer tiempo, lograr mayor tranquilidad y manejar el partido en el segundo tiempo.

Lamentablemente, no pudimos definir el pleito en esa primera etapa y en el segundo no pudimos mantener el ritmo. El calor y el desgaste de la brillante primera etapa, nos afectó y Rogelio Roldan, empezó a adelantarse más en el terreno de juego. El mediocampo no contenía como en la primera etapa y, a pesar de que existían espacios, no estábamos finos para la contra. En ese momento surgió la figura de la defensa y el Gordo, que dieron seguridad en los momentos en donde cedimos el dominio del partido y Rogelio se empezó a acercar peligrosamente a nuestra área. Impecable Leo en su función de libero, bien acompañados por los siempre eficientes Tute, Gonza y Luis. Y en uno de los tantos contragolpes con los que contamos pudimos afinar en al definición y Batata, con un remate bajo, estableció el 2-0 que nos permitió definir el partido.

A partir de ahí, Toco se floreó ante su gente, haciendo rotar la pelota. Con el ingreso de Marquitos, la pelota comenzó a pasar por sus pies y con su sabiduría y talento comenzó a marcar el tiempo del equipo en un partido que estaba por demás controlado. Se acercaba el final del partido y cuando el equipo rojinegro estaba preparado para festejar esta difícil victoria, otra vez la violencia empañó la fiesta del fútbol: Kiko entró en un innecesario rifirrafe con el 9 rival y terminaron pegándose mutuamente generando una gresca generalizada entre los dos equipos que no pasó a mayores por la intervención de varios de los jugadores que intentaron apaciguar las aguas, sino se estaría hablando de un hecho con connotaciones policiales. Hay que tener en cuenta que si estamos peleando ahí arriba muchos equipos inferiores a nosotros nos van a venir a tratar de “ensuciar” el partido y hay que estar tranquilos y cerebrales para no entrar en eso, primero porque nosotros vamos a jugar al fútbol y no a cagarnos a piñas y segundo porque sería una pena que un momento de calentura nos prive de todo lo que venimos consiguiendo hasta ahora.

A pesar de los hechos de violencia del final, será importante no olvidar el meritorio triunfo que logramos, ante un rival complicado que está peleando arriba que venía en una senda victoriosa. Jugamos con personalidad, con concentración y demostramos que estamos a la altura de la circunstancias. Hay que seguir por el mismo camino, sabiendo que vamos bien, que estamos en carrera, pero que hay mucho por delante.

Puntajes:

Gordo. 6. Arquero de mil batallas. Cowboy de duelos, noches y putas demostró toda su vigencia y personalidad. Volvió un día al arco de Toco como si nunca se hubiese ido: dio indicaciones, manejó la defensa, se peleó con los rivales y demostró que está pasando por un excelente momento. Impecable como siempre con el pie, lo exigieron poco pero siempre respondió con seguridad.

Tute. 6. En el primer tiempo formó un tandem con Coby por derecha que fue lo mejor del equipo. Se complementaron bien, se relevaron mejor y generaron juntos pasajes de buen fútbol. En el segundo tiempo, con el resultado a favor, resignó un poco de su vocación ofensiva, pero cerró su lateral mostrando su prestancia para la marca.

Leo. 8. Independientemente del puesto en donde se desempeñe, Leonardo nos va acostumbrando a dar clases de cómo debe jugarse al fútbol. Juega con el “manual futbolero” metido en la media y cuando tiene que intervenir en las jugadas lo consulta y lo aplica de la mejor manera. Impenetrable como el Everest para el juego aéreo, exacto como un cirujano para llegar a los cruces y fino como un caballero para darle ese toque estético a sus jugadas. Crece partido tras partido cumpliendo con la difícil misión de reemplazar momentáneamente a un emblema como Junior.

Angel. 7. Lo del él es el juego sucio, ese que pocos ven, el del overol, la cara sucia y su guerra personal con el 9 contrario. Esta vez le tocó afrontar su duelo semanal con un delantero alto (muy alto), un poco tosco, pero bastante mañoso. Una vez más, nuestro héroe resultó victorioso. Entiende el concepto de no dejar girar a su rival en cuestión, de practicarle una marca asfixiante y cuando lo pasan no se pone colorado a la hora de tirarle uno de sus famosos teledirigidos a la rodilla. Lo cierto es que el 9 no le ganó una vez, lo anuló y hasta se dio el lujo de tener algunas salidas elegantes.

Luis. 6. Se dudaba de su presencia: su última participación dentro de la cancha se había caracterizado por la violencia de sus intervenciones, terminado, lógicamente, expulsado. Se comentaba de que iba a recibir una fuerte sanción deportiva, civil y penal, pero el chacal gozó del indulto y salió a la cancha. En el primer tiempo realizó un trabajo táctico interesante: al no haber un rival que ataque por su sector se sumó a la mitad de la cancha para ayudar a Guille en la marca del enganche contrario y lo hizo con mucho criterio. En el segundo tiempo se dedicó a marcar su lateral y lo hizo con la eficiencia de siempre.

Coby. 6. Fue sorpresa su inclusión como volante derecho: cuando el crédito de Senillosa y Asamblea tenía todos los boletos para ir al banco, el entrenador se decidió por el para jugar como volante derecho. Y vaya si aprovechó la oportunidad: durante los primeros 25 minutos mostró lo mejor de su repertorio, ese que le permitió que lo cataloguen como un verdadero “tractorcito” que lo lanzó a la fama. Tuvo su momento de gloria cuando recorrió mas de 10 metros con la pelota quedando cara a cara con el arquero rival, pero su definición fue bastante mala. Sintió en impacto psicológico de esa jugada y su nivel mermó un poco. En el segundo tiempo se retiró aplaudido por la parcialidad rojinegra, dado que se vuelve a Comodoro Rivadavia para jugar en la CAI.

Guille. 8. Un excelente partido del experimentado mediocampista rojinegro. Firme en la marca y bastante más ordenado que de costumbre tuvo un gran primer tiempo siendo preciso en la distribución y punzante en algunas pelotas a espaldas de los defensores contrarios. En el segundo tiempo sintió un poco el desgaste, pero sin embargo aportó voluntad y quite en el mediocampo. Además, aportó con un golazo: un bombazo de 25 metros que se metió en el ángulo superior derecho del arquero rival.

Berty. 7. Su reemplazo en el entretiempo del partido anterior le había generado malestar: acusó a su entrenador de exponerlo como chivo expiatorio, de condenarlo por su constante exposición mediática y su fugaz carrera política. Pero lejos de las declaraciones explosivas y el conventillo, el carismático volante volvió a mostrar que es un ejemplo para los que recién arrancan en esto del fútbol: entrenó fuerte en la semana, trabajando duramente y esperando nuevamente su oportunidad. Y el sábado volvió a confirmar que está en uno de los mejores momentos de su carrera. Tuvo un primer tiempo de lujo: cada vez que arrancaba con pelota dominada a espaldas de su marcador generaba terror en la defensa contraria. Su capacidad de dribleo, su fuerza y su inesperada velocidad fueron demasiado para sus marcadores. Su jugada más vistosa fue luego de una excelente acción individual: encaró al lateral derecho con el desparpajo de un adolescente, se perfiló para su perfil y metió un remate que sorprendió a propios y extraños. Lamentablemente, el arquero se lo contuvo, pero fue la jugada más aplaudida de la tarde, inclusive por encima del golazo de Guille. En el segundo tiempo, sufrió un problema en uno de sus tobillos y se fue reemplazado, ovacionado por la parcialidad que lo ama.

Kiko. 6. Por el episodio del final del partido podemos distinguir su rendimiento entre el ámbito futbolístico y el extra futbolístico. Si analizamos lo estrictamente futbolístico podemos llegar a la conclusión de que Santiago jugó su mejor partido del año. Se apostó por incluirlo como enganche, delante de la zona de volantes y acompañando a los delanteros y entendió a la perfección cual era su rol: ofensivamente desniveló con su movilidad y su precisión y hasta tuvo algunas llegadas al área rival, y defensivamente colaboró en la presión en el mediocampo y fue voluntarioso para marcar en zona al volante central rival y no dejar que el juego pase por sus pies. Sin dudas, uno de los puntos más altos del equipo. Extra-futbolísticamente, “El Eric Cantoná de Caballito” fue protagonista del episodio que empañó la victoria: reaccionó infantilmente ante la prepotencia del rival de turno ganándose una tarjeta roja que lo puede marginar de los próximos partidos en un partido que estaba totalmente definido. Esperemos que no vuelva a suceder.

