Si bien Toco y me voy es parte de la vida de todos en todo momento, aún en epoca de receso futbolístico y vacaciones personales, el puntapié inicial de la temporada 2010 se dió el 1ero de Febrero, cuando Angel y Guille, los dos popes de la Comisión, se juntaron en algún oscuro reducto en alguna zona oscura de la Capital, sin testigos, para empezar a delinear todos los aspectos vinculados con el equipo. Ya había quedado atras la "Era Junior", quien luego de una seria lesión, se había hecho cargo del equipo en reemplazo del Gordo. Bajo la batuta de Junior, se había logrado cambiar la pálida imagen del primer semestre, y gracias a su entrega y buena voluntad, logró generar un grupo unido y homogeneo. Cumpliendo con su palabra, el joven capitán del equipo, dejó su puesto como entrenador, para volver a ponerse a disposición del cuerpo técnico entrante, sea cual fuere. Fueron tiempos dificiles, de rondas de negociaciones, de mucha cerveza y muchas conclusiones.
Así, como por arte de magia, la Comisión pateó el tablero contratando como nuevo entrenador a Matute, ex jugador del equipo, allegado a la institución, que demostraba conocimientos futbolísticos en charlas de bar, pero que tenía una dudosa reputación como DT. Rápidamente, y sin temblarle el pulso, el flamante director técnico, puso manos a las obras. En principio parecía que el trabajo iba a ser arduo, pero cuando la Comisión presentó en sociedad a las incorporaciones (el pase definitivo de Leo más el esfuerzo que implicó repatriar a Diego, ganandole la pulseada al Standard Bank y sus millones de dólares), Matute supo que la exigencia iba a ser mayor. La incognita era si este DT sin experiencia, podía hacerse cargo de "La Ferrari" sin chocarla en la primera curva.
La pretemporada fue realmente muy exitosa. El viaje a Magdalena sirvió para unir al plantel desde lo espiritual y, desde lo futbolístico, el equipo mostraba una versión muy positiva. Sendas victorias frente a equipos del ascenso de CITEFA, y un gran triunfo por 2-0 contra el Flores Juniors de Marcos Savi, ante una multitud, que sirvió, no solo para presentar a las nuevas figuras de la gestión, sino para demostrar que el equipo tenía chapa y argumentos como para pelear bien arriba. Sin embargo, el éxito en estos partidos preparativos le jugó una mala pasada al entrenador, que comenzó a tener algunas actitudes extrañas, quizás como consecuencia de haber sido sorprendido por una fama que no supo manejar. Se sabe que ser técnico de Toco da lugar a muchas cosas: señoritas fáciles, supuestos amigos que se acercan ofreciendo un mar cristalino de juego clandestino, mujeres y excesos, algo que, como bien sabemos, le gusta mucho a Matute.
La sorprendente e inesperada lesión de Diego una semana antes de la iniciación del torneo, había borrado de la cara del DT aquella sonrisa burlona con la cual había decidido dasafiar a la Comisión, argumentando que El siempre se había manejado por los caminos de la honestidad, acusando de corruptos a las dos personas que manejan los destinos del equipo. Como un gran estratega, que opera entre las sombras esuchando Rock Progresivo del más psicodelico, el Gordo se movió como pez en el agua para tomar participación y poder mediático. Al ver al DT sin respaldo, se unió a El cegado de poder y ambición. Comenzaron los momentos del "Si-Matutismo", cuando su Adlater y su grupo de seguidores comenzaron a vivarlo e idolatrarlo como nunca antes.
El empate 1-1 frente a Martinez Rosa fue festejado por el plantel el oportunidad del cumpleaños del Cobany. Baile, diversión y burbujas fueron el común denominador de una fiesta en dónde no faltó nada ni nadie. Sin embargo, Matute no se sentía completo: su fiel ladero el Gordo lo había dejado sólo en el primer partido del campeonato, prefiriendo irse a una despedida de soltero en Mar del Plata, en lugar que defender el arco. El entrenador, ahora sí, se sentía sólo y desamparado. Vino la derrota 1-3 contra Coyote, el triunfo por 1-0 contra el colista SENAFF, dónde el equipo dejó una pálida imagen a pesar de la victoria. Siguió el lapidario 1-5 contra Independiente y luego el 1-3 contra Manaos significó el fondo del equipo. Matute, visiblemente abatido luego de una noche de frustación en el Poker y el Black Jack, fue encontrado inconciente en una zanja, junto a un grupo de tábanos y porcinos que presenciaban la degradación de este ser humano.
Alarmados por la situación los referentes y el entrenador se reunieron en una asamblea extraordinaria, la más importante desde la Asamblea del año 13 (que sentó las bases de la independencia Argentina) para dejar de lado diferencias, pulir enojos, apaciguar egos y tirar todos para el mismo lado. Así, entre el apoyo de todos y cada uno de los que conforman este glorioso equipo, Toco obtuvo la mayor racha de partidos ganados en toda su historia: 2-0 vs Zapiola, 2-0 vs Borusia (un clasico), 6-3 vs Los Sotretas, 4-2 vs Paranoicos (el día que la barra agasajó al plantel con un cálido asado), el magnífico 2-0 a 100 de morta (partido en el cual el equipo perdió en la cancha, pero la Comisión lo dio vuelta en el escritorio), 1-0 vs Acero (gol agónico de Loro), 2-0 vs. Boreal, 3-2 vs. Alegría (gol agónico de Pachu) y un 3-2 Vs Liverpool (otro clasico).
Entonado por las 9 victorias seguidas, Toco llegó al objetivo planteado en aquella asamblea: llegar al partido con Patibulo (equipo campeón, que se perfilaba para repetir su logro) con posibilidades de luchar por el campeonato. Así fue, si bien las probabilidades era escasas, la chance y la esperanza es lo último que se pierde. Se intentó, pero no se logró: el 0-2 fue un puñal en el medio de los corazones rojinegros, quien ante una gran multitud que lo alentó sin parar, vio como se esfumaba su chance de campeonato, mientras el conjunto de Patibulo festejaba su bicampeonato. Fue un partido con todos los ingredientes: luchado, hablado, que duró no sólo los 80 minutos en dónde la pelota rodó, sino que se extendió a la semana, cuando los equipos se acusaron mediante sus páginas webs por actitudes despectivas, racistas y homofóbicas. Incluso, las barrabravas se encontraron en una batalla campal en un descampado de Ingeniero Budge, en dónde hubieron piñas, armas blancas, fusiles de asalto y armas de guerra.
Ya sin la posibilidad de luchar por el campeonato, y con varias bajas por jugadores que fueron licenciados debido al duro torneo, Toco cerró su participación en el certamen empatando 1-1 contra Jotapé. Fue un partido aspero, en dónde el equipo rojinegro comenzó perdiendo, pero gracias al empuje y decisión de los players consiguió un empate que fue un buen broche de oro para el cierre de la campaña. Quedará en el recuerdo entonces, la buena pretemporada, el pésimo comienzo, la vida, obra, muerte y resurreción de Matute, la racha de los 9 partidos, la derrota con Patíbulo y el aplauso espontaneo de los jugadores luego del último partido para auto-agradecerse y auto-felicitarse por esta gloriosa campaña. La historia de Toco no se termina, solamente es una hoja que se da vuelta. Seguramente, como andan diciendo por ahí, que lo mejor estará por venir.
Plantel.
(PJ: Partidos Jugados. Min: Minutos Jugados. G: goles. As: Asistencias. TA: Tarjeta Amarilla. TR: Tarjeta Roja. Prom: Promedio)
Gordo. PJ: 14. Min: 1120. G: 0. As: 0 TA: 0. TR: 0. Pje: 6,14.
De menor a mayor. Comenzó con algunos problemas fìsicos y algunas dudas, pero a medida que fue transcurriendo el torneo se lo vio mas sobrio y seguro. Se destacó en su último partido jugado Vs. Patibulo.
Cobany. PJ:12. Min: 710. G: 0. As: 1. TA: 1. TR: 0. Pje: 6,33.
Su mejor temporada con la camiseta rojinegra. Se lo notó aplomado, seguro, haciendo uso de su experiencia bien ganada en las canchas de CITEFA. La afición lo tiene entre sus predilectos.
Leo. PJ: 15. Min: 1125. G: 0. As: 0. TA: 4. TR: 0. Pje: 6,27.
La gran apuesta del equipo en el año. Su pase, adquirido al Flores Juniors, en una cifra record, es una garantía para la seguridad defensiva del equipo. Se ganó un lugar en el corazón de la exigente hinchada.
Angel. PJ: 15. Min: 1060. G: 0. As: 0. TA: 3. TR: 1. Pje: 6,20.
El jugador con más presencias en la rica historia de Toco volvió a tener un buen campeonato, mostrando regularidad, compromiso y sacrificio por el equipo. Se asentó como segundo marcador central y eventualmente como lateral.
Tute. PJ: 16. Min: 1030. G: 0. As: 1. TA: 1. TR:0. Pje: 5,94.
Uno de los pocos que jugó el 100% de los partidos, lo que habla de su compromiso con la causa. Alternó partidos excelentes con otros no tan buenos, pero siempre se mostró como una variante firme en el lateral.
Luis. PJ: 13. Min: 720. G: 0. As: 0. TA: 1. TR: 0. Pje: 5,77.
Histórico marcador lateral del equipo tuvo rendimiento de menor a mayor, como el resto de la defensa. Se lo recuerda por su gol en contra Vs. Independiente, pero también por sus últimos partidos, realmente buenos, mostrando un fuerte juego aéreo.
Mauro. PJ: 10. Min: 450. G: 0. As: 0. TA: 3. TR: 1. Pje: 5,70.
Quizás perjudicado por la gran cantidad de jugadores para desempeñarse en el mediocampo, Sapo fue en casi todos los partidos el fusible para experimentar un cambio o rotación en el equipo, lo cual hizo dificil su inserción dentro del equipo titular. Aún así, aportó su dinámica, fuerza y guapeza dentro de la cancha, así como su compañerismo fuera de la misma.
Guille. PJ: 16. Min: 1160. G: 0. As: 0. TA: 4. TR: 1. Pje: 6,38.
A pesar de no haber hecho ningún gol, ni haber dado ninguna asistencias, inexplicablemente terminó siendo el jugador con más minutos dentro de la cancha en el torneo, mostrando sus dotes de negociante y corrupto. Dentro de la cancha, fue un líder, jugando con una tranquilidad que no mostraba hace muchos años. Pocos saltos de cadena, contrario a su caracter volatil e inestable.
Junior. PJ: 14. Min: 875. G: 1. As: 0. TA: 5. TR: 0. Pje: 6,43.
El Capitán terminó siendo uno de los jugadores más regulares de la plantilla. Luego de un año parado por su lesión en los ligamentos de la rodilla, Junior aportó sus ganas, su impetu y su inoxidable juventud, dandole un salto de calidad al equipo con respecto al año anterior.
Eber. PJ: 7. Min: 280. G: 0. As: 0. TA: 0. TR: 0. Pje: 6,00.
Se erigió como el "jugador del verano". Se comenta que, apenas lo vio, Matute quedó hipnotizado por sus flacas y largas piernas y su velocidad supersónica. Arrancó como una de las primeras alternativas dentro del equipo, pero su nivel de asistencia comenzó a bajar y perdió mucho terreno hacia final del campeonato.
Toti. PJ: 8. Min: 540 G: 2. As: 1. TA: 2. TR: 0. Pje: 5,88.
Inestable, lagunero, rebelde, desafiante. Matías es uno de esos guerrilleros del fútbol, quién no conoce de leyes ni disciplina. Así es El, tómelo o déjelo. Tuvo altibajos: buenos partidos mezclados con otros no tan buenos. Hacia final del campeonato dejó su lugar en el equipo por un problema en el tobillo y lamentablemente, no se lo vio alentando a sus compañeros junto con la hinchada que lo tiene entre sus predilectos por su forma de ser y de jugar.
Loro. PJ: 15. Min: 935 G: 5. As: 4. TA: 1. TR: 0. Pje: 6,27.
Sus números hablan por si solos: goles, asistencias, lujos, criterio para entender, sentir y jugar al fútbol. Es el ídolo de la posmodernidad rojinegra, aquel que llegó, dejando atras su serena vida en Alemania a orillas del Río Rhin para venir a rasgarse las vestiduras de este lado del oceano en las duras y ventosas canchas de CITEFA.
Diego. PJ: 12. Min: 760 G: 12. As: 3. TA: 2. TR: 0. Pje: 6,92.
Su promedio de un gol por partido jugando con la casaca rojinegra, explica en cierta parte la gran campaña del equipo. Con El en la cancha, todo puede suceder: un gol, una maniobra exquisita, una gambeta endiablada o una asistencia sorprendente. El jugador más importante del equipo, por su capacidad para desnivelar. Estuvo afuera los primeros partidos y el equipo lo sintió, pero cuando tomó ritmo, fue inapelable.
Kiko. PJ: 10. Min: 565 G: 2. As: 1. TA: 3. TR: 0. Pje: 5,80.
Despues del su 2009 lleno de gloria y éxitos (fue elegido mejor jugador del equipo en aquella temporada), se esperaba que su primer torneo del 2010 fuese la confirmación de todo lo que venía haciendo. Sus partidos preparatorios fueron excelentes: movilidad, serenidad y un gol espectacular para someter al Flores Junior. Sin embargo, su campeonato estuvo lejos de ser el esperado: en las primeras fechas, tuvo un buen rendimiento, pero no encontraba regalías en la red. Después, luego de un partido dónde marcó sus dos goles, fue victima de una lesión que lo marginó por el resto del torneo. Volvió en la última fecha. Toco espera y necesita de su cuota goleadora para el próximo torneo.
Pachu. PJ: 16. Min: 995 G: 3. As: 5. TA: 2. TR: 0. Pje: 6,44.
La maduración del futbolísta y la persona. Lejos de su vieja personalidad adoradora de los flashes y las noches interminables, Pachu mostró una versión renovada dentro y fuera de la cancha. Sereno, reflexivo, se transformó casi sin quererlo en uno de los referentes del plantel. Su aporte futbolístico fue extraordinario: para el cronista fue el mejor jugador del semestre por rendimiento, por aporte y por compromiso.