Diego. 6. Esta vez no tuvo la precisión de otros partidos: a pesar de contar con un buen número de situaciones de gol no pudo dejar su nombre marcado en la red. No tuvo la movilidad de otros partidos, pero en el segundo tiempo, cuando se generaron los espacios, fue importante para desnivelar con su habilidad y velocidad. Esperemos que siga por la senda del gol para poder tenerlo en lo más arriba de la tabla de goleadores.

Batata. 6. A pesar de su innegable potencia y velocidad, a veces se lo vio empeñado en demostrarlo en todas las jugadas y así perdió ese factor sorpresa que debe tener, porque una cosa es encarar con velocidad y fuerza y otra muy diferente es “chocar” ante los defensores. No fue de sus mejores partidos, pero tuvo algunos destellos de su gran categoría y marcó, luego de un rebote, el gol que definió el pleito. Otra cosa para remarcar tanto a él como a Diego: forman una de las sociedades más importantes del torneo, pero el otro día jugaron muy separados uno del otro (Diego por derecha y Bata por izquierda). Sería mejor que jueguen más juntos y que se busquen para desnivelar.
Mauro. 5. Luego de haber estado en la clandestinidad como los Montoneros en los 70’s, volvió Mauro, un jugador que había ilusionado a la parcialidad rojinegra con su potencia y su calidad. Evidentemente, sintió el tiempo de inactividad y no mostró su mejor versión. Sería bueno que pueda seguir siendo parte de los convocados para volver a recuperar el nivel que supo tener.

Marcos. 6. La figura estelar del partido pasado esta vez, sorprendentemente, no fue de la partida: se comenta que su excelente actuación del encuentro anterior fue festejado de manera exagerada por él y su entorno. Se lo vio en una fiesta de egresados rodeado de húmedas adolescentes hasta bien entrado la madrugada, esto llegó a los oídos del entrenador y lo dejó al margen del once inicial. Entró para los veinte minutos finales y volvió a mostrar que se trata de un jugador claro, inteligente, solidario, que cuando juega lo hace en puntas de pie como una bailarina clásica, pero que cuando es necesario se pone el traje verde oliva, se pinta la cara y está listo para el combate. Un jugador completo, que se ganó el respeto y la admiración de la afición.

Sergio. 6. Entró en lugar de Luis como lateral izquierdo. Su comienzo no fue el mejor: no pudo controlar un pase del Gordo y la pelota terminó en el lateral ante la atónita mirada de sus compañeros, sus rivales y todos los presentes en el predio. Pero se recompuso de ese titubeante comienzo y se afianzó como lateral. El broche de oro fue un taco delicioso, de otro partido.

Toco 3 . Remonti 1


La del sábado era, sin dudas, una de esas paradas difíciles de esas en las cuales los equipos que pretenden ser protagonistas deben demostrar su jerarquía. Ausencias importantes (Junior y Diego), incertidumbre de cómo el equipo iba a recomponerse luego de recibir su primera derrota en el campeonato y la necesidad de recuperar la senda de la victoria para no despegarse del lote de los punteros. Era una fuerte prueba de carácter que el equipo ha cumplido con creces, porque a pesar de empezar perdiendo, no se desesperó y con actitud, amor propio y un poquito de fútbol logró cosechar dos puntos que nos mantiene en vilo, en la zona de vanguardia en el campeonato.

Al comienzo del partido se vio un Toco apático y apagado. A pesar de contar con dos jugadores más que el rival (Remonti comenzó con 9 hombres), salimos a jugar desconcentrados sin tener la real dimensión que en este partido nos jugábamos mucho más que dos puntos. Era clave revertir la imagen del último lunes, volver a la victoria y recuperar la identidad. Sin embargo, desde adentro de la cancha no se vio eso: se vio un equipo dubitativo, desordenado, sin una idea clara. Algunos jugadores presionaban, otros no lo hacía, pero no había una idea de equipo. Remonti comenzó a agrandarse, aprovechando la pasividad rojinegra, aguantó con 9 hombres casi 20 minutos y cuando completó su formación (a partir de los 15 minutos) sabía que comenzaba un nuevo partido 11 contra 11.

Toco siguió en su siesta de sábado al mediodía y Remonti comenzó a manejar la pelota en el centro del campo y a comenzar a dominar el encuentro. Y aprovechando un error defensivo del equipo rojinegro (el choque de Gonza y Luis quedará para el recuerdo) decretó el 1-0 parcial que quizás era injusto y exagerado, pero era necesario para demostrarle a Toco que no se puede empezar un partido con tanta pasividad y que esas cosas suelen cobrarse con un gol en el arco propio.

A partir de ahí, sin embargo, comenzó un partido. Toco asumió el impactó y salió a buscar el empate, asumiendo el protagonismo que este equipo debe asumir cada vez que sale a la cancha. De la mano de Marquitos (exquisito jugador, Genio y Figura de la tarde), comenzó a hacerse fuerte en el medio campo y tanto Kiko como Batata no quedaban tan aislados del resto del equipo. Y llegó el empate: un desborde de Batata por derecha, un centro preciso para Kiko quien metió una linda mediavuelta que fue devuelta por el arquero, pero Marcos capitalizó el rebote y con un remate bajo decretó el 1-1 mostrando que iba a ser la estrella de la tarde.

Con el empate y el entretiempo, Toco pudo irse al descanso para rearmar un poco el equipo y establecer una estrategia grupal que le permita ganar el partido (algo que evidentemente no pasó en el primer tiempo): la entrada del Toti y el paso de Tute al medio le dieron al mediocampo de Toco otra dinámica y un poco más de llegada por los laterales. Esto permitió a Marcos soltarse un poco más y durante ese segundo tiempo mostró lo mejor su repertorio: criterio, dinámica, precisión, velocidad, marca, entrega y cerró su magnífica tarde con un gol espléndido, luego de una maravillosa jugada personal por izquierda y un remate cruzado inapelable para hacer delirar a toda la afición rojinegra.

Con el 2-1 consumado Toco apostó a retrazarse unos metros en el campo (evidentemente afectado por el desgaste de ir a buscar el partido y el fuerte calor) y apostar al contragolpe. Remonti intentó sumar gente en ataque para empatar, pero a partir de allí surgió la figura de Leonardo Sardella (la otra joya de acuerdo comercial Toco-Flores) desbaratando todos los intentos del rival demostrando, una vez más, su inagotable categoría. Toco comenzó a ser peligroso por la vía del contragolpe: lo tuvo Vilas, pero su remate se fue alto y desviado; hasta Tute tuvo un excelente anticipo en la mitad de la cancha, desbordó y asistió a Batata quien definió con mucha tranquilidad para lograr el 3-1 que definió el partido a favor del rojinegro.

Hubo tiempo para poco más: Toco se afianzó en defensa a pesar de la expulsión de Luis y con mucha garra defendió el resultado obtenido consiguiendo un triunfo muy importante que nos permite mantenernos en los primeros puestos del campeonato, recuperarnos de la derrota y esperar el futuro con mucha expectativa., sabiendo que vamos por el buen camino y que seguimos prendidos en la pelea. Todavía falta mucho para el final del campeonato, pero es reconfortante ver al equipo en las posiciones de vanguardia y con la ilusión de poder seguir prendidos ahí arriba.

Puntajes.