Abuelo. PJ: 12. Min: 540. G: 3. As: 0. TA: 0. TR: 0. Pje:6,00.
De menor a mayor. Arrancó con algunas dudas, jugando poco tiempo y entrando poco en la consideración del equipo para el entrenador. Sin embargo, con lucha, esfuerzo y dedicación se ganó un lugar, primero como primer recambio en la delantero y, ante la lesión de Kiko, se adueñó del segundo puesto en ataque, armando una buena dupla con Diego. Tuvo su tarde dorada, con sus dos goles a Liverpool, en un clásico siempre caliente.
Emiliano. PJ: 8. Min: 300. G: 0. As: 2. TA: 2. TR: 0. Pje: 6.13.
De sus virtudes como futbolista no hay dudas: jugadores con la potencia, velocidad y habilidad que muestra cada vez que le toca jugar, no se ven nunca en la liga. Ahora bien, es muy dificil poder acoplarse en un equipo cuando no se tiene regularidad. Sus ausencias por diversos motivos (laborales, familiares o de salud) impidieron que pueda desarrollarse junto con el equipo que fue de menor a mayor. No pudo potenciarse junto con sus compañeros.
Batata. PJ: 9. Min: 265. G: 1. As: 0. TA: 0. TR: 0. Pje: 6,56.
Si bien sus derechos federativos futbolísticos pertenecen a otro club, Batata siempre ha mostrado un cariño especial por el Toco y su gente. Dispuesto siempre a dar una mano dentro de la cancha, durante este semestre encontró un pintoresco lugar del otro lado de la línea de cal, liderando la ya famosa "banda del biscocho", la facción más pacifista de los borrachos del tractor en dónde se pregona el consumo de mate y biscochos, en lugar del fernet y otras yerbas que impulsa el sector más radicalizado de la barra.
Lavezi. PJ: 5. Min: 150. G: 0. As: 0. TA: 0. TR: 0. Pje: 6,40.
Aquejado por sus lesiones y ante la imposibilidad de ponerse bien físicamente, Lavezi tuvo un semestre algo accidentado. Jugó, en buen nivel, algunos partidos sueltos, pero nunca pudo encontrar regularidad, ya sea por lesión o algún otro motivo. Cuando pase la malaria de lesiones será un jugador importantísimo.
Fari. PJ: 3. Min: 175. G: 0. As: 0. TA: 0. TR: 0. Pje: 5,67.
Comenzó y terminó el torneo defendiendo la valla del equipo. En el primer partido, tuvo responsabilidad directa en el gol que implicó el empate de Martinez Rosa. Despues de ese incidente, estuvo un tiempo borrado (se comenta que Matute lo hizo para "protegerlo"). Despues le tocó el tiempo de jugar como central, dónde tuvo un buen desempeño en los pocos mintuso qeu le tocó jugar, y cerró su participación como arquero titular en el último partido, en el cual se desempeño de forma correcta.
Berty. PJ: 9. Min: 255. G: 0. As: 2. TA: 2. TR: 1. Pje: 6,00.
Lejos de los flashes y de la histeria colectiva que lo llevó a ser ícono sexual y futbolístico durante el año 2008 (epoca conocida como la "Bertymanía"), la gran Bruja fue cultor del perfil bajo, las declaraciones polémica y algún que otro salto de cadena. Se peleó con Batata en medio de un partido, lo expulsaron por exceso verbal en otro y aportó dos asistencias para la causa.
Jimmy. PJ: 5. Min: 180. G: 0. As: 0. TA: 1. TR: 1. Pje: 5,80.
Poca participación del joven carrilero. Se esperaba mucho más de el, no porque haya tenido un mal rendimiento, si porque una rebelde lesión lo tuvo mucho tiempo alejado de las canchas. El equipo lo necesitaba por su juventud y su excelente estado fìsico. Terminó teniendo mayor participación en los últimos partidos, agarrando más ritmo futbolístico. Ojalá que pueda seguir en alza para ser un valuarte en el segundo semestre.
Koke. PJ: 1. Min: 20. G: 0. As: 0. TA: 0. TR: 0. Pje: 6,00
La primera movida realizada por el equipo en vistas al segundo semestre. Jugador histórico, de buen pie y calidad inagotable, decidió su vuelta a las canchas luego de casi 3 años de inactividad. Mostró destellos de su categoría en los entrenamientos y en el último partido del torneo, en el cual debutó oficialmente con su querida casaca rojinegra.
Zurdo. PJ: 1. Min: 60. G: 0. As: 0. TA: 0. TR: 0. Pje: 6.
Otra figura estelar de aquel gran equipo que consiguió el subcampeón y el ascenso en el torneo de Cantilo. Accedió a un pedido de la comisión para completar el equipo ante muchas lesiones, sanciones y ausencias de la última fecha.
26 de julio de 2010
24 de julio de 2010
Un buen final
Toco 1 - Jotape 1.
Después de la temporada 2009, en dónde los resultados no acompañaron (salvo en contadas ocasiones), lo primero que hay que hacer es valorar, disfrutar y sentirse orgulloso de esta maravillosa campaña. Para aquellos que sostienen que sólo sirve salir campeón, acá hay un claro ejemplo de que no es así. Lo que existen son objetivos, metas que se planifican antes de la iniciación de un torneo, un trabajo o el proyecto que sea. Por eso, después de haber penado en la mitad de la cancha o cerca de los puestos de descenso, este grupo de gente (jugadores, técnico, seguidores, todos mentalmente insanos pero de la mejor calidad humana posible) pueden sentir que los objetivos se han cumplido.
Unidad y compañerismo son los pilares sobre los cuales se sostiene todo este "mundo Toco" que hemos sabido crear, mantener y mejorar. Acá se pregona porque todos tengan un lugar, que todos los que quieran (y puedan) tengan la posibilidad de jugar, de compartir un momento grato con amigos. Por eso, importa más una cara larga que una victoria, siempre el grupo por delante de las ganas de lograr un campeonato. Otro torneo ha pasado, y nosotros seguimos ahí: unidos como siempre, con ganas de llevar al equipo a lo más alto, con el mero estimulo de la satisfacción propia. Vamos por el buen camino, no hay que desfocalizarse, y con el esfuerzo adicional de cada uno de nosotros, el equipo seguramente encontrará los éxitos deportivos.
Quería tomarme unos minutos para escribir los párrafos anteriores a modo de cierre, pero tampoco tenemos que olvidarnos que, además, hubo un partido, el último del campeonato, contra un equipo del cual no se tenían referencias. Toco salió a la cancha con un equipo bastante emparchado: una defensa casi nueva (con Junior en lugar de Leo), un mediocampo con buen pie pero escaso conocimiento previo, un enganche que vino a llenar el espacio del Loro (el Zurdo). Únicamente, en la delantera Toco no presentaba cambios. Por la falta de conocimiento (o al menos eso quiero creer) fue que el conjunto rojinegro tuvo una opaca actuación durante el primer minutos. Muchas piezas que acomodar, un rival que se mostraba combativo en la mitad de la cancha, y una actuación para olvidar.
Desde el primer minuto el Zurdo quizo tomar la manija del equipo, pero el equipo extrañó mucho la presencia del Loro. Puede verse como una pálida, pero voy a tratar de ver la mitad llena del asunto: es lógico que un equipo extrañe a su enganche, el jugador por cuyos pies pasan la mayoría de las pelotas e intenta conectar el ataque con el resto del equipo. Sin el toque distintivo del Loro, el equipo fue incapaz de generar juego asociado, de aguantar la pelota, y Toco no sólo no tuvo la pelota, sino que tampoco el dominio territorial del partido, algo que podría haber sido fatal en el caso de enfrentar a un equipo un poco más fuerte. Jotapé, igualmente, a pesar de casi no haber llegado con peligro, aprovechó una desatención defensiva para ponerse en ventaja en el marcador y castigar a Toco por su pobre primer etapa.
En el entretiempo, si bien no se hicieron cambios, se ajustaron conceptualmente algunos aspectos. La necesidad de jugar más cerca del arco rival, de aguantar y tocar la pelota en dónde realmente duele, es decir los últimos 25 metros de la cancha. Lo entendieron todos: desde Junior que se adelantó su línea defensiva, los laterales que debían presionar más por las bandas, los mediocampistas para encimar más, quitando espacios y los delanteros para estar más movedizos y participativos. Así, Toco, salió en la segunda etapa con un marcado cambio de actitud. Se fue a buscar el empate con ímpetu y ganas. Batata dejó de jugar casi de 3 bis, para aprovechar su potencia y habilidad en la zona dónde se definen los partidos y todo cambió: Diego estuvo con más compañía, y el equipo pasó de ser una banducha de rock barrial bien desafinada, a ser una orquesta sólida y virtuosa.
Justamente desde el virtuosismo de Diego, Toco encontró el empate que para ese momento era bien merecido. Un unipersonal maravilloso: gambeta corta, velocidad, inteligencia y sutileza para definir. Fue Toco a buscar el triunfo a pesar del frío, del árbitro, del rival y de todo. Estuvo al caer, pero faltó un poco de precisión en la puntada final. Aún así casi lo gana el conjunto rojinegro luego de un centro "a la olla" de Luis, que el marcador central de Jotapé casi mete en su propia portería. El travesaño lo evitó. Hubiese sido el broche de oro para una campaña inolvidable.
Con el pitazo final del discutido árbitro (desde acá se trata no hablar del árbitro, pero este fue realmente muy malo para los dos lados) llegó, por fin, el final del campeonato. El sabor agridulce por no haber coronado la campaña con un triunfo se apagó cuando Junior (demostrando su dotes de Capitán) pidió un aplauso para todos por la campaña. Eso reconfortó a muchos, emocionó a otros, y motivó a todos para afrontar el segundo semestre del año con las ganas y la pasión de siempre. Pasarán los días fríos, la lluvia, el viento, vendrá el verano, con sus días largos, las noches cortas y las temperaturas agradables, ideales para festejos alocados....¿y quién te dice, no?.
Goles.
0-1. Salida de un corner a favor, un desajuste defensivo y un contragolpe letal que terminó con el invicto de la valla defendida por Fari.
1-1. Diego. Otra vez una obra de arte, de este hombrecito al cual le gusta mucho aparecer en esta sección. Recibió, giró con una gambeta endiablada, encaró con velocidad y la pelota bien cerquita del pie. Metió algunos movimientos de cintura (similares a los que hace cuando baila "el meneadito" en casamientos o fiestas de 15) y desafió las leyes de la naturaleza al pincharle la pelota por arriba al arquero más alto de CITEFA. Para pararse y aplaudir.
Puntajes.
Sergio. 6. Ante la lesión muscular del Gordo, volvió el golero histórico de Toco para empezar y terminar el torneo como titular. Casi no tuvo trabajo, y en el gol no tuvo nada que hacer.
Jimmy. 6. Con la ausencia del Cobany, fue el turno del jugador más completo del equipo, quien aprovechó la chance para demostrar que no le pesa jugar de titular. En el primer tiempo, estuvo bien aunque defendió muy retrazado en el campo. En el segundo tiempo, cuando salió a apretar más arriba mostró que por velocidad y juventud es un verdadero tractorcito por derecha.
Junior. 6. Il Capitano, volvió a sacrificarse en función del equipo para reemplazar a Leo en el último puesto de la defensa. No tuvo problemas con los intentos de los delanteros contrarios, estando siempre bien parado y cruzar. En el segundo tiempo pasó como volante y aportó su habitual entrega y dinamica.
Tute. 6. Dentro de una defensa emparchada, hizo las veces de Angel como segundo marcador central. En el primer tiempo le costó tomar un poco al 15 rival, quien con su movilidad trabajaba a espaldas de Guille. Se mostró mucho mejor como líbero, con una defensa de 3 jugadores.
Luis. 6. Al igual que Jimmy en el primer tiempo defendió demasiado retrazado, por lo cual había una zona liberada entre Él y el volante por su sector (Batata) que fue bien aprovechado por la gente de Jotapé. En el segundo tiempo de adelantó en el campo, y empezó a hacerse sentir por fuerza y anticipo. Debió haber sido expulsado, pero el patético árbitro le sacó dos veces la tarjeta amarilla, demostando la impunidad con la que se maneja por ser miembro activista de la Comisión.
Mauro. 6. El jugador que mejor entendió el partido a lo largo de todos los minutos en los que estuvo en la cancha. En el primer tiempo, cuando Toco no hacía pie, fue el único que entendió que el negocio era agarrar la pelota y darsela al pie al compañero más cercano. Así, generó buenos encuentros con el Abuelo y con Diego, los mejores de esa primera etapa. En el segundo tiempo, siguió con su buen rendimiento hasta que fue reemplazado. Jugó con una serenidad que ilusiona de cara al futuro.
Guille. 6. En el primer tiempo no hizo pie al igual que todo el equipo, pero intentó con algunos cambios de frente. En el segundo período, hizo pata ancha en la mitad de la cancha y se transformó en patrón del equipo.
Batata. 8. En el primer tiempo jugó demasiado retrazado, siempre arrancando el campo propio con el arco rival realmente lejos. Igual se las arregló para mostrar parte de su innegable talento: un caño con pase profundidad a Diego incluído fue lo mejor de él y del equipo durante esa primera mitad. Ahora, su segundo tiempo fue realmente muy bueno, desnivelando cada vez que encaró con la potencia y decisión de siempre. Tuvo encuentros explosivos con Diego, con el Zurdo, y se erigió en el abanderado de la recuperación futbolística del equipo.
Zurdo. 6. La vuelta del "Golden Boy" de Toco, quien con su zurda distintiva hace delirar a la afición rojinegra. Le costó mucho todo en el primer tiempo: la pelota, la cancha, acostumbrarse a sus compañeros. Realmente no pesó, nunca pudo agarrar la pelota de frente al arco y eso lo sintió el equipo. En el segundo tiempo, cuando pasó a jugar de carrilero por izquieda, mostró en cuentagotas la calidad de siempre, con la cancha de frente terminó siendo una pesadilla para el equipo rival.
Abuelo. 6. En el primer tiempo tuvo muy poca participación. Siempre recibió de espaldas, incomodo, y no pudo con el rigor físico que le hicieron sentir los defensas contrarios. Compensó con la entrega y la voluntad de siempre, para no dar ninguna pelota por pérdida. En el segundo tiempo, cuando el equipo estuvo con más presencia en ataque, creo que sintió el desgaste de su esfuerzo y debió ser reemplazado.
Diego. 7. En el primer tiempo pasó casi desapercibido. No tocó la pelota, apenas algunos encuentros explosivos con Batata. Ahora, en el segundo tiempo salió a comerse la cancha. Su gol fue una obra maestra del futbol de potrero que los gurues de la mercadotecnia se encargaron de eliminar: freno, amague, gambeta en velocidad y definición precisa. Despues hizo delirar a la gente con una chilena tan aparatosa como improductiva. Pero, a los ídolos, se le perdona todo.
Koke. 6. La vuelta de uno de los máximos ídolos de la parcialidad rojinegra. Bastión fundamental del subcampeonato del año 2004 en Cantilo, su vuelta fue aclamada por todo el pueblo toquense. Ya en la primer jugada mostró que es diferente: quizo hacer rápido un tiro libre y la mandó directamente al lateral. Tuvo algunos contactos interesantes con la pelota y mostró que le falta mucho física y futbolísticamente. El primer paso está dado. Bienvenido a tu casa.
Pachu. 6. Afiebrado, con malestar estomacal debido a haber encontrado un fósforo quemado en su comida (si tienen pensado ir a comer al "Caprichoso de la Pizza" situado en la calle Centenera, por favor no lo hagan), estuvo en duda hasta el final. Su amor por la camiseta, y su afan de terminar el torneo habiendo jugado todos los partidos, lo motivó a jugar al menos un ratito en el último partido del torneo.
Kiko. 6. Casi no tocó la pelota. Fueron 15 minutos luego de su lesión que fue más prolongada de lo previsto. Logicamente, le falta ritmo futbolístico y la distancia propia luego de tanta inactividad. Su vuelta es aclamada por los hinchas, ojalá que vuelva con la recargado para seguir rompiendo redes.
Después de la temporada 2009, en dónde los resultados no acompañaron (salvo en contadas ocasiones), lo primero que hay que hacer es valorar, disfrutar y sentirse orgulloso de esta maravillosa campaña. Para aquellos que sostienen que sólo sirve salir campeón, acá hay un claro ejemplo de que no es así. Lo que existen son objetivos, metas que se planifican antes de la iniciación de un torneo, un trabajo o el proyecto que sea. Por eso, después de haber penado en la mitad de la cancha o cerca de los puestos de descenso, este grupo de gente (jugadores, técnico, seguidores, todos mentalmente insanos pero de la mejor calidad humana posible) pueden sentir que los objetivos se han cumplido.
Unidad y compañerismo son los pilares sobre los cuales se sostiene todo este "mundo Toco" que hemos sabido crear, mantener y mejorar. Acá se pregona porque todos tengan un lugar, que todos los que quieran (y puedan) tengan la posibilidad de jugar, de compartir un momento grato con amigos. Por eso, importa más una cara larga que una victoria, siempre el grupo por delante de las ganas de lograr un campeonato. Otro torneo ha pasado, y nosotros seguimos ahí: unidos como siempre, con ganas de llevar al equipo a lo más alto, con el mero estimulo de la satisfacción propia. Vamos por el buen camino, no hay que desfocalizarse, y con el esfuerzo adicional de cada uno de nosotros, el equipo seguramente encontrará los éxitos deportivos.
Quería tomarme unos minutos para escribir los párrafos anteriores a modo de cierre, pero tampoco tenemos que olvidarnos que, además, hubo un partido, el último del campeonato, contra un equipo del cual no se tenían referencias. Toco salió a la cancha con un equipo bastante emparchado: una defensa casi nueva (con Junior en lugar de Leo), un mediocampo con buen pie pero escaso conocimiento previo, un enganche que vino a llenar el espacio del Loro (el Zurdo). Únicamente, en la delantera Toco no presentaba cambios. Por la falta de conocimiento (o al menos eso quiero creer) fue que el conjunto rojinegro tuvo una opaca actuación durante el primer minutos. Muchas piezas que acomodar, un rival que se mostraba combativo en la mitad de la cancha, y una actuación para olvidar.
Desde el primer minuto el Zurdo quizo tomar la manija del equipo, pero el equipo extrañó mucho la presencia del Loro. Puede verse como una pálida, pero voy a tratar de ver la mitad llena del asunto: es lógico que un equipo extrañe a su enganche, el jugador por cuyos pies pasan la mayoría de las pelotas e intenta conectar el ataque con el resto del equipo. Sin el toque distintivo del Loro, el equipo fue incapaz de generar juego asociado, de aguantar la pelota, y Toco no sólo no tuvo la pelota, sino que tampoco el dominio territorial del partido, algo que podría haber sido fatal en el caso de enfrentar a un equipo un poco más fuerte. Jotapé, igualmente, a pesar de casi no haber llegado con peligro, aprovechó una desatención defensiva para ponerse en ventaja en el marcador y castigar a Toco por su pobre primer etapa.
En el entretiempo, si bien no se hicieron cambios, se ajustaron conceptualmente algunos aspectos. La necesidad de jugar más cerca del arco rival, de aguantar y tocar la pelota en dónde realmente duele, es decir los últimos 25 metros de la cancha. Lo entendieron todos: desde Junior que se adelantó su línea defensiva, los laterales que debían presionar más por las bandas, los mediocampistas para encimar más, quitando espacios y los delanteros para estar más movedizos y participativos. Así, Toco, salió en la segunda etapa con un marcado cambio de actitud. Se fue a buscar el empate con ímpetu y ganas. Batata dejó de jugar casi de 3 bis, para aprovechar su potencia y habilidad en la zona dónde se definen los partidos y todo cambió: Diego estuvo con más compañía, y el equipo pasó de ser una banducha de rock barrial bien desafinada, a ser una orquesta sólida y virtuosa.
Justamente desde el virtuosismo de Diego, Toco encontró el empate que para ese momento era bien merecido. Un unipersonal maravilloso: gambeta corta, velocidad, inteligencia y sutileza para definir. Fue Toco a buscar el triunfo a pesar del frío, del árbitro, del rival y de todo. Estuvo al caer, pero faltó un poco de precisión en la puntada final. Aún así casi lo gana el conjunto rojinegro luego de un centro "a la olla" de Luis, que el marcador central de Jotapé casi mete en su propia portería. El travesaño lo evitó. Hubiese sido el broche de oro para una campaña inolvidable.
Con el pitazo final del discutido árbitro (desde acá se trata no hablar del árbitro, pero este fue realmente muy malo para los dos lados) llegó, por fin, el final del campeonato. El sabor agridulce por no haber coronado la campaña con un triunfo se apagó cuando Junior (demostrando su dotes de Capitán) pidió un aplauso para todos por la campaña. Eso reconfortó a muchos, emocionó a otros, y motivó a todos para afrontar el segundo semestre del año con las ganas y la pasión de siempre. Pasarán los días fríos, la lluvia, el viento, vendrá el verano, con sus días largos, las noches cortas y las temperaturas agradables, ideales para festejos alocados....¿y quién te dice, no?.
Goles.
0-1. Salida de un corner a favor, un desajuste defensivo y un contragolpe letal que terminó con el invicto de la valla defendida por Fari.
1-1. Diego. Otra vez una obra de arte, de este hombrecito al cual le gusta mucho aparecer en esta sección. Recibió, giró con una gambeta endiablada, encaró con velocidad y la pelota bien cerquita del pie. Metió algunos movimientos de cintura (similares a los que hace cuando baila "el meneadito" en casamientos o fiestas de 15) y desafió las leyes de la naturaleza al pincharle la pelota por arriba al arquero más alto de CITEFA. Para pararse y aplaudir.
Puntajes.
Sergio. 6. Ante la lesión muscular del Gordo, volvió el golero histórico de Toco para empezar y terminar el torneo como titular. Casi no tuvo trabajo, y en el gol no tuvo nada que hacer.
Jimmy. 6. Con la ausencia del Cobany, fue el turno del jugador más completo del equipo, quien aprovechó la chance para demostrar que no le pesa jugar de titular. En el primer tiempo, estuvo bien aunque defendió muy retrazado en el campo. En el segundo tiempo, cuando salió a apretar más arriba mostró que por velocidad y juventud es un verdadero tractorcito por derecha.
Junior. 6. Il Capitano, volvió a sacrificarse en función del equipo para reemplazar a Leo en el último puesto de la defensa. No tuvo problemas con los intentos de los delanteros contrarios, estando siempre bien parado y cruzar. En el segundo tiempo pasó como volante y aportó su habitual entrega y dinamica.
Tute. 6. Dentro de una defensa emparchada, hizo las veces de Angel como segundo marcador central. En el primer tiempo le costó tomar un poco al 15 rival, quien con su movilidad trabajaba a espaldas de Guille. Se mostró mucho mejor como líbero, con una defensa de 3 jugadores.
Luis. 6. Al igual que Jimmy en el primer tiempo defendió demasiado retrazado, por lo cual había una zona liberada entre Él y el volante por su sector (Batata) que fue bien aprovechado por la gente de Jotapé. En el segundo tiempo de adelantó en el campo, y empezó a hacerse sentir por fuerza y anticipo. Debió haber sido expulsado, pero el patético árbitro le sacó dos veces la tarjeta amarilla, demostando la impunidad con la que se maneja por ser miembro activista de la Comisión.
Mauro. 6. El jugador que mejor entendió el partido a lo largo de todos los minutos en los que estuvo en la cancha. En el primer tiempo, cuando Toco no hacía pie, fue el único que entendió que el negocio era agarrar la pelota y darsela al pie al compañero más cercano. Así, generó buenos encuentros con el Abuelo y con Diego, los mejores de esa primera etapa. En el segundo tiempo, siguió con su buen rendimiento hasta que fue reemplazado. Jugó con una serenidad que ilusiona de cara al futuro.
Guille. 6. En el primer tiempo no hizo pie al igual que todo el equipo, pero intentó con algunos cambios de frente. En el segundo período, hizo pata ancha en la mitad de la cancha y se transformó en patrón del equipo.
Batata. 8. En el primer tiempo jugó demasiado retrazado, siempre arrancando el campo propio con el arco rival realmente lejos. Igual se las arregló para mostrar parte de su innegable talento: un caño con pase profundidad a Diego incluído fue lo mejor de él y del equipo durante esa primera mitad. Ahora, su segundo tiempo fue realmente muy bueno, desnivelando cada vez que encaró con la potencia y decisión de siempre. Tuvo encuentros explosivos con Diego, con el Zurdo, y se erigió en el abanderado de la recuperación futbolística del equipo.
Zurdo. 6. La vuelta del "Golden Boy" de Toco, quien con su zurda distintiva hace delirar a la afición rojinegra. Le costó mucho todo en el primer tiempo: la pelota, la cancha, acostumbrarse a sus compañeros. Realmente no pesó, nunca pudo agarrar la pelota de frente al arco y eso lo sintió el equipo. En el segundo tiempo, cuando pasó a jugar de carrilero por izquieda, mostró en cuentagotas la calidad de siempre, con la cancha de frente terminó siendo una pesadilla para el equipo rival.
Abuelo. 6. En el primer tiempo tuvo muy poca participación. Siempre recibió de espaldas, incomodo, y no pudo con el rigor físico que le hicieron sentir los defensas contrarios. Compensó con la entrega y la voluntad de siempre, para no dar ninguna pelota por pérdida. En el segundo tiempo, cuando el equipo estuvo con más presencia en ataque, creo que sintió el desgaste de su esfuerzo y debió ser reemplazado.
Diego. 7. En el primer tiempo pasó casi desapercibido. No tocó la pelota, apenas algunos encuentros explosivos con Batata. Ahora, en el segundo tiempo salió a comerse la cancha. Su gol fue una obra maestra del futbol de potrero que los gurues de la mercadotecnia se encargaron de eliminar: freno, amague, gambeta en velocidad y definición precisa. Despues hizo delirar a la gente con una chilena tan aparatosa como improductiva. Pero, a los ídolos, se le perdona todo.
Koke. 6. La vuelta de uno de los máximos ídolos de la parcialidad rojinegra. Bastión fundamental del subcampeonato del año 2004 en Cantilo, su vuelta fue aclamada por todo el pueblo toquense. Ya en la primer jugada mostró que es diferente: quizo hacer rápido un tiro libre y la mandó directamente al lateral. Tuvo algunos contactos interesantes con la pelota y mostró que le falta mucho física y futbolísticamente. El primer paso está dado. Bienvenido a tu casa.
Pachu. 6. Afiebrado, con malestar estomacal debido a haber encontrado un fósforo quemado en su comida (si tienen pensado ir a comer al "Caprichoso de la Pizza" situado en la calle Centenera, por favor no lo hagan), estuvo en duda hasta el final. Su amor por la camiseta, y su afan de terminar el torneo habiendo jugado todos los partidos, lo motivó a jugar al menos un ratito en el último partido del torneo.
Kiko. 6. Casi no tocó la pelota. Fueron 15 minutos luego de su lesión que fue más prolongada de lo previsto. Logicamente, le falta ritmo futbolístico y la distancia propia luego de tanta inactividad. Su vuelta es aclamada por los hinchas, ojalá que vuelva con la recargado para seguir rompiendo redes.
17 de julio de 2010
Golpeando las puertas del cielo
Toco 0 - Patibulo 2.
Hoy, creo que más que nunca, realmente cuesta mucho sentarse, mirar hacia atras, tratar de repasar el partido y escribir al respecto. No por el hecho de la derrota en sí, ni porque haya algo para reprochar a estos jugadores que colocaron a Toco en el lugar que se merece, sino porque, aunque todos nosotros (creo que sin excepciones) estemos satisfechos y orgullosos por la campaña y por el partido, siempre duelen estas derrotas en instancias definitivas. Lo importante es haber llegado. Como bien dijo un jugador de los nuestros durante la semana, últimamente, a esta altura del campeonato, estamos viendo que artilugio podía ejecutar la Comisión para no descender, en cambio, en este torneo llegamos a dos fechas del final con chances de lograr el campeonato, algo que tenemos que valorar mucho.