Torcuato. 6. Otra vez el Preparador Físico Oficial de la institución se puso el Buzo de arquero para reemplazar a Cachete. Seguridad en todas sus intervenciones, fue una de las piezas vitales para el triunfo tapando una pelota muy difícil con el partido 2-1. Cada vez que le toca actuar, aporta toda su experiencia brindando seguridad y ordenando a su defensa.
Tute. 8. En el primer tiempo como lateral derecho se lo notó un poco contenido: no tuvo la determinación para pasar al ataque y mostrarse como salida clara por derecha. En el segundo tiempo, cuando pasó al mediocampo mostró su mejor faceta y fue una de los puntos más altos del equipo: aportó despliegue y llegada. Le sirvió a Batata el 3-1 para definir la contienda.
Leo. 9. Un hombre terrenal que cuando se pone el uniforme de jugador de fútbol se transforma en un sabio del balompié y demuestra toda su sabiduría futbolística cada vez que se lo pone a prueba. Puede jugar de arquero, de defensor, de mediocampista o de delantero pero él igualmente muestra como debe hacerse en cada uno de los puestos. Lo del sábado fue impecable: tomó la responsabilidad de reemplazar al capitán del equipo. Primero, dio una muestra de carácter y después derrochó jerarquía en cada una de sus intervenciones, con la categoría de los grandes líberos de la historia del fútbol. Semana tras semana escribe una página de su gloriosa historia, y seguramente una vez que decida no jugar más al fútbol, su nombre quedará junto a los grandes de este deporte.
Angel. 6. El hombre de los teledirigidos y las patadas punzantes, aquel que entiende cada partido como una guerra y que vislumbra al delantero centro rival como su principal enemigo volvió a dar muestras de su brutalidad. Basta con verle la cara cuando está jugando para entender lo que siente en cada partido: su cara irradia odio, generando ira y descarga todo ese pecado capital poniendo en riesgo el físico de sus adversarios. Impenetrable en el mano a mano, fuerte en el juego aéreo, demuestra partido tras partido que su importancia para el equipo se vincula con el entusiasmo, la voluntad y lo que contagia eso a todos sus compañeros.
Luis. 6. Desde los orígenes de la historia del derecho penal, es tema de discusión acerca de la posibilidad de la reinserción social de los condenados. Se pregunta sobre la posibilidad de que una persona que en base a su discernimiento haya decidido matar a un semejante, puede reincorporarse a la vida en sociedad sin ser un peligro latente para la humanidad. En mi consideración, y a otra escala por supuesto, esto es lo que pasa con este peligroso jugador. Hombre bonachón, solidario y pacífico se convierte en un peligroso chacal cuando se pone la remera rojinegra con el número 3 en la espalda. Lo teníamos tranquilo, pero el sábado volvió a las andadas: en una pelota dividida, su terrible puntapié sobre la tibia del rival hizo eco en todo el predio de CITEFA, el árbitro no dudó y lo expulsó de la cancha. “El Cirujano” está de vuelta.
Koby. 6. En el primer tiempo jugó de volante derecho pero se sumó al desconcierto de toda la zona media rojinegra y no pudo hacer pesar su juego. Nunca pudo hacer pesar su juego. En el segundo tiempo fue desplazado al lateral derecho y desde la clandestinidad se hizo fuerte mostrando su mejor versión: firme en la marca, criterioso en la proyección y con algunas “perlitas técnicas” que hicieron delirar a la afición.
Guille. 6. En el primer tiempo luchó más de lo que jugó. Se encargó de correr a todos los rivales que pasaban por su zona con suerte dispar: en algunas ganó y en otras perdió. Pero su mayor falencia fue a la hora de distribuir la pelota, en donde no tuvo serenidad y abusó bastante del pelotazo a dividir a los delanteros. En el segundo tiempo, se ubicó mejor, no corrió como un desesperado y jugó con mayor tranquilidad a la hora del toque, algo que el equipo sintió mucho.
Marcos. 10. El vinculo comercial entre Toco y Flores (algo así como el pacto Roca-Runciman del año 1933) nos ha dado la oportunidad de vislumbrar y observar (en vivo y en directo) a una de las mayores glorias del balompié actual. Si bien, todos estamos convencidos de la categoría y jerarquía de su juego, ni el más optimista de los hinchas de Toco iban a creer que este muchacho iba a darnos semejante exhibición. Comenzó como doble cinco junto a Gambera, pero rápidamente se soltó y comenzó a jugar como un volante central organizador. Sinceramente, no veía un jugador de sus características desde el notable Pep Guardiola que hizo escuela en el Barcelona de Cruyff. No le pesó su debut en el campeonato y con el correr de los minutos todo el juego del equipo giraba en torno a sus pies. Además, tuvo llegada al arco rival, marcó dos goles, asistió, luchó y hasta recuperó pelotas. Sin dudas, una exhibición futbolística y que terminó con una bandera que demuestra el sentimiento de la afición: “Fattigatti, Traélo Ya”.
Berty. 5. Una semana difícil para el carismático volante: su incursión en la proselitismo político, sumado a la proximidad de las elecciones le han deparado una semana especial: discursos, actos, reuniones, promotoras, encuestas, etc., lo están afectando mucho en su vida cotidiana y eso lo afectó sin dudas en el partido. En ningún momento pudo encontrar su lugar en el partido ni en la cancha: retrazado cuando el equipo atacaba, adelantado cuando el equipo defendía, nunca pudo hacerse del lugar para hacer valer su juego. No considero que sea un problema físico ni técnico, sino que hay partidos en donde no puede ubicarse bien en la cancha y en esos partidos no aparece. Igual, es clave para el equipo y muestra de ello es que haya salido como capitán ante la ausencia de Junior.
Batata. 7. A pesar de la ausencia de su Diego (sin dudas, su socio futbolístico) el Verdugo de Palermo Chico ha tenido una interesante actuación mostrando parte de su mejor versión. Rápido para encarar fue un dolor de cabeza para los defensores contrarios cada vez que intentó hacer valer su velocidad y potencia. Tuvo algunas chances en el primer tiempo que no pudo capitalizar, pero a pesar de ello se mostró solidario y voluntario para ir a todas las pelotas como si fueran la última. En el segundo tiempo tuvo el premio a tanto esfuerzo y mandó al fondo de la red un centro de Tute, decretando el 3-1 final.
Kiko. 6. En todos los grandes equipos existen aquellos delanteros que se encargan del juego sucio, que están lejos de los flashes, que no aparecen en las tapas de los diarios, ni en la revistas del corazón y que, a veces, su juego no es valorado. Quiero defender a este tipo de delantero, defendiendo al prototipo que tiene hoy por hoy Toco y me voy: Santiago Vilas. Su juego debe ser interpretado como el juego del alfil en el ajedrez: sus diagonales explosivas y sorprendentes, generan espacios para sus compañeros y preocupan a los rivales quien ya lo están considerando como un delantero preocupante. A veces el ímpetu por buscar la jugada de gol lo hacen que caiga en posición adelantada muy seguido, pero cuando corrija este error por ansiedad su aporte va a hacer aun superior.
Toti. 6. Entró en el segundo tiempo para darle un poco más de dinámica y juego al equipo. Lo aportó ubicado en la derecha del mediocampo, cuando la pelota pasó por sus pies trató de darle un destino seguro y claro. Se entendió bien con Marcos y tuvo algunos encuentros futbolísticos más que interesantes. Además, da esa cuota de combate y garra que es muy importante para el equipo.

Toco 2 . Gallardo 3


Generalmente, la idea de los comentarios es poder analizar y destacar aquellos eventos que suceden dentro de una cancha de fútbol, que son parte de un partido y que le dan forma a Toco y me voy, esto que al menos yo considero más que un simple equipo de fútbol, sino que lo tomo como un lugar común para olvidarnos de nuestras rutinas semanales y que nos permite compartir momentos lindos, momentos feos, sueños, realidades, historias y demás. Dentro del imaginario popular en el cual vivimos, es muy lindo que tengamos un lugar así, para que podamos dejar de lado nuestras cuestiones personales y que nos transformemos al menos por un rato en un equipo, donde todas las personas que lo componen intenten tirar para el mismo lado en pos de un objetivo común.

No hay mucho para analizar a nivel futbolístico hoy. El fútbol es un juego: uno puede ganar, perder o empatar. Uno puede tener uno de esos días bárbaros, que supera a los rivales o bien, verse superado por un rival y perder. Influye la suerte, los momentos, en fin: todo lo que rodea al fútbol. La derrota fue justa y sin atenuantes: nunca estuvimos en al cancha y ellos nos superaron en una gran parte del partido y nunca pudimos imponer nuestro fútbol, ni cuando estábamos ganando uno a cero. Dejamos todo, intentamos por arriba y por abajo, sin ninguna idea pero con una actitud que vale la pena rescatar, pero no era nuestro día y perdimos. Tenemos la suerte de seguir estando ahí arriba y el torneo es muy largo.