Las chances de lograr el campeoanto eran realmente mínimas. Me animaría a decir que lograr el campeonato era casi imposible, pero, jugar contra el puntero del campeonato, a dos fechas del final, y luego de una racha de 9 triunfos al hilo era ideal para ver si este equipo realmente tiene pasta de campeón. Se perdió, es cierto, y me animaría decir que con justicia, pero quedó la sensación de que Toco estuvo a la altura del partido y de las circustancias del mismo. Se luchó, se peleó, se intentó jugar ante un equipo que demostró ser un justo campeón gracias a tres pilares que yo creo fundamental en el fútbol y más a este nível: orden, inteligencia y disciplina. Orden para estar siempre bien parado: dónde había un jugador de Patíbulo, había otro atras y así sucesivamente hasta llegar al arquero. Inteligencia para no perder el orden, aún cuando Toco fue superior (fundamentalmente en el primer tiempo, hasta el 0-1) y disciplina de todos los jugadores para cumplir con su rol dentro de la cancha. No es que me guste hablar de los rivales ni mucho menos. Pero, creo necesario aceptar la derrota, aprender cuál fue la receta que llevo a este equipo a lograr dos torneos seguidos e intentar copiarla siempre respetando nuestro estilo y nuestra escencia.
Hecha esta larga introducción, nos metemos de lleno en lo que fue el partido. Toco salió a jugar el partido como lo que era: una final. Con una defensa muy atenta dando garantías tanto de arriba como de abajo, un mediocampo que mezclaba combate y buenos pases, aunque con un poco de anemia ofensiva. Y quisiera detenerme un poco en este aspecto. Hay algunos partidos en dónde la receta de buscar las diagonales y la magia de Diego alcanza y sobra. En este, por la seguridad defensiva del rival, evidentemente no alcanzó. Debemos aprender que atacar no es función de los delanteros únicamente, sino de todos. Quizás de esta manera, se podría haber sacado mejor provecho de los interesantes desbordes del equipo, sobre todo por la punta izquierda.
El dominio de Toco entonces, no se traducía ni en llegadas ni mucho menos el goles. Era un dominio sin profundidad que preocupó a Patibulo sólo en un comienzo. Parafraseando al boxeo: el púgil favorito se sentía incómodo, no encontrando su lugar en el ring, pero Toco no supo dar el golpe de gracia. Se intentó, pero no se pudo, por propias limitaciones y virtudes ajenas. Así fue, que el gigante despertó y dio una lección de contundencia: robaron una pelota en la mitad de la cancha y combinando velocidad con precisión abrieron el partido con un golazo. 1-0, injusto quizás, pero en el fútbol la única justica es de áquel que pone la pelota en la portería del rival.
El mazazo que significó la desventaja, no permitió reaccionar a Toco. El conjunto de Lamouret se fue al entretiempo con la sensación de que el partido no era imposible, pero había que trabajar mucho para lograr darlo vuelta. Ya con Luis en cancha como lateral izquierdo, Toco intentó llevarse por delante a su rival. No fue tan fácil, Patibulo mostró sus credenciales de equipo sólido y compacto, cerrando todos los caminos que podían conducir a Toco a buscar el empate. Con orden o con foules tácticos cuando Diego o Loro pretendían encarar en busca del arco rival. Así el partido entró en el terreno de la guapeza, de la charla, de la discusión. Toco no arrugó ni mucho menos, intentó guapear, fue para adelante, pero en el fútbol la guapeza es importante, pero sólo no alcanza. Diego seguía bien marcado, no podía desnivelar y el equipo no encontraba al astro que ilumine el camino hacia el arco rival. Intentó Matute hacer saltar la banca con algunos cambios ofensivos: Berty, Mauro y Batata fueron en lugar del Abuelo, Junior y Cobany, con el objetivo de forzar el tiro del final que nunca llegó.
Hacia el final del partido, Toco fue a buscar el empate con algunos centros que no causaron problemas a los defensores rivales. Ya desarticulado, Patibulo comenzó a ser peligroso en el contragolpe y, si no hubiese sido por dos o tres intervenciones del Gordo, el encuentro se hubiese definido anteriormente. El Nro 18 rival que había marcado el primer gol, se recibió de leyenda viviente del fútbol cuando, a minutos del final, aprovechó un contraataque fulminante y con un cabezazo mandó la pelota al fondo de la red. Fue el golpe de gracia para un equipo que lo buscó, que lo intentó y que estuvo a la altura de un partido definitorio. Así lo entendió su gente que despidió a estos jugadores con un merecido y cálido aplauso. No hay nada para reprochar, la campaña fue excelente, se vivieron momentos emotivos, de marcada alegría. Allí quedaron los rojinegros, mirando la vuelta olímpica de Patibulo, golpeando las puertas del cielo y sabiendo que el fútbol siempre da revanchas.
Goles.
0-1. Buena triangulación de Patibulo en ataque. 7 - 8- 18 fueron los números de los jugadores de Patibulo que crearon en Triángulo de las bermudas para Toco.
0-2. Con un Toco ya jugado en ataque, el número 7 metió un centro pasado y luego de unos rebotes dentro del área, el Nro 18 le sacó un cuerpo y medio a Berty en el salto para marcar el tanto del triunfo.
Puntajes.
Gordo. 7. A la altura de un partido tan importante, con la seguridad y la experiencia que lo caracteriza. Astuto como un perro para ser amo y señor del área, ágil como un gato para responder a puro reflejos ante varios tiros peligrosos.
Cobany. 6. Le puso un candado a su punta con la seguridad y la constancia de los últimos partidos. Bien en el anticipo, correcto en el juego aéreo, no fue nunca superado por su sector.
Leo. 6. Repitió el nivel de los últimos partidos. Sobrio, seguro, elástico y elegante para ganar de arriba, expeditivo para resolver en el mano a mano. Un verdadero mariscal.
Angel. 6. Tuvo un duelo especial con el 9 rival. Duelo de gente mañosa: Gonzalo jugó un partido aparte con el calvo oponente. Puede decirse que le ganó este unipersonal. Se fue expulsado a poco del final del partido tras levantar por el aire a un rival y revivió su condición de líder espiritual cuando la gente lo despidió con una ovación extrema.
Tute. 6. Alternó buenas y malas. Se proyectó con criterio, marcó con seguridad. Se fue reemplazado en el entretiempo.
Junior. 6. De lo mejor del equipo. En el primer tiempo, fue incansable por su banda, no sólo ayudando a Guille en el medio, sino juntandose con el Abuelo y Loro con el toque preciso. Su dinámica y aire lo hacen ser un jugador fundamental en la estructura del equipo.
Guille. 6. En el primer tiempo fue el dueño de la mitad de la cancha. Estuvo preciso en los pases y aparte colaboró recuperando muchas pelotas. En el segundo tiempo ya no pasaron por sus pies muchas pelotas y no fue gravitante.
Pachu. 6. Un buen primer tiempo mostrando su desequilibrio para encarar y buscar el fondo. Tuvo algunos buenos encuentros con Diego y Loro, pero sus desbordes no fueron capitalizados por sus compañeros. En el segundo tiempo, el equipo no atacó tanto por su sector y no tuvo tanta participación.
Loro. 5. Jugando como enganche intentó siempre asociarse en el juego colectivo del equipo. Algunos pases fueron buenos e interesantes, pero al jugar tan lejos del arco, no fue tan trascendente. Como delantero, no gravitó.
Abuelo. 6. Mostró las ganas y el compromiso de los últimos partidos, en los cuales, gracias a su constancia y buenas actuaciones, terminó ganandose un puesto. Tuvo movilidad, intentó presionar y estuvo preciso en los pases. Le faltó desnivelar a la última línea contraria, pero se chocó contra una defensa sólida.
Diego. 5. Su historia es la del pequeño genio que juega bien a la pelota. Como muchas veces se sostuvo de estas líneas para el comentarista se trata del mejor jugador de la historia del fútbol y el mejor jugador de la última Copa del Mundo (aunque no la haya jugado). Hubiese esperado que sea su partido: dos goles, una actuación convincente y fenomenal. Sin embargo, no siempre las historias tienen un final feliz. No fue su tarde soñada, el dispositivo defensivo de Patibulo fue demasiado para El. No pudo. Siempre recibió incómodo, o lejos de su habitat (de hecho solamente se le computó un sólo tiro con cierto peligro al arco rival), no pudo tener la actuación que todos (y sobre todo él) hubiese querido. El fútbol siempre da revanchas y no dudo que el torneo que viene llevará a su equipo y a sus amigos a lo más alto.
Luis. 6. Ingresó en el segundo tiempo y mostró lo de siempre: velocidad, marca, violencia y cabezazo. Cada vez se muestra como un lateral inpenetrable.
Berty y Mauro. 5. Les tocó entrar en un partido realmente dificil. No es facil ingresar en el segundo tiempo, y mucho menos en un encuentro como este, con tanto en juego. No dispusieron de muchas jugadas pero si demostraron su violencia verbal: Mauro para tratar de "pobre" a un jugador rival y Berty para decirle "sin verguenza, caradura" al árbitro y ganarse la expulsión.
Batata. S/C. El hombre de los biscochos caseros intentó ingresar para darle una mano al equipo que ya no se le caía una idea cuando estaba en posición de ataque. No pudo desnivelar.
Hoy, creo que más que nunca, realmente cuesta mucho sentarse, mirar hacia atras, tratar de repasar el partido y escribir al respecto. No por el hecho de la derrota en sí, ni porque haya algo para reprochar a estos jugadores que colocaron a Toco en el lugar que se merece, sino porque, aunque todos nosotros (creo que sin excepciones) estemos satisfechos y orgullosos por la campaña y por el partido, siempre duelen estas derrotas en instancias definitivas. Lo importante es haber llegado. Como bien dijo un jugador de los nuestros durante la semana, últimamente, a esta altura del campeonato, estamos viendo que artilugio podía ejecutar la Comisión para no descender, en cambio, en este torneo llegamos a dos fechas del final con chances de lograr el campeonato, algo que tenemos que valorar mucho.
Las chances de lograr el campeoanto eran realmente mínimas. Me animaría a decir que lograr el campeonato era casi imposible, pero, jugar contra el puntero del campeonato, a dos fechas del final, y luego de una racha de 9 triunfos al hilo era ideal para ver si este equipo realmente tiene pasta de campeón. Se perdió, es cierto, y me animaría decir que con justicia, pero quedó la sensación de que Toco estuvo a la altura del partido y de las circustancias del mismo. Se luchó, se peleó, se intentó jugar ante un equipo que demostró ser un justo campeón gracias a tres pilares que yo creo fundamental en el fútbol y más a este nível: orden, inteligencia y disciplina. Orden para estar siempre bien parado: dónde había un jugador de Patíbulo, había otro atras y así sucesivamente hasta llegar al arquero. Inteligencia para no perder el orden, aún cuando Toco fue superior (fundamentalmente en el primer tiempo, hasta el 0-1) y disciplina de todos los jugadores para cumplir con su rol dentro de la cancha. No es que me guste hablar de los rivales ni mucho menos. Pero, creo necesario aceptar la derrota, aprender cuál fue la receta que llevo a este equipo a lograr dos torneos seguidos e intentar copiarla siempre respetando nuestro estilo y nuestra escencia.
Hecha esta larga introducción, nos metemos de lleno en lo que fue el partido. Toco salió a jugar el partido como lo que era: una final. Con una defensa muy atenta dando garantías tanto de arriba como de abajo, un mediocampo que mezclaba combate y buenos pases, aunque con un poco de anemia ofensiva. Y quisiera detenerme un poco en este aspecto. Hay algunos partidos en dónde la receta de buscar las diagonales y la magia de Diego alcanza y sobra. En este, por la seguridad defensiva del rival, evidentemente no alcanzó. Debemos aprender que atacar no es función de los delanteros únicamente, sino de todos. Quizás de esta manera, se podría haber sacado mejor provecho de los interesantes desbordes del equipo, sobre todo por la punta izquierda.
El dominio de Toco entonces, no se traducía ni en llegadas ni mucho menos el goles. Era un dominio sin profundidad que preocupó a Patibulo sólo en un comienzo. Parafraseando al boxeo: el púgil favorito se sentía incómodo, no encontrando su lugar en el ring, pero Toco no supo dar el golpe de gracia. Se intentó, pero no se pudo, por propias limitaciones y virtudes ajenas. Así fue, que el gigante despertó y dio una lección de contundencia: robaron una pelota en la mitad de la cancha y combinando velocidad con precisión abrieron el partido con un golazo. 1-0, injusto quizás, pero en el fútbol la única justica es de áquel que pone la pelota en la portería del rival.
El mazazo que significó la desventaja, no permitió reaccionar a Toco. El conjunto de Lamouret se fue al entretiempo con la sensación de que el partido no era imposible, pero había que trabajar mucho para lograr darlo vuelta. Ya con Luis en cancha como lateral izquierdo, Toco intentó llevarse por delante a su rival. No fue tan fácil, Patibulo mostró sus credenciales de equipo sólido y compacto, cerrando todos los caminos que podían conducir a Toco a buscar el empate. Con orden o con foules tácticos cuando Diego o Loro pretendían encarar en busca del arco rival. Así el partido entró en el terreno de la guapeza, de la charla, de la discusión. Toco no arrugó ni mucho menos, intentó guapear, fue para adelante, pero en el fútbol la guapeza es importante, pero sólo no alcanza. Diego seguía bien marcado, no podía desnivelar y el equipo no encontraba al astro que ilumine el camino hacia el arco rival. Intentó Matute hacer saltar la banca con algunos cambios ofensivos: Berty, Mauro y Batata fueron en lugar del Abuelo, Junior y Cobany, con el objetivo de forzar el tiro del final que nunca llegó.