Realmente, me fui bastante desilusionado de CITEFA el lunes. Me dio un poco de vergüenza que el primer partido que jugamos luego de haber llegado a la punta del campeonato lo hayamos hecho con 10 hombres. Si señores, arrancamos el partido con 10 hombres, dado que luego de llamar e intentar contactar a todos aquellos que habían confirmado su presencia durante la semana, no habían aparecido por el predio. La verdad que no me interesa que fue lo que pasó o dejó de pasar: solamente les pido que tengan en cuenta que esto es un equipo, conformado por todos aquellos que a principio de año se comprometieron a sumarse a este proyecto. Nadie los ha obligado, todos tienen la potestad de decir que no quieren o pueden venir a uno o a todos los partidos, pero por favor, tengan en cuenta a sus compañeros, tengan en cuenta que esto es un equipo y traten de avisarnos con tiempo. No se, sinceramente a mi me dio por las pelotas llegar a jugar el lunes con anginas y fiebre y enterarme que eramos 10 nada más. Acá nadie está pidiendo que se pidan disculpas ni nada. Ya somos grandes, que cada uno tome la cuestión con responsabilidad y tenga respeto con sus compañeros. Solamente estoy un poco caliente y me gustaría que aclaremos esto de una vez por todas, porque no es la primera vez que pasa.

Puntajes
Cachete. 4. En el primer gol, el viento le jugó una mala pasada y la pelota se le coló en el ángulo cuando el remate parecía inofensivo. En los otros goles no tuvo ningún tipo de responsabilidad, pero no estuvo seguro como en sus anteriores partidos.
Sergio. 4. El villano que pasó a ídolo en cuestión de momentos. Primero, se quedó dormido para venir, pero cuando lo llamamos dejó de lado la comodidad de su casa y nos vino a dar una mano. Es una actitud destacable, aunque hubiese sido mejor que hayas estado desde el minuto 0. En el juego mostró algunos buenos anticipos, pero a veces fue superado por los delanteros rivales.
Junior. 6. Uno de los pocos que se salvó en una actuación que dejó poco a nivel individual y colectivo. Aguerrido en la marca, casi no tuvo fallas en el mano a mano, dominando a los pujantes delanteros rivales. Estuvo bien parado en el fondo y ganó mas de lo que perdió. Se retiró antes con una preocupante lesión en la rodilla.
Angel. 5. Era duda hasta último momento por una lesión en el tobillo, pero el hombre de los teledirigidos a la rodilla, una institución dentro del conjunto rojinegro, dijo presente. Tuvo un partido aparte con el Nro 7 contrario. Fue aspero, ganó en algunas y le ganaron en otras situaciones. Pisó el área rival después de mucho tiempo, pero no pudo capitalizar su chance.
Luis. 5. Aguerrido como siempre, el lateral volvió a asumir su rol de pequeño asesino serial para dejarle recuerdo de sus tapones a los delanteros que se movían por su sector. No tuvo la claridad de siempre cuando debió pasar al ataque y se lo notó un poco contenido.
Tute. 5. Intenta, pone actitud y esmero, pero le cuesta mucho acostumbrarse a su puesto de mediocampista. Cuando juega con la cancha de frente al arco rival muestra le mejor de su repertorio, pero cuando no puede girar o lo hacen jugar “de espaldas” le cuesta mucho ser preciso y perpicaz para asociarse al juego asociado.
Guille. 6. Sin jugar su mejor partido, ni mostrando ni la mitad de su capacidad, Guillermo fue otro de los puntos que se salvan de la mediocridad general. No solo por su gol (un remate mas ligado al rugby que al futbol) sino por mostrar una actitud combativa para ir a disputar cada pelota. Quizás, tendría que haber estado más sereno a la hora de distribuir el juego, pero su voluntad es para destacar.
Leo. 5. El “Rubí Blanco”, aquel diamante que tiene Toco en la mitad de la cancha y que brilla partido tras partido, hoy estuvo muy lejos de su nivel. Desbordado por la presión del equipo rival, en ningún momento pudo parar la pelota y hacerse jefe y patrón del juego rojinegro. No tuvo socios en la creación y lo sintió. Solamente un inteligente pase a Diego finalizando el primer tiempo, muy poco para lo que todos esperamos de él.
Berty. 5. El jugador distinto que tiene el equipo. Evidentemente, no por su juego, sino por el carisma que muestra día tras día: sus camisas, sus noches, sus declaraciones explosivas (“9 bagres y 1 dorado”), su bondiola ahumada y su alegría. ¿Que sería de este equipo sin Berty?. A nivel futbolístico, no pudo sobresalir de la mediocridad general. Nunca pudo implementar su dinámica por el sector izquierdo ni tuvo lucidez a la hora de armar fútbol. Se le computa a su favor como asistencia su jugada en el primer gol: donde le tiró toda su experiencia encima a su marcador y permitió que Guille marque.
Diego. 5. Con el comienzo de 10 hombres, el pequeño maravilla fue la única referencia ofensiva del equipo durante esos primeros 20 minutos. Fue absorbido por la férrea marca que le impuso la defensa rival. Casi nunca pudo girar y cuando lo intento fue castigado con el famoso “Foul Táctico”. En el primer tiempo tuvo un tiro libre que no pudo traducir en gol y una jugada clave, con el partido 1-0 a favor, que no pudo definir bien y que podía haber definido el partido. En el segundo tiempo, tuvo poca participación: la pelota nunca le llegó clara y tuvo que luchar contra toda la defensa contraria. Le hicieron un penal, el cual erró, pero pudo marcar capturando el rebote dejado por el arquero.
Batata. 5. Empezó como volante derecho y no puedo hacer pesar su juego. Jugó muy cerca del lateral derecho de su sector y no pudo hacer valer su potencia y velocidad. Ya con 11 jugadores, fue a jugar de delantero, pero tampoco pudo hacer valer su juego explosivo. Intentó, pero chocó más de lo que jugó. Al igual que Diego, la pelota nunca le llegó clara y tuvo que luchar mucho para generarse una situación ante una defensa como la rival, que fue una garantía.

1 de octubre de 2007

Toco 3 - Flores Norte 2

Antes de comentar el nuevo triunfo de Toco y me voy (Tercero consecutivo y cuarto en cinco fechas disputadas en el torneo) quiero hacer hincapié en un aspecto que considero clave. No habría que atribuirle a la "casualidad" este buen momento que vive el equipo, sino que hay que causas que lo afirman. Con el comienzo de este nuevo torneo, hicimos un borrón y cuenta nueva con respecto al campeonato pésimo que tuvimos a principio del año. Todos hemos asumido este torneo con una fuerza y unas ganas que no habíamos mostrado, hemos sumado jugadores que se adaptaron rapidamente a la estructura (tanto dentro como fuera de la cancha), pero fundamentalmente esto se debe al ESFUERZO que hemos puesto cada uno de nosotros, desde su lugar, para recuperar la mística del equipo y para volver a demostrar (y demostrarnos) que somos un equipos que si bien tiene muchas falencias en muchos aspectos, tenemos un gran respeto por el futbol y, fundamentalmente, por lo que nos genera ser parte de Toco y me voy.

Destaco la voluntad de todos: de los que se encargan de organizar, de los que dejan de lado obligaciones por venir a juntarse y a jugar al futbol, por los que entrenan en la semana, por los que vienen a sumar y por todos, porque estamos tirando para el mismo lado, en vistas de un objetivo que parecía ambicioso cuando lo planteamos (en el peor momento del equipo) pero que ahora volvió a tomar vigencia: VER A TOCO CAMPEON.

El partido del sabado fue la continuidad de un proceso que viene desde el final del torneo pasado, cuando en la cancha que jugamos el otro día les dije que confiaba en el equipo y que empezabamos un nuevo proceso con el objetivo de lograr el campeonato. Sonó un poco disparatado en ese momento (más aun despues de un torneo en el que ganamos 2 partidos) pero con este arranque estamos demostrando que no estamos tan lejos de lo que habíamos planeado y que, a pesar de no haber ganado nada, estamos en un buen momento y vamos por el buen camino.