Hacia el final del partido, Toco fue a buscar el empate con algunos centros que no causaron problemas a los defensores rivales. Ya desarticulado, Patibulo comenzó a ser peligroso en el contragolpe y, si no hubiese sido por dos o tres intervenciones del Gordo, el encuentro se hubiese definido anteriormente. El Nro 18 rival que había marcado el primer gol, se recibió de leyenda viviente del fútbol cuando, a minutos del final, aprovechó un contraataque fulminante y con un cabezazo mandó la pelota al fondo de la red. Fue el golpe de gracia para un equipo que lo buscó, que lo intentó y que estuvo a la altura de un partido definitorio. Así lo entendió su gente que despidió a estos jugadores con un merecido y cálido aplauso. No hay nada para reprochar, la campaña fue excelente, se vivieron momentos emotivos, de marcada alegría. Allí quedaron los rojinegros, mirando la vuelta olímpica de Patibulo, golpeando las puertas del cielo y sabiendo que el fútbol siempre da revanchas.
Goles.
0-1. Buena triangulación de Patibulo en ataque. 7 - 8- 18 fueron los números de los jugadores de Patibulo que crearon en Triángulo de las bermudas para Toco.
0-2. Con un Toco ya jugado en ataque, el número 7 metió un centro pasado y luego de unos rebotes dentro del área, el Nro 18 le sacó un cuerpo y medio a Berty en el salto para marcar el tanto del triunfo.
Puntajes.
Gordo. 7. A la altura de un partido tan importante, con la seguridad y la experiencia que lo caracteriza. Astuto como un perro para ser amo y señor del área, ágil como un gato para responder a puro reflejos ante varios tiros peligrosos.
Cobany. 6. Le puso un candado a su punta con la seguridad y la constancia de los últimos partidos. Bien en el anticipo, correcto en el juego aéreo, no fue nunca superado por su sector.
Leo. 6. Repitió el nivel de los últimos partidos. Sobrio, seguro, elástico y elegante para ganar de arriba, expeditivo para resolver en el mano a mano. Un verdadero mariscal.
Angel. 6. Tuvo un duelo especial con el 9 rival. Duelo de gente mañosa: Gonzalo jugó un partido aparte con el calvo oponente. Puede decirse que le ganó este unipersonal. Se fue expulsado a poco del final del partido tras levantar por el aire a un rival y revivió su condición de líder espiritual cuando la gente lo despidió con una ovación extrema.
Tute. 6. Alternó buenas y malas. Se proyectó con criterio, marcó con seguridad. Se fue reemplazado en el entretiempo.
Junior. 6. De lo mejor del equipo. En el primer tiempo, fue incansable por su banda, no sólo ayudando a Guille en el medio, sino juntandose con el Abuelo y Loro con el toque preciso. Su dinámica y aire lo hacen ser un jugador fundamental en la estructura del equipo.
Guille. 6. En el primer tiempo fue el dueño de la mitad de la cancha. Estuvo preciso en los pases y aparte colaboró recuperando muchas pelotas. En el segundo tiempo ya no pasaron por sus pies muchas pelotas y no fue gravitante.
Pachu. 6. Un buen primer tiempo mostrando su desequilibrio para encarar y buscar el fondo. Tuvo algunos buenos encuentros con Diego y Loro, pero sus desbordes no fueron capitalizados por sus compañeros. En el segundo tiempo, el equipo no atacó tanto por su sector y no tuvo tanta participación.
Loro. 5. Jugando como enganche intentó siempre asociarse en el juego colectivo del equipo. Algunos pases fueron buenos e interesantes, pero al jugar tan lejos del arco, no fue tan trascendente. Como delantero, no gravitó.
Abuelo. 6. Mostró las ganas y el compromiso de los últimos partidos, en los cuales, gracias a su constancia y buenas actuaciones, terminó ganandose un puesto. Tuvo movilidad, intentó presionar y estuvo preciso en los pases. Le faltó desnivelar a la última línea contraria, pero se chocó contra una defensa sólida.
Diego. 5. Su historia es la del pequeño genio que juega bien a la pelota. Como muchas veces se sostuvo de estas líneas para el comentarista se trata del mejor jugador de la historia del fútbol y el mejor jugador de la última Copa del Mundo (aunque no la haya jugado). Hubiese esperado que sea su partido: dos goles, una actuación convincente y fenomenal. Sin embargo, no siempre las historias tienen un final feliz. No fue su tarde soñada, el dispositivo defensivo de Patibulo fue demasiado para El. No pudo. Siempre recibió incómodo, o lejos de su habitat (de hecho solamente se le computó un sólo tiro con cierto peligro al arco rival), no pudo tener la actuación que todos (y sobre todo él) hubiese querido. El fútbol siempre da revanchas y no dudo que el torneo que viene llevará a su equipo y a sus amigos a lo más alto.
Luis. 6. Ingresó en el segundo tiempo y mostró lo de siempre: velocidad, marca, violencia y cabezazo. Cada vez se muestra como un lateral inpenetrable.
Berty y Mauro. 5. Les tocó entrar en un partido realmente dificil. No es facil ingresar en el segundo tiempo, y mucho menos en un encuentro como este, con tanto en juego. No dispusieron de muchas jugadas pero si demostraron su violencia verbal: Mauro para tratar de "pobre" a un jugador rival y Berty para decirle "sin verguenza, caradura" al árbitro y ganarse la expulsión.
Batata. S/C. El hombre de los biscochos caseros intentó ingresar para darle una mano al equipo que ya no se le caía una idea cuando estaba en posición de ataque. No pudo desnivelar.
4 de julio de 2010
Cuenta Saldada
Toco 3 - Liverpool 2
A veces, a lo largo del campeonato, hay partidos que suelen ser tan importantes, que se los llama, en la jerga futbolística, "partido bisagra". Sin embargo, nunca entendí muy bien el término. Bisagra me recuerda más a la puerta de mi casa y al ruido que hace cuando alguien quiere entrar, que a un partido de fútbol, por lo cual voy a derribar los mitos, y entenderlo como esos partidos fundamentales, que se dan cuando dos equipos importantes, con ambiciones, y chances de llegar al punto más alto se encuentran, esos encuentros que se deben ganar. Toco (segundo) y Liverpool (quinto, y con la última chance de no perder el tren de la punta) se midieron, para ver quién peleará este torneo hasta el final. Era un lindo desafío para los dirigidos por Lamouret, a pesar de los 8 triunfos al hilo, del segundo puesto, de la fiesta y el champan, no es un detalle menor que los dos de los tres partidos perdidos hayan sido contra Independiente, Manaos y Coyote (tercero, cuarto y sexto respectivamente) por lo cual, había todavía una cuenta por saldar, la de ganar un partido importante, ante un rival duro y díficil, con autoridad, moral y determinación.
El partido con Liverpool llegó justo para saber si el equipo de Toco estaba realmente sólido, o era simplemente un castillito de naipes, que se podría desvanecer ante el mínimo soplido. Un cotejo entre dos equipos que se conocen mucho, los cuales hasta se han golpeado alguna vez en una recordada gresca y que han tejido una linda rivalidad a lo largo de los años. Por eso, era un partido trascendental, para Toco, pero también para Liverpool. Desde el comienzo del partido se veía que todo iba a ser parejo, aspero y duro: los dos equipos intentaban dominar el mediocampo con argumentos sólidos. Toco presionaba y asfixiaba a partir de Junior, Guille y Pachu, para salir rápido con Loro, Diego y el Abuelo, mientras que Liverpool mostraba credenciales de equipo criterioso, gracias a su número 10 y su número 20, que eran bastantes habilidosos. El partido era parejo sin llegadas en los arcos, hasta que sucedió una jugada puntual que lo abrió: la defensa de Liverpool toquetó la pelota en su campo sin mucho criterio, la retrazó a su portero, quién cuando intentó rechazar largo, se encontró con la tozudez del Abuelo, pera no dar nunca una pelota por perdida y un fortuito rebote en su humanidad, permitió a este as del gol, marcar el 1-0.
Con la ventaja en su poder Toco fue un poco más que su rival, manejando la pelota con claridad en el medio, y mostrando seguridad defensiva. La lesión de Junior, resintió un poco al equipo, dada la importancia de su capitán para marcar la transición de la defensa al ataque. Ingresó Mauro, un veterano de mil batallas, con sed de revancha y gloria. El equipo sintió el impacto, y Liverpool se empezó a apoderar de la mitad de la cancha, comenzando a ejercer un dominio de posesión y territorio. Sin embargo, Toco golpeó de nuevo, gracias a un contragolpe perfecto. Perfecto porque todos los participantes entendieron su rol de la mejor manera: Tute para cortar, tocar y picar al vacío, Diego para hacer la pausa, y meter el pase justo, y el Abuelo para estar en el lugar dónde se definen las jugadas, tocando suave bien lejos del arquero. GOLAZO, emoción y alegría. Lamentablemente, para el rojinegro, la ventaja de dos goles, que le hubiese permitido quizás manejar el partido con más tranquilidad, duró un suspiro: luego de un rechazo de un corner, el 10 de Liverpool remató de afuera del área y metió un gol de otro nivel: derechazo de sobrepique, fuerte, preciso, inapelable.
En el entretiempo, con el 2-1 en su bolsillo, Matute mostró nuevamente su lado criterioso. Sin necesidad de cambiar las cosas, mandó dos cambios bien simples: lateral por lateral. Afuera Cobany (de gran primer tiempo) y Tute, adentro Luis y Lavezi. Además de definir una estrategia clara para el segundo tiempo, juntar las líneas defensivas con la línea media, con el Loro encargado de presionar, recuperar en un primera línea de presión y buscar rápidamente a Diego o al Abuelo. Tiene que estar contento el indolente entrenador, gracias a la buena captación de sus jugadores, su idea se plasmó en la cancha. Me imagino que no debe haber más gratificante para un entrenador que pensar un partido y que se cumpla. Pudo haber Toco estirado la ventaja antes, pero se tuvo que esperar hasta la entrada de la vieja Bruja Berty, quién como un lateral izquierdo de aplomo y experiencia, lanzó un pase largo con criterio, buscando a Diego, quien definió y junto a la complicidad del arquero rival, decretó el 3-1. Partido definido parecía, sin embargo, nuevamente la ventaja de 2 duró poco, y a la salida de un tiro de esquina, Liverpool logró el descuento.
Con el 3-2 en la cancha, y a falta de 10 minutos para terminar el partido, se debía defender la victoria no sólo con argumentos futbolísticos, sino también con concentración y corazón. Loro, extenuado, le dejó su lugar a Emi, el bloque del medio dejó de funcionar bien, y Liverpool se hizo dueño de la pelota, jugando decididamente en campo rojinegro. Aguantó Toco, como pudo, gracias a la enorme figura de Leo, quien nuevamente demostró que haber comprado su pase, fue la mejor inversión hecha por el equipo a lo largo de su historia. Bien acompañado por Luis, Gonza y Berty, armaron una muralla, un muro de corte berlinés, imposible de cruzar. En el tiempo de descuento, Pachu y Diego armaron una buena jugada en velocidad, y cuando el pequeño genio del fútbol iba en busca de su segundo gol, fue derribado. Penal, oportunidad de ponerse 4-2 y definir el partido, pero Emi sigue teniendo el arco cerrado y su remate se fue desviado. Quedaba tiempo, incluso, para un avance más de Liverpool. Los corazones rojinegros se pararon, centro al área, pero nuevamente la muralla defensiva, desbarató el intento, decretando el final del partido y desatando la algarabía de todos: jugadores, técnico y la gente que se acercó en buen número a seguir a nuestro equipo.
Muchas veces, en las cenas/asados/encuentros que hicimos a principio de año, se habló de lo lindo que sería pelear el torneo hasta el final. Ser protagonistas, estar en los puestos de vanguardia y codearse con los grandes equipos de la Liga. No quiero parecer conformista, ni mucho menos, pero a 3 fechas del final del torneo, Toco se encuentra ahí, segundo, luego de 9 victorias al hilo y con la posibilidad de jugarse la última carta contra Patíbulo en la fecha que viene. Se lo merece el grupo, se lo merecen todos, por haberse recuperado de un pálido comienzo, por haber puesto siempre la mejor onda. Nadie nos ha regalado nada y ahora estamos acá, con chances matemáticas y con saber de que, si bien todos queremos más, la cuenta está saldada.
Goles.
1-0 Abuelo. Si alguna vez el viejo loco ese parecido a Locovich dijo que uno de sus jugadores era el "optimista del gol", lo mismo puede decirse de este gol del Abuelo. Jugada que parecía no tener
consecuencias, el Abuelo fue, luchó, no le tuvo miedo al ridículo y cuando el arquero quizo despejar alto y lejos, la pelota rebotó en este jóven purrete y se metió en el fondo del arco. Asistencias: El Abuelo, porque fabricó el gol y lo metió.
2-0. Abuelo. Contragolpe tan perfecto que hasta pareció Alemán. Tute corta, se la entrega a Diego y sale disparado como loco. Diego hace la pausa de los que saben, asiste a Tute quien mete un centro al Abuelo, que en el centro del área, puso la pelota bien lejos del arquero. Golazo, por la gestación, la definición y la importancia. Asistencia: Tute.
2-1. Nro 10. Golazo extrordinario de este buen jugador del equipo rival. Corner, despeje de la defensa y este muchacho recogió el rebote, se perfiló y metió un cañonazo imposible para el Gordo, Peter Shilton o cualquier arquero inglés.
3-1. Diego. Pelota disputada en la mitad de la cancha, que le cae a Berty, quién haciendo uso de su gran pegada con pelota en movimiento, puso un pase largo en el pecho de Diego, quién giró con su habitual sed de gol, pateó al arco y contó con la complicidad del arquero, al cual habría que regalarle algo. Asistencia: Berty.
3-2. Nro xxx. Tiro de esquina cerrado, desatención defensiva entre los marcadores y el Gordo, que fue aprovechada por este ignoto jugador para poner el 3-2.
PUNTAJES.
Gordo. 6. Tuvo algunas intervenciones buenas, con seguridad y sobriedad. Se lo notó agil y atento para cubrir a los defensas, cuando alguna pelota larga se metía en su zona de influencia. Bien en la pegada, salvo algunos minutos fatales del segundo tiempo, cuando no lograba apuntarle a la cancha.
Cobany. 8. Excelente partido de este lateral derecho lleno de carisma, limitaciones y ganas. No lo pasaron ni un sola vez por su sector. Siempre bien parado y ubicado, deslumbró con algunas barridas propias de su sello inconfundible. Además, pasó al ataque con mucho criterio y determinación. De los mejores partidos en el año.