El sabado arrancamos el partido como un equipo "en serio", esos equipos que asumen la responsabilidad de ser protagonistas y que se siente fuertes y poderosos. A pesar de las ausencias (hoy por hoy, Toti y Leo son puntos claves en el equipo) salimos a pasar por arriba a un equipo fuerte, de esos que luchan en todos los sectores de la cancha y compensan la falta de futbol con voluntad. Salimos a luchar y a jugar en todos los sectores de la cancha, como lo hacimos siempre y que nos llevó a tener un equipo que es respetado dentro del Torneo. Recuerdo no menos de 5 situaciones de gol en los primeros 20 minutos, generadas luego de buenas jugadas colectivas e individuales. No estuvimos certeros a la hora de definir, pero ya desde el arranque demostramos que los protagonistas del partido eramos nosotros y no el rival.

Más muestras de caracter y personalidad dio el equipo, cuando en la primera aproximación de Flores Norte y luego de una distracción luego de un tiro libre en forma de centro, nos encontramos con la horrible situación de encontrarnos en desventaja en el marcador. Una desventaja que no era justa, pero que nos tiene que enseñar que los errores en el futbol se pagan caros. Tenemos que corregir esas distracciones para que no nos pase más y no suframos más de la cuenta. A pesar del gol recibido, Toco no sintió el impacto, es más: se notó en el ambiente que el equipo hoy en día tiene esa ventaja que tienen los que se sienten ganadores: a pesar de la desventaja, en todo momento sabíamos que teníamos cómo y con que darlo vuelta.

Así seguimos atacando, presionando, jugando en campo contrario. Y fue lógico que hayamos encontrado el empate luego de un tiro libre de Diego, que un defensor de Flores Norte metió en su propia valla luego del intento desesperado de despejar la pelota. Siguió Toco siendo el único protagonista de la tarde, dominando a su rival y se fue al descanso con el sabor agridulce de sentirse superior, pero no poder traducirlo en el marcador.

El segundo tiempo fue un calco del primero: nuevamente Toco asumiendo los riesgos de atacar, mientras que Flores Norte apostaba a la solidez de su defensa (para destacar el numero 2 de la cabeza torcida que sacó todo, por arriba y por abajo). Y tanta existencia tuvo un premio. Kiko luchó una pelota que parecía perdida, el despeje cayó en el pie derecho de Guille quien le puso una asistencia divina a Diego para que con una definción defectuosa pero efectiva decrete el 2-1, que tenía más que ver con el desarrollo del resultado.

Con el triunfo parcial, Toco sintió el desgaste físico de ser el dominador del encuentro, se tiró unos metros atrás e intentó apostar al contragolpe a través de Diego, Kiko y Batata. Comenzó a agigantarse la figura de Junior en el fondo y sobre todo la del querido Berty, quien demostró que no sólo se puede jugar al futbol con el cuchillo entre los dientes sino también con el corazón en la mano, y con garra, lucha y futbol contagió a los suyos. Lo tuvo para definir el equipo rojinegro: lo tuvo Batata luego de una buen corrida de Valsi, pero no pudo definirlo. Y, lamentablemente, nuevamente el principio de Quique Wolff se hizo presente en una cancha de futbol: "goles que se erran en un arco, se sufren en el otro" y a falta de 5 minutos para el final, el 16 de Flores Norte agarró una pelota en el borde del area de sobrepique, la colgó de un angulo ante la estirada de Torcuato y estableció el empate.

Un empate que parecía inamovible, porque faltaba poco tiempo, porque parecía que Toco no tenía el resto físico para ir a buscar el triunfo y porque Flores Norte estaba conforme con el empate logrado a minutos del final. Pero, esta vez, el destino y la suerte estuvieron de nuestro lado: fuimos a buscar la jugada del final y la victoria heroica. Sin ideas, pero con alma y vida nos llevamos por delante a nuestro rival para lograr lo que nos mereciamos y nos habíamos quitado: el triunfo. Y apareció el botín del salvador Batata para recoger una rara asistencia de Kiko (todavía no se bien qeu pasó, pero la gente ya habla de "la pifia de Dios") y definir de manera inplacable para el delirio y la alegría de toda la gente que en gran número acompañó al rojinegro.

Va a ser dificil olvidarse de esa postal, en aquel maravilloso día de primavera viendo a los muchachos vestido de negro y rojo festejando por una victoria de esas heroicas y épicas, esas que se recuerdan luego en los asados, en las noches de alcohol. Sos esas tarde de gloria, de gloria para nosotros, lejos de los millones, el poder hegomónico y las mieles de la fama. Nosotros tenemos mucho más que eso: tenemos nuestra amistad, nuestro compañerismo y un sentido de pertenencia conjunto de algo que parece ser un equipo de futbol, pero que es mucho más que eso y nos hace muy feliz.

Puntajes.