Leo. 8. Nuevamente impasable, por arriba y por abajo. Es fenomenal este central: fuerte en el mano a mano, vistoso para saltar y despejar de cabeza, veloz para ir a los costados, elegante para salir siempre jugando. Hace todo bien, todo fácil, todo con criterio y elegancia. Todos me dirán "a mi no me sorprende", pero a mi si. Es como Gardel, cada día juega mejor.
Angel. 7. Gladiador de la primer epoca de Toco, sabía que este partido era un clásico, que había que ganarse, jugando con el corazón en la mano. En el primer tiempo tuvo un duelo tremendo con un robusto delantero rival. Parecían dos tanques que se sacaban chispas para ver quien era más fuerte que el otro. Lo neutralizó bien. Su presencia se agigantó en los minutos finales, despejando muchas pelotas.
Tute. 7. Solamente le tocó jugar un tiempo y demostró toda su clase para cubrir el lateral. Armó un tandem muy bueno con Pachu en la punta izquierda y, a pesar de que Liverpool mostraba las mejores ráfagas de fútbol por ese sector, no hiceron agua en ningún momento. No pasó al ataque de manera desquiciada, sino que cuando atacó llegó al fondo en una jugada y asistió al abuelo en otra.
Junior. 6. Había arrancado mostrando la dinamica, la lucha, la entrega y el sentido táctico de siempre. Fundamental para la transición "defensa-ataque", el capitán hace de todo un poco: marca, raspa, juega, llega al área y a posición de centro. Un pinchazo lo dejó fuera del partido en el primer tiempo y el equipo lo sintió.
Guille. 6. Si hablamos de que el equipo sintió la ausencia de Junior, Guille lo sintió aun más. Sin su socio del mediocampo, le costó tomar la pelota y contrarrestar la movilidad del nro 10 contrario. Cuando la pelota pasó por sus pies, trató de darle un buen destino, haciendo pases horizontales que permita al equipo ordenarse de nuevo. Fue importante en ese aspecto del juego.
Pachu. 8. Se podría decir que le "tocó bailar con la más fea", porque por su sector Liverpool acumulaba gente en ataque. El lateral derecho rival pasaba con mucho criterio y fuerza al ataque, e intentaba hacer el 1-2 con el volante de su sectori, sin embargo, este incansable volante mostró que un bastión importante en el equipo. Ayudó en la marca, se desdobló en ataque, llegó al fondo y fue determinante. Un muy buen partido.
Loro. 8. En el primer tiempo apareció de a cuenta gotas, con algunas pinceladas del talento que lo llevó a ser uno de los ídolos de la afición. Apariciones fugaces, pero fulimantes. Sin embargo lo que lo destacó fue con las ganas y pasión con la que jugó el partido: en el primer tiempo, fastidioso por el juego brusco de Liverpool, le protestó airadamente al árbitro, ganandose la amarilla y en el segundo tiempo, cuando el partido pedía garra, huevo y corazón, Loro ofreció todo esto y más, ayudando a Guille en la mitad, recuperando muchas pelotas y dejando la vida en la cancha. Cada vez más ídolo.
Diego. 8. No descubro nada si digo que es un jugador de otro nível. No hay como él en CITEFA, ni en el mundo, y gracias a Dios lo tiene Toco. Su relación con el gol es carnal: cuando agarra la pelota lo primero que quiere es meterla dentro del arco rival, después maneja las otras alternativas. A veces parece egoísta, pero no es, es esa adicción que tiene con el gol y que no lo deja ser ni vivir. Es muy dificil hacer lo que hace Diego dentro de una cancha.
Abuelo. 9. Si el cronista hubiese tenido un encuentro celestial con Dios, y este le hubiese preguntado por algún deseo, hubiese pedido por este jugador y por su tarde consagratoria. Nadie lo merece más que El, porque ha pasado por todas durante este año: ha jugado poco en algunos partidos, se ha lesionado, ha quedado afuera de los suplentes, y, sin embargo, siempre estuvo con la alegría, ejemplificando los valores del compromiso, la solidaridad por y para el equipo. Un optimista de la vida y del gol. Dos goles, una actuación consagratoria, porque fue importante en la red, pero también para el equipo, pivoteando, mostrandose como pase, haciendo el trabajo de "desgaste" para que Diego pueda jugar más cómodo. Repito: una actuación consagratoria, deslumbrante.
Mauro. 7. Tuvo la dificil misión de reemplazar a Junior, en medio de un partido caliente, definitorio. Venía de una larga inactividad, sus compromisos laborales, más algún que otro partido dónde dejó su lugar (ganado y merecido) en el banco de suplentes en solidaridad con algún otro compañero que le tocaba jugar. Sin embargo, redondeó un partido muy bueno, yendo de menor a mayor. Si bien arrancó con algunas dudas y descolocado, terminó siendo un bastión a la hora de defender la victoria, dejando sangre, sudor y lágrimas dentro de la cancha.
Luis. 7. Otro que fue de menor a mayor. Fue dudosa su entrada tardía luego del entretiempo: se comentaba que estaba depilandose las piernas con cavado para poder salir más lindo en las fotos, en caso de salir en alguna. Empezó con algunas dudas, pero terminó siendo una garantía gracias a su cada día más mejorado juego aéreo. Toco tiene 4 laterales que son todos muy buenos y parejos.
Lavezi. 6. Ingresó como lateral izquierdo, puesto en dónde viene desempeñandose últimamente con acierto. Cumple con los principios del lateral: primero marcar, despues avanzar, buscando dar la pelota siempre al pie de un compañero. Estaba haciendo un partido correcto, pero se resintió de una lesión y debió salir.
Berty. 7. Ingresó nuevamente como lateral izquierdo ante la lesión de Lavezi, y, si bien sabemos que no es su puesto natural, cada vez que le ha tocado marcar punta lo ha hecho de la mejor manera. Seguro en la marca, aprovechando su fuerza física y sometiendo a cualquier individuo que quiera hacerse vivo por su sector. Se destacó pasando al ataque, entregando la pelota bien en el pase corto y haciendo uso de su buen remate, asistió a Diego para el tercer gol del equipo.
Emi. 7. Otro que venía de una larga inactividad. Entró en lugar del Loro, como enganche, mostrando una movilidad y un sentido de la ubicación muy interesante, para tocar la pelota, buscando la descarga. Por 10 minutos fue dueño del juego, haciendose eje del juego rojinegro. Después quedó muy cerca de los puntas, quedando lejos del resto del equipo. Tuvo dos chances para marcar su tan ansiado gol: la primera, llegó exigido a rematar un centro desde la izquierda y en la otra, no pudo meter el balón en la red desde los 12 pasos.
A veces, a lo largo del campeonato, hay partidos que suelen ser tan importantes, que se los llama, en la jerga futbolística, "partido bisagra". Sin embargo, nunca entendí muy bien el término. Bisagra me recuerda más a la puerta de mi casa y al ruido que hace cuando alguien quiere entrar, que a un partido de fútbol, por lo cual voy a derribar los mitos, y entenderlo como esos partidos fundamentales, que se dan cuando dos equipos importantes, con ambiciones, y chances de llegar al punto más alto se encuentran, esos encuentros que se deben ganar. Toco (segundo) y Liverpool (quinto, y con la última chance de no perder el tren de la punta) se midieron, para ver quién peleará este torneo hasta el final. Era un lindo desafío para los dirigidos por Lamouret, a pesar de los 8 triunfos al hilo, del segundo puesto, de la fiesta y el champan, no es un detalle menor que los dos de los tres partidos perdidos hayan sido contra Independiente, Manaos y Coyote (tercero, cuarto y sexto respectivamente) por lo cual, había todavía una cuenta por saldar, la de ganar un partido importante, ante un rival duro y díficil, con autoridad, moral y determinación.
El partido con Liverpool llegó justo para saber si el equipo de Toco estaba realmente sólido, o era simplemente un castillito de naipes, que se podría desvanecer ante el mínimo soplido. Un cotejo entre dos equipos que se conocen mucho, los cuales hasta se han golpeado alguna vez en una recordada gresca y que han tejido una linda rivalidad a lo largo de los años. Por eso, era un partido trascendental, para Toco, pero también para Liverpool. Desde el comienzo del partido se veía que todo iba a ser parejo, aspero y duro: los dos equipos intentaban dominar el mediocampo con argumentos sólidos. Toco presionaba y asfixiaba a partir de Junior, Guille y Pachu, para salir rápido con Loro, Diego y el Abuelo, mientras que Liverpool mostraba credenciales de equipo criterioso, gracias a su número 10 y su número 20, que eran bastantes habilidosos. El partido era parejo sin llegadas en los arcos, hasta que sucedió una jugada puntual que lo abrió: la defensa de Liverpool toquetó la pelota en su campo sin mucho criterio, la retrazó a su portero, quién cuando intentó rechazar largo, se encontró con la tozudez del Abuelo, pera no dar nunca una pelota por perdida y un fortuito rebote en su humanidad, permitió a este as del gol, marcar el 1-0.
Con la ventaja en su poder Toco fue un poco más que su rival, manejando la pelota con claridad en el medio, y mostrando seguridad defensiva. La lesión de Junior, resintió un poco al equipo, dada la importancia de su capitán para marcar la transición de la defensa al ataque. Ingresó Mauro, un veterano de mil batallas, con sed de revancha y gloria. El equipo sintió el impacto, y Liverpool se empezó a apoderar de la mitad de la cancha, comenzando a ejercer un dominio de posesión y territorio. Sin embargo, Toco golpeó de nuevo, gracias a un contragolpe perfecto. Perfecto porque todos los participantes entendieron su rol de la mejor manera: Tute para cortar, tocar y picar al vacío, Diego para hacer la pausa, y meter el pase justo, y el Abuelo para estar en el lugar dónde se definen las jugadas, tocando suave bien lejos del arquero. GOLAZO, emoción y alegría. Lamentablemente, para el rojinegro, la ventaja de dos goles, que le hubiese permitido quizás manejar el partido con más tranquilidad, duró un suspiro: luego de un rechazo de un corner, el 10 de Liverpool remató de afuera del área y metió un gol de otro nivel: derechazo de sobrepique, fuerte, preciso, inapelable.
En el entretiempo, con el 2-1 en su bolsillo, Matute mostró nuevamente su lado criterioso. Sin necesidad de cambiar las cosas, mandó dos cambios bien simples: lateral por lateral. Afuera Cobany (de gran primer tiempo) y Tute, adentro Luis y Lavezi. Además de definir una estrategia clara para el segundo tiempo, juntar las líneas defensivas con la línea media, con el Loro encargado de presionar, recuperar en un primera línea de presión y buscar rápidamente a Diego o al Abuelo. Tiene que estar contento el indolente entrenador, gracias a la buena captación de sus jugadores, su idea se plasmó en la cancha. Me imagino que no debe haber más gratificante para un entrenador que pensar un partido y que se cumpla. Pudo haber Toco estirado la ventaja antes, pero se tuvo que esperar hasta la entrada de la vieja Bruja Berty, quién como un lateral izquierdo de aplomo y experiencia, lanzó un pase largo con criterio, buscando a Diego, quien definió y junto a la complicidad del arquero rival, decretó el 3-1. Partido definido parecía, sin embargo, nuevamente la ventaja de 2 duró poco, y a la salida de un tiro de esquina, Liverpool logró el descuento.
Con el 3-2 en la cancha, y a falta de 10 minutos para terminar el partido, se debía defender la victoria no sólo con argumentos futbolísticos, sino también con concentración y corazón. Loro, extenuado, le dejó su lugar a Emi, el bloque del medio dejó de funcionar bien, y Liverpool se hizo dueño de la pelota, jugando decididamente en campo rojinegro. Aguantó Toco, como pudo, gracias a la enorme figura de Leo, quien nuevamente demostró que haber comprado su pase, fue la mejor inversión hecha por el equipo a lo largo de su historia. Bien acompañado por Luis, Gonza y Berty, armaron una muralla, un muro de corte berlinés, imposible de cruzar. En el tiempo de descuento, Pachu y Diego armaron una buena jugada en velocidad, y cuando el pequeño genio del fútbol iba en busca de su segundo gol, fue derribado. Penal, oportunidad de ponerse 4-2 y definir el partido, pero Emi sigue teniendo el arco cerrado y su remate se fue desviado. Quedaba tiempo, incluso, para un avance más de Liverpool. Los corazones rojinegros se pararon, centro al área, pero nuevamente la muralla defensiva, desbarató el intento, decretando el final del partido y desatando la algarabía de todos: jugadores, técnico y la gente que se acercó en buen número a seguir a nuestro equipo.
Muchas veces, en las cenas/asados/encuentros que hicimos a principio de año, se habló de lo lindo que sería pelear el torneo hasta el final. Ser protagonistas, estar en los puestos de vanguardia y codearse con los grandes equipos de la Liga. No quiero parecer conformista, ni mucho menos, pero a 3 fechas del final del torneo, Toco se encuentra ahí, segundo, luego de 9 victorias al hilo y con la posibilidad de jugarse la última carta contra Patíbulo en la fecha que viene. Se lo merece el grupo, se lo merecen todos, por haberse recuperado de un pálido comienzo, por haber puesto siempre la mejor onda. Nadie nos ha regalado nada y ahora estamos acá, con chances matemáticas y con saber de que, si bien todos queremos más, la cuenta está saldada.
Goles.
1-0 Abuelo. Si alguna vez el viejo loco ese parecido a Locovich dijo que uno de sus jugadores era el "optimista del gol", lo mismo puede decirse de este gol del Abuelo. Jugada que parecía no tener
consecuencias, el Abuelo fue, luchó, no le tuvo miedo al ridículo y cuando el arquero quizo despejar alto y lejos, la pelota rebotó en este jóven purrete y se metió en el fondo del arco. Asistencias: El Abuelo, porque fabricó el gol y lo metió.
2-0. Abuelo. Contragolpe tan perfecto que hasta pareció Alemán. Tute corta, se la entrega a Diego y sale disparado como loco. Diego hace la pausa de los que saben, asiste a Tute quien mete un centro al Abuelo, que en el centro del área, puso la pelota bien lejos del arquero. Golazo, por la gestación, la definición y la importancia. Asistencia: Tute.
2-1. Nro 10. Golazo extrordinario de este buen jugador del equipo rival. Corner, despeje de la defensa y este muchacho recogió el rebote, se perfiló y metió un cañonazo imposible para el Gordo, Peter Shilton o cualquier arquero inglés.
3-1. Diego. Pelota disputada en la mitad de la cancha, que le cae a Berty, quién haciendo uso de su gran pegada con pelota en movimiento, puso un pase largo en el pecho de Diego, quién giró con su habitual sed de gol, pateó al arco y contó con la complicidad del arquero, al cual habría que regalarle algo. Asistencia: Berty.
3-2. Nro xxx. Tiro de esquina cerrado, desatención defensiva entre los marcadores y el Gordo, que fue aprovechada por este ignoto jugador para poner el 3-2.
PUNTAJES.
Gordo. 6. Tuvo algunas intervenciones buenas, con seguridad y sobriedad. Se lo notó agil y atento para cubrir a los defensas, cuando alguna pelota larga se metía en su zona de influencia. Bien en la pegada, salvo algunos minutos fatales del segundo tiempo, cuando no lograba apuntarle a la cancha.
Cobany. 8. Excelente partido de este lateral derecho lleno de carisma, limitaciones y ganas. No lo pasaron ni un sola vez por su sector. Siempre bien parado y ubicado, deslumbró con algunas barridas propias de su sello inconfundible. Además, pasó al ataque con mucho criterio y determinación. De los mejores partidos en el año.
Leo. 8. Nuevamente impasable, por arriba y por abajo. Es fenomenal este central: fuerte en el mano a mano, vistoso para saltar y despejar de cabeza, veloz para ir a los costados, elegante para salir siempre jugando. Hace todo bien, todo fácil, todo con criterio y elegancia. Todos me dirán "a mi no me sorprende", pero a mi si. Es como Gardel, cada día juega mejor.
Angel. 7. Gladiador de la primer epoca de Toco, sabía que este partido era un clásico, que había que ganarse, jugando con el corazón en la mano. En el primer tiempo tuvo un duelo tremendo con un robusto delantero rival. Parecían dos tanques que se sacaban chispas para ver quien era más fuerte que el otro. Lo neutralizó bien. Su presencia se agigantó en los minutos finales, despejando muchas pelotas.
Tute. 7. Solamente le tocó jugar un tiempo y demostró toda su clase para cubrir el lateral. Armó un tandem muy bueno con Pachu en la punta izquierda y, a pesar de que Liverpool mostraba las mejores ráfagas de fútbol por ese sector, no hiceron agua en ningún momento. No pasó al ataque de manera desquiciada, sino que cuando atacó llegó al fondo en una jugada y asistió al abuelo en otra.
Junior. 6. Había arrancado mostrando la dinamica, la lucha, la entrega y el sentido táctico de siempre. Fundamental para la transición "defensa-ataque", el capitán hace de todo un poco: marca, raspa, juega, llega al área y a posición de centro. Un pinchazo lo dejó fuera del partido en el primer tiempo y el equipo lo sintió.
Guille. 6. Si hablamos de que el equipo sintió la ausencia de Junior, Guille lo sintió aun más. Sin su socio del mediocampo, le costó tomar la pelota y contrarrestar la movilidad del nro 10 contrario. Cuando la pelota pasó por sus pies, trató de darle un buen destino, haciendo pases horizontales que permita al equipo ordenarse de nuevo. Fue importante en ese aspecto del juego.
Pachu. 8. Se podría decir que le "tocó bailar con la más fea", porque por su sector Liverpool acumulaba gente en ataque. El lateral derecho rival pasaba con mucho criterio y fuerza al ataque, e intentaba hacer el 1-2 con el volante de su sectori, sin embargo, este incansable volante mostró que un bastión importante en el equipo. Ayudó en la marca, se desdobló en ataque, llegó al fondo y fue determinante. Un muy buen partido.
Loro. 8. En el primer tiempo apareció de a cuenta gotas, con algunas pinceladas del talento que lo llevó a ser uno de los ídolos de la afición. Apariciones fugaces, pero fulimantes. Sin embargo lo que lo destacó fue con las ganas y pasión con la que jugó el partido: en el primer tiempo, fastidioso por el juego brusco de Liverpool, le protestó airadamente al árbitro, ganandose la amarilla y en el segundo tiempo, cuando el partido pedía garra, huevo y corazón, Loro ofreció todo esto y más, ayudando a Guille en la mitad, recuperando muchas pelotas y dejando la vida en la cancha. Cada vez más ídolo.
Diego. 8. No descubro nada si digo que es un jugador de otro nível. No hay como él en CITEFA, ni en el mundo, y gracias a Dios lo tiene Toco. Su relación con el gol es carnal: cuando agarra la pelota lo primero que quiere es meterla dentro del arco rival, después maneja las otras alternativas. A veces parece egoísta, pero no es, es esa adicción que tiene con el gol y que no lo deja ser ni vivir. Es muy dificil hacer lo que hace Diego dentro de una cancha.
Abuelo. 9. Si el cronista hubiese tenido un encuentro celestial con Dios, y este le hubiese preguntado por algún deseo, hubiese pedido por este jugador y por su tarde consagratoria. Nadie lo merece más que El, porque ha pasado por todas durante este año: ha jugado poco en algunos partidos, se ha lesionado, ha quedado afuera de los suplentes, y, sin embargo, siempre estuvo con la alegría, ejemplificando los valores del compromiso, la solidaridad por y para el equipo. Un optimista de la vida y del gol. Dos goles, una actuación consagratoria, porque fue importante en la red, pero también para el equipo, pivoteando, mostrandose como pase, haciendo el trabajo de "desgaste" para que Diego pueda jugar más cómodo. Repito: una actuación consagratoria, deslumbrante.
Mauro. 7. Tuvo la dificil misión de reemplazar a Junior, en medio de un partido caliente, definitorio. Venía de una larga inactividad, sus compromisos laborales, más algún que otro partido dónde dejó su lugar (ganado y merecido) en el banco de suplentes en solidaridad con algún otro compañero que le tocaba jugar. Sin embargo, redondeó un partido muy bueno, yendo de menor a mayor. Si bien arrancó con algunas dudas y descolocado, terminó siendo un bastión a la hora de defender la victoria, dejando sangre, sudor y lágrimas dentro de la cancha.
Luis. 7. Otro que fue de menor a mayor. Fue dudosa su entrada tardía luego del entretiempo: se comentaba que estaba depilandose las piernas con cavado para poder salir más lindo en las fotos, en caso de salir en alguna. Empezó con algunas dudas, pero terminó siendo una garantía gracias a su cada día más mejorado juego aéreo. Toco tiene 4 laterales que son todos muy buenos y parejos.
Lavezi. 6. Ingresó como lateral izquierdo, puesto en dónde viene desempeñandose últimamente con acierto. Cumple con los principios del lateral: primero marcar, despues avanzar, buscando dar la pelota siempre al pie de un compañero. Estaba haciendo un partido correcto, pero se resintió de una lesión y debió salir.
Berty. 7. Ingresó nuevamente como lateral izquierdo ante la lesión de Lavezi, y, si bien sabemos que no es su puesto natural, cada vez que le ha tocado marcar punta lo ha hecho de la mejor manera. Seguro en la marca, aprovechando su fuerza física y sometiendo a cualquier individuo que quiera hacerse vivo por su sector. Se destacó pasando al ataque, entregando la pelota bien en el pase corto y haciendo uso de su buen remate, asistió a Diego para el tercer gol del equipo.
Emi. 7. Otro que venía de una larga inactividad. Entró en lugar del Loro, como enganche, mostrando una movilidad y un sentido de la ubicación muy interesante, para tocar la pelota, buscando la descarga. Por 10 minutos fue dueño del juego, haciendose eje del juego rojinegro. Después quedó muy cerca de los puntas, quedando lejos del resto del equipo. Tuvo dos chances para marcar su tan ansiado gol: la primera, llegó exigido a rematar un centro desde la izquierda y en la otra, no pudo meter el balón en la red desde los 12 pasos.
26 de junio de 2010
La Alegría es sólo rojinegra
TOCO 3 - ALEGRÍA 2
En los momentos mundialistas, cuando uno ve fútbol todos los días y a toda hora, se comienzan a repasar algunos conceptos y aspectos de este juego, como diría el chicano de la ESPN, "el más lindo del mundo". Equipos que juegan bien, otros que también pero que fracasan en las citas importantes, otros que tienen su libretito y los otros que n0 juegan del todo bien, pero compensan sus limitaciones con coraje y actitud. El fútbol es tan lindo que todos pueden jugarlo: los talentosos, los batalladores, los inteligentes, los sanguinarios, aquellos que lo entienden y, para ser más mágico aún, aquellos que lo sienten. Lo bueno es que Toco tiene un poco de todo esto, de lo bueno y de lo malo, y por eso el equipo es lo que es.
Comenzó bien el partido para dirigidos por Matute, haciendo fuerte en la mitad de la cancha y demostrando que tanto individual como colectivamente, era mejor que su rival. El mediocampo apretaba con Junior, Guille y Pachu, mandaba Loro para asistir a talento de Diego y la movilidad del Abuelo. Con esos argumentos, Toco era mucho más que su rival. De hecho tuvo algunas chances concretas: Junior llegando vacío por derecha casi aprovecha un buen pelotazo de Guille, para marcar su gol. Era cuestión de paciencia y precisión para llegar al gol: triangulación en la mitad de la cancha, pase en profundidad del Loro, Diego rompiendo la línea defensiva rival, sabiendo que cuando eso pasa nada ni nadie parece detenerlo. 1-0, justicia traducida en el resultado. Así Toco aflojó un poco la máquina y Alegría comenzó a dominar un poco más la pelota, pero dando ventajas en su última línea: cada pelotazo que salía de la zona de volante peligro inminente de gol. Unas posiciones adelantadas algo dudosas impidieron que Toco extienda el marcador y ante una desatención defensiva, y casi sin proponérselo, Alegría llegó al empate.
Fue un golpe duro, Toco siguió buscando, pero ya sin la solvencia ni la fineza de los primeros minutos, y el partido se fue al entretiempo en paridad. Ya en el parate, Matute demostró que no le tiembla el pulso y que la rotación no sólo es ley, sino que también se aplica: mandó a la cancha a Jimmy y Luis, en lugar de Gonza y de Guille, quién había jugado un interesante primer tiempo. Sin embargo, la estructura no se resintió, Toco siguió manejando los hilos del partido, pero ahora la situación no estaba tan fácil: el viento en contra, la lluvia, la noche y el ímpetu de un rival que dejó todo, hizo que el partido se haga muchísimo más parejo. Hasta que Diego lo desbarató de nuevo con la fórmula de siempre: marcar el pase, correr un pelotazo, ganarlo y transformarlo en gol, algo que es dificilísimo de lograr, pero que este genio del fútbol mundial lo hace con una facilidad envidiable. 2-1, las cosas en su lugar, pero nuevamente la suerte era esquiva: buena triangulación de Alegría por izquierda, llegar al fondo, centro y cabezazo al fondo de la red, una antigua combinación que todavía nadie ha sabido contrarrestar ni superar.
Con el 2-2, la lluvia, la noche y el viento, el partido entró en terreno místico. Ya los dos equipos desnudaban sus falencias, el juego carecía por su presencia, pero era la hora de jugar con el corazón. Ambos equipos regalaron un partido muy emotivo: Toco atacando por obligación y para demostrar que por algo está arriba, Alegría defendiendo el empate que a esa altura cotizaba en oro. Parecía que la paridad era el premio de uno y el castigo de otro, hasta que llegó una jugada de otro partido: a los ponchazos, tres pases seguidos (cuando parecía imposible hacerse) y Pachu con un remate y gol consagratorio. 3-2, a pocos minutos del final, para la algarabía de todos los fanáticos que ya combatían el frío polar de CITEFA, con bebidas fuertes y drogas de las más duras. Era el premio merecido para un equipo que lo buscó, lo peleó y lo encontró. Sin embargo, el partido no estaba definido: los cambios de Matute buscando la victoria habían dejado en cancha sólo dos defensores naturales (Luis y Leo). Era cuestión de defender como sea, y ahí fue cuando apareció la figura de este golero legendario, que casi no había intervenido en el partido y que apareció cuando el equipo más lo necesitaba: respondiendo seguro ante un tiro que fue complicado por la poca visibilidad que había, y un puñetazo histórico para evitar lo que era el empate.
Cuando el árbitro marcó el centro de la cancha indicando el final del partido, el pueblo rojinegro estalló en alegría, con una mezcla de desahogo y felicidad por el triunfo. Se había logrado ganar un partido chivo, de esos que se complican y que ponen a prueba la personalidad de los equipos. Es cierto, no fue el mejor partido del año, sigue habiendo mucho para mejorar, pero Toco mostró entereza, valor y convicción para llevarse los dos puntos y seguir en la pelea. Este equipo, se merece, se merece, ser campeón.
GOLES.
1-0. Diego. Buena jugada entre Loro y creo que Pachu. Buenísima pelota de Loro, Diego que gambetea al arquero y define con el arco a su merced. Asistencia: Loro
1-1. Nro 5 rival. Pelotazo frontal luego de un afortunado tiro libre, dudas entre los defensores y el Gordo, aparición fantasmal de este ignoto muchacho para marcar el empate.
2-1. Diego. Otra vez se hizo lo que pedía el partido: dos o tres toques para distraer y estiletazo para el pequeño delantero. El tipito como que hizo una gambeta sólo con el cuerpo, sin tocar la pelota, y se metió con pelota y todo dentro del arco. Asistencia: hubo alguien que tiró el pase entre líneas, o no se si la peinó el Loro, en la semana se define.
2-2. Nro xxx Rival. Buen jugada combinada de los rivales por derecha. Tres toques rápidos, el Nro de 5 que tira un buen centro a la carrera y un paisano que andaba por ahí la metió al fondo de la red.
3-2. Pachu. Toco empujando sin ideas y sin futbol. Eber la tira para arriba, le queda al Loro que se la da a Pachu que no dudó: un tiro raro mezcla de empeine y puntín, inatajable para el arquero. Asistencia: No creo que le cuente para el Loro, fue un unipersonel de nuestro querido y amado "pibe golosina".