Torcuato. 6. El PF del equipo asumió responsabilidades y accedió a ponerse los guantes de arquero para cubrir la ausencia de Cachete. Respondió a la altura de las expectativas, mostrando seguridad y personalidad. No tuvo nada que hacer en los goles y respondió de manera sobria ante cada uno de los intentos del rival.
Ale. 6. Por primera vez, el sicario de las pampas tuvo la responsabilidad de ser títular en el puesto en el que se viene desempeñando: lateral derecho. Muestra partido tras partido una particularidad fiereza para la marca y se suma al ataque con criterio y empeño. En el segundo tiempo, cambió con Tute pasando de volante derecho y estuvo un poco perdido, hasta que le dejó su lugar a Nico.
Junior. 7. Con la regularidad de siempre fue líder y voz de mando del equipo y la defensa. Implacable en el juego aéreo, rápido para llegar a los cruzes, el joven zaguero fue uno de los puntos altos en la tarde del sabado. Su labor mejoró en el segundo tiempo, cuando fue (junto a Berty) el abanderado de la resistencia rojinegra.
Gonza. 6. Como nos acostumbra, Gonzalo tuvo nuevamente un duelo particular con el delantero central contrario. El juega su partido contra el 9 contrario: el partido de la marca feroz, de los teledirigidos a la rodilla, de la garra y el temple. Y como nunca lo pierde, contagia al resto de sus compañeros tanto dentro como fuera de la cancha. Tuvo que dejar la cancha por una lesión en el tobillo, lo que no le impidió festejar como un hincha más el 3-2 final. Dato misterioso: cuando estaba por arrancar el segundo tiempo recibió el llamado de “el arquitecto”, situación poco clara que todavía no fue esclarecida.
Luis. 6. Volvió el lateral de la muerte, aquel que había sembrado el terror en las canchas de CITEFA. Firme en la marca, con la agresividad que lo caracteriza fue una pesadilla para los tobillos de los defensores contrarios. Violentamente entonado, chocó con Gonza y sacó de la cancha a su propio compañero. Poco le importó y siguió con su juego brutal y sin fisuras.
Tute. 6. Sus primeros minutos fueron muy bueno, coincidiendo con el gran arranque que tuvimos. Precisión para manejar la pelota, dinámica, se mostró como salida y tuvo algunas intervenciones muy buenas. Después comenzó a perder terreno frente al volante izquierdo rival y terminó medio desdibujado en la primera etapa. En el segundo tiempo como lateral se afianzó en la marca y mostró las cualidades de siempre. Cuando se lesionó Gonza pasó de central y volvió a mostrar su gran versatilidad.
Guille. 7. El experimentado volante central de pocos pelos y flamantes brackets, estuvo en un nivel bastante alto, comparable con una de sus mejores versiones. Nos ofreció parte de su gran show mediatico: se puso el overol para combatir en todos los sectores de la cancha, se peleó con los rivales, increpó a la gente de la mesa, pero no se olvidó de jugar y tuvo activa participación en el segundo gol del equipo. Terminó agotado.
Berty. 8. Genio y figura. Alguna vez hostigado por su pasividad dentro de la cancha, el sabado le demostró a propios y extraños de su vigencia y jugó un partidazo. En el primer tiempo demostró que sigue siendo áquel jugador de buen pie que se mostraba como promesa en los primeros años de Toco: medias bajas, piel en un grosero tono blanco, pelota bajo la suela y la cabeza bien levantada, postal de un verdadero crack. De sus pies, nacieron las mejores jugadas del equipo y no sólo eso: sino que además luchó, mordió y se sacrificó. En el segundo tiempo, jugó con el corazón de la mano; fue el abanderado de la resistencia rojinegra, como si fuese un prócer a la hora de marcar, apretar y jugar. Demostró que está en una excelente forma física y que los esfuerzos de entrenar, de correr, de intentar superarse día tras día traen consigo una recompensa. No queda otra cosa que felicitar a este erudito del balompié, por su carisma y por todo lo que contagia.
Batata. 7. El hombre que nació para ser héroe. Siempre asume la responsabilidad en los partidos chivos de hacer los goles importantes, esos que levantan a los enfermos, esos que enloquecen a los tifosis. Ya es el nuevo ídolo de la hinchada: la gente le dedica sus cánticos, los niños compran sus remeras y las señoritas lo ven como el marido ideal. Juega por todo el frente de ataque mostrando sus condiciones y hacen una dupla explosiva con Diego, que no se veía desde la época de Acosta y Gorosito (para los miramarenses, “the Betou & The Pipou”). Va a camino a dejar su huella en la institución.
Diego. 7. El niño maravilla sigue demostrando su vigencia partido tras partido. Admirado por los propios, temidos por los rivales, el pequeño diablillo ha asumido la responsabilidad de líder futbolístico y mejora partido tras partido con una envidiable contundencia. Sigue siendo una fuente de generación de juego genuina, cuando la pelota pasa por sus diminutos pies la gente se levanta esperando que el pequeño genio frote la lampara.
Kiko. 6. Este jugador ha demostrado que es sinónimo de lucha y voluntad. Nunca se da por vencido, disputa todas las pelotas como si fuese la última y aunque gane algunas y pierda otra nunca deja de lado la fe. Esta creencia fue la que lo llevó a pelear la pelota en el segundo gol y a meter una asistencia tan sorpresiva como azarosa en el tercero. Un delantero de toda la cancha, que lleva los colores en la sangre y que demuestras que está a la altura de las circunstancias.
Nico. 6. Nuevamente, en su vuelta a Capital luego de su estadía laboral en Comodoro Rivadavia, el crédito de Senillosa y Asamblea, dejó de lado sus responsabilidades sociales y familiares, para venir a vestir la rojinegra. Vino con todo su entorno: su hermano Pablo y su perro Indio, lo cual demuestra que le gusta ser parte de Toco y compartirlo con su gente. Futbolisticamente, mostró destellos de su calidad. Metió unas pisaditas con su sello contra la raya.
Sergio. 6. En el primer tiempo asumió la responsabilidad de alentar al equipo desde fuera de la línea de cal. Ni lerdo ni perezoso fue bastante violento a la hora de alentar a sus compañeros, pero cuando el arquero rival le gritó “CALLATE PELADO” se quedó un poco más tranquilo. Cuando Angel pidió el cambio por lesión, vislumbró su chance de demostrarle al guardameta contrario que no solamente puede gritar como un desaforado fuera de la cancha, sino que también es capaz de jugar de lateral y ponerle un cerrojo a su punta. Rapido para el anticipo, preciso para hacer los laterales, entró en un momento caliente del partido y no le pesó la responsabilidad.

24 de septiembre de 2007

Toco 3. Estudiantes 1.

Realmente, no se por donde comenzar este comentario. Cuando entre todos nosotros -amigos desde siempre la mayoría- pensamos en iniciar este proceso juntos sabíamos que estabamos ante una hoja en blanco. Una hoja que iba a empezar a ser completada con alegrías, tristezas, tardes épicas, tardes para el olvido, risas, llantos y demás. Así es el fútbol, así es la amistad y así es la vida. Lo importante es que este cuento nos encuentre a lo largo del camino juntos, unidos, fomentando día tras día nuestra invalorable amistad.

A todos los que sentimos algo especial por este sueño llamado Toco y me voy, nos había quedado una espina del último partido con Estudiantes, un equipo que por disputas y situaciones puntuales, se han transformado en nuestro principal rival futbolístico. Tipos grandes, de otra generación, de aquellos que consideran válida cualquier artimaña para ganar. Es cierto, no es el Estudiantes de antaño que tenía jugadores de gran categoría, pero era necesario para todos nosotros obtener un triunfo para demostrarnos que seguimos en plena levantada.

Sin dudas, fue el mejor partido de Toco en el campeonato, redondeando una gran victoria que fue bien festejada. En el primer tiempo, ya desde los primeros minutos, y a pesar de tener un fuerte viento en contra, salimos a jugar como pregonamos nosotros: en el campo rival, con orden en defensa, voluntad, garra e inteligencia para que la pelota le llegue lo más limpia posible a nuestra pequeña figura de siempre. Al diminuto genio que cumple los deseos de sus compañeros, frotando la lampara y llenandonos los ojos de futbol. Siempre jugamos así, desde que formamos todo esto y no veo porque debemos cambiar.

Pero hoy por hoy, Toco no es solamente Diego y sus diabluras, tenemos también un grupo de jugadores que saben lo que hacen y acompañan al director de orquesta produciendo una musica que seduce hasta el más exigente de los oidos. La sobriedad de Cachete, la seguridad de Diego y Gonza en el fondo, la versatilidad de Tute, Luis y Ale en los laterales, la garra y la entrega de Guille y Berty, la calidad del Toti, la potencia de Batata, la velocidad de Kiko, la inteligencia de Leo.

Con estos argumentos borramos a Estudiantes de la cancha y dominamos el partido de principio a fin. Empezamos de la mejor manera atacando y llevando peligro al arco rival: cada vez que Diego o Batata arrancaban con pelota dominada la defensa rival temblaba. El partido era dominado por el rojinegro que atacaba y buscaba abrir el marcador, algo que logró cuando Guille, luego de una serie de rebotes dentro del área, punteo la pelota y desató el delirio de la parcialidad rojinegra. 1-0. Merecido por cierto.

Pero a pesar de estar en ventaja Toco nunca resignó el ataque ni mucho menos, se percató que Estudiantes había recibido el golpe y fue por mas. Dominando el mediojuego inclinó la cancha aún más con un futbol rapido, punzante y exquisito. Y a nadie sorprendió cuando Leo (el jeque del mediocampo) robó una pelota, tocó a Diego, fue a buscar la devolución y con un toque delicioso marcó el 2-0, cerrando una primera etapa en la que Toco fue realmente muy superior a su rival y pudo traducir en el marcador tal diferencia.

En el segundo tiempo, Estudiantes salió como un león herido a buscar el empate. Sin muchos argumentos futbolísticos, pero con gran impetú y voluntad, intentó meter a Toco en su arco. Por momentos lo logró, Leo y Guille sintieron el desgaste del primer tiempo y se retrazaron en la cancha, por lo cual el rojinegro cedió terreno y pelota a su rival. Sin embargo, y a pesar de no ser dominadores del encuentro, cada contragolpe de Toco eran medio gol, pero el equipo fallaba en el último toque.

Una luz de alerta se prendió cuando Estudiantes, ya con 10 hombres, logró el descuento por intermedio de su número 13, en un remate esquinado desde fuera del área. Ahí el equipo tuvo un momento de desconcierto: Estudiantes se venía, no se podía controlar la pelota en la mitad de la cancha y la defensa aguantaba como podía ante cada ataque rival. Todos los corazones se paralizaron cuando el 9 de Estudiantes giró en el area y metió una mediavuelta con destino de red, pero una gran intervención de Cachete evitó lo que hubiese sido el empate.

El partido se jugaba como un verdadero clásico: con tensión, dejando todo en cada pelota. Pero todo se terminó cuando Leo robó su enésima pelota y puso otro pase inteligente entre líneas para que Diego se vaya sólo frente al arquero y con un toque preciso por arriba del arquero estableció el 3-1 final. A partir de ahí Toco se floreó tocando la pelota, para el delirio de sus hinchas que gritaba "ooleeeeeee" ante cada intervención de los suyos. Se pudo ampliar la diferencia, pudo ser goleada histórica, pero era la hora de disfrutar, de gozar y de demostrarle a aquellos que no lo creen, que jugando al fútbol también se pueden ganar partidos.

Puntajes.

Cachete. 8. Un típico arquero de esos que se catalogan como de "club grande". Rapido para salir, con determinación para gritar y ordenar a su defensa y con la capacidad de intervenir de manera oportuna cuando lo exigen. Una atajada impresionante evitó lo que hubiese sido el empate con el partido 2-1.
Tute. 7. Bien en la marca, mejor en la proyección, anuló al 7 rival gracias a su evidiable velocidad. Cuando ingresó Ale, pasó a jugar de volante, demostrando toda su dinámica y llegada por sorpresa al gol. Tuvo dos chances, pero no pudo suerte a la hora de definir.
Junior. 7. Con la seguridad de siempre, sin hacer nada raro, asumiendo toda la responsabilidad de ser el capitán y el último hombre del equipo, con apenas 20 años. Emuló a su hermano Gonzalo y tiró un teledirigido a la rodilla cuando un delantero se le iba en velocidad. No era para expulsión, sino para que le inicien una demanda penal, pero sólo fue amonestado.
Gonza. 7. El experimentado zaguero siempre tiene juega "su" partido contra el centrodelantero rival. Esta vez era un jugador de un físico imponente (casi 1,90m de altura), pero Gonzalo le tiró toda su experiencia encima, no lo dejó girar y le ganó el duelo ampliamente. Seguro para salir jugando y expeditivo para la marca.
Luis. 7. Clausuró su sector con la fuerza y la garra de siempre. Entendió que este era un partido importante para el club y lo jugó con la vehemencia de siempre. Letal para la marca, prolijo para pasar al ataque, mostró la regularidad de siempre en el lateral.
Toti. 7. Solidario como siempre, además de su habitual cuota de futbol y dinámica por el sector derecho, colaboró en la marca. Tuvo buenas participaciones y tuvo llegada constante al área contraria. Por el momento el gol le es esquivo, pero seguramente en poco tiempo volverá a dejar su marca en la red.
Leo. 10. Que más le puedo agregar a esta calificación???. Realmente una exhibición de futbol, una actuación emocionante, de esas que hacen llorar y justo en un partido importante, demostrando la calidad y la valía de este increíble volante. Marcó, metió, jugó, hizo jugar, metió un gol...en fin, hizo todo y bien. Por favor, si alguien grabó el partido que lo muestre en las escuelas de futbol para demostrar cómo debe jugarse al fútbol. Recuerdo aquella noche en aquella ronda siniestra cuando dejó de lado el glamour y la frivolidad del "futbol-country" para anunciar su vuelta a Toco. Sacó credenciales de ídolo. Gracias Leo por tanto fútbol y Gracias Cobany por haberlo sumado.
Guille. 8. Empezó para comerse la cancha. Se sacó la mufa con un gol de rebotero, pero enseguida entendió que el papel de figura estaba destinado para su compañero de mediocampo y decidió hacer el "juego oculto", preocupado más en la marca y en ayudar en defensiva a su equipo. Ganó y perdió con el 8 rival, pero fue importante en los últimos minutos para tener la pelota.
Berty. 7. Arrancó mal. Parecía desubicado en la cancha, como que no podía entrar en el partido. Pero cuando se acentó sobre el sector izquierdo, terminó siendo uno de los mejores jugadores del equipo en el Primer Tiempo. Dinámica, fuerza, futbol y Carisma, los ingredientes de la receta que tiene Berty para tener un lugar en el corazón de la afición rojinegra.
Batata. 7. En el primer tiempo fue delantero, y cada vez que arrancaba metía miedo en la defensa contraria. Tuvo una chance clara, pero la pelota le quedó un poco larga y no lo pudo definir. En el segundo tiempo, se retrazó unos metros, colaborando en la marca y desarrollando juego desde la punta izquierda.
Diego. 9. Y un día volvió el pequeño genio del futbol. Jugó un partido aparte con el 5 rival, pero se encargó de hacer diabluras con él, para sacarlo del partido. Volvió a sonreir dentro de la cancha. Participó en los tres goles del equipo: en el primero con un centro picante al medio del área, en el segundo con un pase delicioso a Leo y el tercero definió como los grandes. Otra epopeya más del diminuto delantero, esperemos que mantenga este nivel para ayudarnos a ganar el torneo.
Kiko. 7. Entró en un equipo que estaba decidido a jugar al contragolpe. No recibió tanto juego, pero colaboró con el equipo, desmarcandose, aguantando la pelota e intentando desnivelar con su habilidad. No siempre lo pudo, pero vale su intención.
Ale. 8. A veces solamente 30 minutos en un partido chivo como este un jugador puede sacar chapa de ídolol, o al menos empezar a ser respetado. No es fácil ingresar en un equipo que está armado y ganarse la confianza de propios y extraños. El sicario de pocas palabras entró a jugar el clásico de siempre con una vehemencia y fuerza pocas veces vista: canceló su punta, tuvo intervenciones para la história (recuerdo una jugada que se tiró a los pies como una bestia robando la pelota de manera limpia) y además tuvo tiempo de hacer una magnífica jugada individual por la punta derecha. Alejandro: el crédito está abierto, demostraste que estas a la altura del equipo y queremos que nos ayudes a obtener toda la gloria.

Saludos y Gracias.

4 de septiembre de 2007

Empate Vs. Los Amigos

Toco 1 – Los Amigos 1

Es díficil tratar de exteriorizar en un papel aquellas noches alegres, en donde la euforia y la alegría se apodera de nuestros corazones. Es muy complicado tratar de explicar los sentimientos cuando son tan fuertes. Porque a veces, un simple partido de fútbol puede combinar una gran cantidad de emociones, de estados de anímos, de recuerdos inolvidables, de momentos. El extasis, la euforia, consecuencia de una noche de fútbol, me han invitado a pasar una noche diferente. Llegué con la necesidad de reveer todos aquellos momentos históricos de la historia Argentina: agarré el santillana de segundo año y me puse a leer las epopeyas de San Martin; cancha rayada, Maipú y todas aquellas batallas en la cual el gran general, junto a sus valientes y leales soldados, se impusieron para derrocar al imperio dominante buscando la libertad de la república.

Pero luego de entretenerme un buen rato con eso, me di cuenta que era hora de sentarme frente a la PC y escribir sobre la epopeya de Toco y me voy esta noche. Usted, amigo lector, se preguntará: ¿ganaron por goleada?, ¿demostraron un fútbol de alto vuelo?. NO, señores.El partido salió empatado, pero ganamos el partido más importante, el partido de la hidalguía, el de la personalidad. Porque hoy se jugó con el corazón y con el alma, y para eso, no hay rival.

Esta cálida noche de invierno Toco y me voy dio muestra nuevamente de su personalidad. Se despertó el gigante dormido, aquel equipo que a pesar de sus limitaciones técnicas, tácticas y físicas demostró a lo largo de su historia, ese valor, ese temple para enfrentarse a situaciones adversas y, con la fuerza de la unión, el compañerismo y la amistad. Me hizo recordar a aquellos partidos épicos, aquellas batallas futbolísticas, que hizo grande al rojinegro.

Con la base de siempre y algunos "emparches" en su formación, Toco y me voy tenía la dificil tarea de enfrentar a "los amigos", uno de los mejores equipos de la Liga. Un equipo que con despliegue, velocidad y precisión, desplega un fútbol de alto vuelo que demuele a sus rivales. Un equipo lleno de argumentos que por momentos dio una clase de fútbol, de como se debe jugar a esto, con gran sentido colectivo y unos jugadores que lo interpretan como si fuesen músicos concertistas. El audaz esquema planteado por Toco, intentando colocar gente en ofensiva para evitar el adelantamiento masivo del rival, funcionó solamente los primeros 15 minutos. Cuando Pachu (en su enésimo retorno) y Batata lastimaron por afuera, Toco tuvo su mejor momento. Valsi y Vilas tuvieron sus chances, pero fallaron en el último toque. Soprendió el 4-2-2-2 a la brasilera, pero una vez que los rivales se acomodaron en la cancha, fueron amos y señores del partido.

Luego de esos 15 primeros minutos de vio lo que fue una exhibición futbolistica por parte de Los Amigos. Pressing, toque, rotación, velocidad fueron algunos de los argumentos que tuvieron ellos para ponernos contra las cuerdas. Algunas intervenciones de Leo y la mala definición de los delanteros verdolagas, impidieron que nos pongamos en desventajas. Pero en la enésima chance de gol, el 11 rival tuvo su chance y no perdonó. 0-1 y un panorama que pintaba negro como la noche, más aún cuando Valsi dilpidó un tiro desde el punto del penal (por una falta que él mismo generó) lo que podría haber marcado la igualdad en esa etapa.

En el entretiempo se movió un poco el banco. Berty le dejó su lugar al Melli Diego para poder tener más presencia en el medio e intentar cortar el circuito futbolístico de ellos. Se notó una cierta mejoría, pero cada vez que ellos avanzaban con superioridad númerica, había olor a gol, pero gracias a la acertada actuación de la defensa (toda la zona defensiva tuvo un gran segundo tiempo) la diferencia futbolística no se traducía en el marcador.

Pero en esta vida que a veces suele ser cruel, siempre hay lugar para epopeyas. Las epopeyas son aquellos hitos realizados por gente que, sabiendo de su inferioridad en un determinado aspecto, reúne fuerzas desde el alma para revertir una situación dificil, adversa, casi irreversibles. Las epopeyas son propiedad de aquellos seres humildes, golpeados, que tienen sed de revancha con la vida, que tienen el ojo del tigre. Recuerdo una escena de la pelicua Rocky 3, que siempre comento con un integrante del equpo: aquel momento en donde Rocky entra con Apollo al Gimnasio, y hay un monton de negros feos con cara de pocos amigos y Apollo le dice: "ves esas caras, esa era la cara que tenías cuando me sacaste el título, ese es el ojo de tigre". Y hoy Toco, señores, tuvo eso: el ojo del tigre.

Luego de la enésima situación malograda por los rivales, Toco resurgió de las cenizas y como un león herido fue a buscar el empate. Con pocos argumentos futbolisticos, pero con una actitud y unas ganas que llenó de miedo a los rivales. Recuerdo una serie de tiros libres cercanos al area, producidos por la valentía de los nuestros y por esas ansias de ir sin tenerle miedo al rídiculo, sabiendo que esta era nuestra noche de gloria.

Avisó Valsi, con un remate de larga distancia que pegó en el palo cuando el arquero estaba vencido. Pero el momento cumbre de la noche, fue a los 35 minutos del segundo tiempo (a 5 del final) cuando tras un centro de Batata, Tute se puso la pilcha de heroe y con un cabezazo tan bello como inolvidable decretó el empate. Creo que nadie lo merecía más este gol que Tute, aquel niño, este hombre que está con nosotros desde siempre. Aquel que hemos adoptado como un hermano menor, aquel que no toma alcohol, el que no fuma, el que nunca falta. El chico que dejó los libros y las obligaciones para ponerse la rojinegra, tuvo su recompensa: su gol entró en los momentos épicos de la institución. Seguramente nadie olvidará aquella alocada carrera festejando su gol recibiendo el abrazo de todos sus compañeros.

Toco aguantó los últimos 5 minutos con la mística que teníamos en aquellas grandes batallas y que recuperamos. Con actitud, con ganas, con verguenza, con pelotas. Las necesarias para demostrar que al futbol no sólo hay que jugarlo, sino que también hay que sentirlo. Y por eso empatamos este partido, porque no nos dimos nunca por vencidos y porque Dios al final se dio cuenta que este grupo merecía festejar, se puso de nuestro lado y nos regaló esta noche de la cual no nos vamos a olvidar.

PUNTAJES.

Leo. 7. La última vez que se había puesto el buzo y los guantes de Toco, le habían convertido 5 goles. Lo tomó como una revancha y demostró ser un arquero de los que están de moda ahora: sobrio, seguro, tranquilo, un golero que juega bien con las manos, con los pies y fundamentalmente con la cabeza.

Tute. 8. El heroe de la jornada. No solo por su gol al cual ya nos referimos, sino porque demuestra día tras día que el lateral derecho le sienta de maravillas. Tiene velocidad, técnica, proyección y marca. Un histórico, un jugador de los que no brilla, pero que por historia, por redimiento y por calidad humana está dentro de los mejores jugadores de la historia de la institución.

Diego. 6. En el primer tiempo tuvo una actuación sobria, opacada por no haber cerrado a tiempo en el gol de ellos. En el segundo tiempo mostró su mejor versión: se paró de último hombre, no lo pasaron nunca con pelota dominada y además fue importante aregando y motivando a sus compañeros.

Gonza. 6. El más grande de la familia Sanroman demuestra partido tras partido que es un pilar de la defensa. Tenaz, aguerrido y temperamental, le dejó un lindo rucuerdo a la rodilla del 11 rival. Su botín derecho parece un teledirigido: va directo a la rodilla del rival.

Luis. 6. El primer tiempo tuvo algunos problemas de marca en su sector, pero tuvo un segundo tiempo brillante. Le ganó siempre al delantero que se tiró por su sector y poco le importó el aspecto aniñado del pelirrojo delantero rival, cuando lo tuvo a tiro, le dio para que le duela por toda la semana.

Pachu. 5. El carismático Pibe Diaz volvió a ponerse la rojinegra. Con el número que se lo identifica (el 9) esta vez estuvo lejos del glamour de ser delantero; vino a aportar su granito de arena y es destacable que lo haya hecho en una posición que no es normal para él, como volante derecho en lugar del Toti. Empezó para comerse la cancha, con la velocidad de antaño, pero se fue diluyendo con el correr de los minutos.

Guille. 5. Le tocó bailar con la más fea: tuvo que verselas con el 5 y el 14 contrario. Para los que no estuvieron, se trataban de dos Pacman vestidos de jugador de futbol y ambos juegan de volante centrales. No pudo en toda la noche con ese doble pivot de los rivales, pero puso la entrega, las ganas y la voluntad de siempre.

Berty. 5. Empezó bien en aquellos primeros quince minutos del primer tiempo, como todo el equipo. Se ubicó a la izquerda de Guille y aportó buenas y malas desde la mitad de la cancha. Cuando ellos coparon la mitad de la cancha desapareció (como el resto de los compañeros del mediocampo). Sintió el desgaste del primer tiempo y salió reemplazado en el entretiempo.

Batata. 6. Veterano de mil batallas, esta vez tuvo que retrazarse unos metros para jugar de volante izquierdo. Al igual que Pachu, se que no se trata de su posición ideal, en la que se siente más comodo, pero es valorable su determinación y su colaboración para jugar donde el equipo lo necesita. Cada día más querido por la afición y sus compañeros, asistió a Tute para lograr su segunda asistencia en dos partidos.

Diego. 5. El asesino serial con cara de niño no estuvo acertado como en otras ocaciones. Tuvo una chance apenas comenzado el partido, pero el arquero le ganó el duelo. Despues intentó complicar con su velocidad pero sin poder dañar a la última línea rival. Malogró un penal que podía haber cambiado el rumbo del partido, su remate se fue desviado, soprendente en un jugador de su calidad. En el segundo tiempo, se lo notó más activo y un remate suyo de afuera del área casi decreta el empate.

Kiko. 5. Un caso para analizar el de este delantero. Dejó de lado las excentricidades del pasado y está jugando como delantero, en una función poco vistoza pero que no deja de ser efectiva y útil para el equipo. Está en el juego sucio: protege la pelota con el cuerpo, intenta acomapñar a Valsi en el ataque y se desmarca constantemente para recibir de espaldas al arco y descargar. Sigue peleado con el arco: tuvo dos chances y un 0% de efectividad.

Melli Diego. 5. Por primera vez en su historia el mítico Mellizo de la propaganda del Alfajor Mantecol, se puso la 4 de Toco para jugar como carrilero por derecha. Se lo notó un poco falto de fútbol, pero con la potencia y velocidad de siempre. En un rifirrafe con un rival vio la tarjeta roja, aunque me pareció una decisión un tanto apresurada.