PUNTAJES.
Gordo. 7. Bastión estructural de la victoria conseguida. Quizás en el primer gol no tuvo la determinación para salir y "romper todo", pero apareció en el momento más picante del partido: retuvo sin rebote una pelota complicada abajo y metió sus puños para salvar el pezcuezo del equipo.
Cobany. 6. Alternó buenas y malas por su sector. A veces se proyectó bien, a veces mal; a veces marcó bien, a veces mal. Hizo todo así, 50 y 50, como le gusta el Fernet a este bonachón del lateral.
Leo. 7. Como siempre un pilar. Hizo lo de siempre: sacó por arriba, sacó de abajo, mostrando estética en todas las jugadas. No tuvo piedad para tumbar a un contrario que había cortado la línea defensiva, ganandose un merecida amarilla.
Gonza. 6. Bien en casi todas sus intervenciones. Sólido, simple, expeditivo. Pocas pulgas para no dudar y despejar. Salió en el entretiempo, dejando su lugar y tomando otro junto a barra, dónde se lo vio bastante agresivo y agitador.
Tute. 6. Al igual que el otro latera, alternó buenas y malas. Algunos quites de su clase, otras dudas que pudieron ser garrafales y no lo fueron. En el segundo tiempo pasó de central, dónde mejoró su nivel. Salió reemplazado cuando el equipo buscaba el triunfo y Matute metió toda la carne en el asador.
Junior. 7. Otro de los valuartes de la columna vertebral que se bancó, buscó y ganó el partido. En el primer tiempo como un 8 con mucha dinámica, fuerza y presencia en el área: pudo festejar en grande, cuando su remate cruzó todo el arco. En el segundo tiempo, pasó a jugar de mediocampista central haciendose muy fuerte en la marca y en el retroceso.
Guille. 7. Con sólo 40 minutos demostró que en cualquier momento puede volver a su mejor nivel. Es una buena noticia para el equipo, no porque sea un genio del fútbol, sino porque su posición es la más importante de la cancha y si está preciso, el equipo se mueve al ritmo de sus pies, muy torpes para el baile pero efectivos para el fútbol.
Pachu. 8. Actuación consagratoria de este personaje de Flores y de toda Buenos Aires. Corrió, metió, luchó, se equivocó, pero siempre con un sentido de colaboración hacia el equipo. Cuando alguno esta cansado, lo busca a Pachu y le dice:"quedate cerca". El va y lo hace. Coronó su actuación con el gol que nos dio la victoria. Aún exhausto, buscó festejarlo con toda la afición, que lo tiene entre sus predilectos.
Loro. 7. Muchas veces en el fútbol se ha hablado de los jugadores fríos. También se suelen llamar "laguneros", algo que nunca entendí muy bien. Lo cierto es que estos jugadores son los que piensan el fútbol, entonces para pensar, es necesario primero abstrearse, irse del partido, para entenderlo y luego, a partir de ese entendimiento, jugarlo. Así fue el Loro. En el primer tiempo apareció con el toque justo para Diego. En el segundo tiempo, entendió de la necesidad del equipo de tener más presencia en el área: fue, pivoteo, ganó de arriba y colaboró para el gol de Pachu.
Abuelo. 7. Muy correcto partido de este emblema de la nueva generación (la generación dorada y de sabor intenso). Incluso en algunos momentos jugó con mucha creatividad, calidad e inventiva. Pivoteó bien, fue bien a los costados, aunque tenía un problema con la caja de cambios y no pudo desnivelar. Salió exhausto, pero se notó que si hubiese tenido resto, quizás hasta se hubiese despachado con algunos goles.
Diego. 8. Autor de dos goles, sigue demostrando partido tras partido, su sed insaciable de gol y gloria. Si agarra la pelota dentro de los últimos 25 metros de la cancha cualquier cosa puede pasar: un golazo, una apilada, una vaselina, un pase-gol, un tiro libre. Es un mago, dónde la pelota es el conejo, su cintura la paloma y su pie derecho la varita.
Luis. 6. Visiblemente eufórico por la victoria de los uruguayos en la Copa del Mundo, Luis se recuperó en tiempo récord de una lesión que lo tenía en duda y salió a la cancha para hacer lo que mas le gusta: custadiar el lateral izquierdo de Toco. Buena actuación, con dos perlitas: un tiro libre que se fue desviado pero que tenía una interesante potencia y una proyección hasta el fondo, que no terminó el gol histórico porque se quedó sin resto.
Jimmy. 6. Hombre coqueto, de pocas palabras, pero gran corazón, esta aún jóven promesa del equipo salió a la cancha para demostrar que puede y quiere ganarse un lugar en el equipo inicial. A él no le importa ni la posición ni el rival, el tipo sale y hace lo suyo: correr, desbordar, desnivelar con su fuerza, su velocidad, para llegar al fondo y terminar todo con un lindo centro. Un verdadero valuarte.
Berty. 6. Entró cuando el partido estaba caliente y solamente podían entrar tipos experimentados, serenos y afianzado. Por eso entró la gran Bruja, para aportar su sapienza. Pegó algunas patadas, hizo uso de su fuerza física que aterra rivales y hasta respondió ante los pedidos de la tribuna mostrándose como alternativa para el ataque por derecha.
Bata. 6. Otra apuesta de Matute. El partido no se abría y nuestro entrenador ya estaba tirando al paño las últimas fichas que faltaban. Saltó Batata a la cancha, pero nunca pudo meterse en el partido. Fue como que no pudo encontrar su lugar. Una lástima, porque los rivales mostraban falencias en defensa.
Eber. 6. Le tocó bailar con la más fea, entrar con el partido muy caliente, en los minutos definitorios. Si bien es cierto que jugó poco (hacía mucho que no estaba en los partidos y su condición física era una incógnita), jugó los minutos más lindos del partido. Entró, abrió la cancha, tuvo participación secundaria en el gol de Pachu y se quedó con la última pelota del partido, cuando puso en riesgo su humanidad por el triunfo del equipo.
En los momentos mundialistas, cuando uno ve fútbol todos los días y a toda hora, se comienzan a repasar algunos conceptos y aspectos de este juego, como diría el chicano de la ESPN, "el más lindo del mundo". Equipos que juegan bien, otros que también pero que fracasan en las citas importantes, otros que tienen su libretito y los otros que n0 juegan del todo bien, pero compensan sus limitaciones con coraje y actitud. El fútbol es tan lindo que todos pueden jugarlo: los talentosos, los batalladores, los inteligentes, los sanguinarios, aquellos que lo entienden y, para ser más mágico aún, aquellos que lo sienten. Lo bueno es que Toco tiene un poco de todo esto, de lo bueno y de lo malo, y por eso el equipo es lo que es.
Comenzó bien el partido para dirigidos por Matute, haciendo fuerte en la mitad de la cancha y demostrando que tanto individual como colectivamente, era mejor que su rival. El mediocampo apretaba con Junior, Guille y Pachu, mandaba Loro para asistir a talento de Diego y la movilidad del Abuelo. Con esos argumentos, Toco era mucho más que su rival. De hecho tuvo algunas chances concretas: Junior llegando vacío por derecha casi aprovecha un buen pelotazo de Guille, para marcar su gol. Era cuestión de paciencia y precisión para llegar al gol: triangulación en la mitad de la cancha, pase en profundidad del Loro, Diego rompiendo la línea defensiva rival, sabiendo que cuando eso pasa nada ni nadie parece detenerlo. 1-0, justicia traducida en el resultado. Así Toco aflojó un poco la máquina y Alegría comenzó a dominar un poco más la pelota, pero dando ventajas en su última línea: cada pelotazo que salía de la zona de volante peligro inminente de gol. Unas posiciones adelantadas algo dudosas impidieron que Toco extienda el marcador y ante una desatención defensiva, y casi sin proponérselo, Alegría llegó al empate.
Fue un golpe duro, Toco siguió buscando, pero ya sin la solvencia ni la fineza de los primeros minutos, y el partido se fue al entretiempo en paridad. Ya en el parate, Matute demostró que no le tiembla el pulso y que la rotación no sólo es ley, sino que también se aplica: mandó a la cancha a Jimmy y Luis, en lugar de Gonza y de Guille, quién había jugado un interesante primer tiempo. Sin embargo, la estructura no se resintió, Toco siguió manejando los hilos del partido, pero ahora la situación no estaba tan fácil: el viento en contra, la lluvia, la noche y el ímpetu de un rival que dejó todo, hizo que el partido se haga muchísimo más parejo. Hasta que Diego lo desbarató de nuevo con la fórmula de siempre: marcar el pase, correr un pelotazo, ganarlo y transformarlo en gol, algo que es dificilísimo de lograr, pero que este genio del fútbol mundial lo hace con una facilidad envidiable. 2-1, las cosas en su lugar, pero nuevamente la suerte era esquiva: buena triangulación de Alegría por izquierda, llegar al fondo, centro y cabezazo al fondo de la red, una antigua combinación que todavía nadie ha sabido contrarrestar ni superar.
Con el 2-2, la lluvia, la noche y el viento, el partido entró en terreno místico. Ya los dos equipos desnudaban sus falencias, el juego carecía por su presencia, pero era la hora de jugar con el corazón. Ambos equipos regalaron un partido muy emotivo: Toco atacando por obligación y para demostrar que por algo está arriba, Alegría defendiendo el empate que a esa altura cotizaba en oro. Parecía que la paridad era el premio de uno y el castigo de otro, hasta que llegó una jugada de otro partido: a los ponchazos, tres pases seguidos (cuando parecía imposible hacerse) y Pachu con un remate y gol consagratorio. 3-2, a pocos minutos del final, para la algarabía de todos los fanáticos que ya combatían el frío polar de CITEFA, con bebidas fuertes y drogas de las más duras. Era el premio merecido para un equipo que lo buscó, lo peleó y lo encontró. Sin embargo, el partido no estaba definido: los cambios de Matute buscando la victoria habían dejado en cancha sólo dos defensores naturales (Luis y Leo). Era cuestión de defender como sea, y ahí fue cuando apareció la figura de este golero legendario, que casi no había intervenido en el partido y que apareció cuando el equipo más lo necesitaba: respondiendo seguro ante un tiro que fue complicado por la poca visibilidad que había, y un puñetazo histórico para evitar lo que era el empate.
Cuando el árbitro marcó el centro de la cancha indicando el final del partido, el pueblo rojinegro estalló en alegría, con una mezcla de desahogo y felicidad por el triunfo. Se había logrado ganar un partido chivo, de esos que se complican y que ponen a prueba la personalidad de los equipos. Es cierto, no fue el mejor partido del año, sigue habiendo mucho para mejorar, pero Toco mostró entereza, valor y convicción para llevarse los dos puntos y seguir en la pelea. Este equipo, se merece, se merece, ser campeón.
GOLES.
1-0. Diego. Buena jugada entre Loro y creo que Pachu. Buenísima pelota de Loro, Diego que gambetea al arquero y define con el arco a su merced. Asistencia: Loro
1-1. Nro 5 rival. Pelotazo frontal luego de un afortunado tiro libre, dudas entre los defensores y el Gordo, aparición fantasmal de este ignoto muchacho para marcar el empate.
2-1. Diego. Otra vez se hizo lo que pedía el partido: dos o tres toques para distraer y estiletazo para el pequeño delantero. El tipito como que hizo una gambeta sólo con el cuerpo, sin tocar la pelota, y se metió con pelota y todo dentro del arco. Asistencia: hubo alguien que tiró el pase entre líneas, o no se si la peinó el Loro, en la semana se define.
2-2. Nro xxx Rival. Buen jugada combinada de los rivales por derecha. Tres toques rápidos, el Nro de 5 que tira un buen centro a la carrera y un paisano que andaba por ahí la metió al fondo de la red.
3-2. Pachu. Toco empujando sin ideas y sin futbol. Eber la tira para arriba, le queda al Loro que se la da a Pachu que no dudó: un tiro raro mezcla de empeine y puntín, inatajable para el arquero. Asistencia: No creo que le cuente para el Loro, fue un unipersonel de nuestro querido y amado "pibe golosina".
PUNTAJES.
Gordo. 7. Bastión estructural de la victoria conseguida. Quizás en el primer gol no tuvo la determinación para salir y "romper todo", pero apareció en el momento más picante del partido: retuvo sin rebote una pelota complicada abajo y metió sus puños para salvar el pezcuezo del equipo.
Cobany. 6. Alternó buenas y malas por su sector. A veces se proyectó bien, a veces mal; a veces marcó bien, a veces mal. Hizo todo así, 50 y 50, como le gusta el Fernet a este bonachón del lateral.
Leo. 7. Como siempre un pilar. Hizo lo de siempre: sacó por arriba, sacó de abajo, mostrando estética en todas las jugadas. No tuvo piedad para tumbar a un contrario que había cortado la línea defensiva, ganandose un merecida amarilla.
Gonza. 6. Bien en casi todas sus intervenciones. Sólido, simple, expeditivo. Pocas pulgas para no dudar y despejar. Salió en el entretiempo, dejando su lugar y tomando otro junto a barra, dónde se lo vio bastante agresivo y agitador.
Tute. 6. Al igual que el otro latera, alternó buenas y malas. Algunos quites de su clase, otras dudas que pudieron ser garrafales y no lo fueron. En el segundo tiempo pasó de central, dónde mejoró su nivel. Salió reemplazado cuando el equipo buscaba el triunfo y Matute metió toda la carne en el asador.
Junior. 7. Otro de los valuartes de la columna vertebral que se bancó, buscó y ganó el partido. En el primer tiempo como un 8 con mucha dinámica, fuerza y presencia en el área: pudo festejar en grande, cuando su remate cruzó todo el arco. En el segundo tiempo, pasó a jugar de mediocampista central haciendose muy fuerte en la marca y en el retroceso.
Guille. 7. Con sólo 40 minutos demostró que en cualquier momento puede volver a su mejor nivel. Es una buena noticia para el equipo, no porque sea un genio del fútbol, sino porque su posición es la más importante de la cancha y si está preciso, el equipo se mueve al ritmo de sus pies, muy torpes para el baile pero efectivos para el fútbol.
Pachu. 8. Actuación consagratoria de este personaje de Flores y de toda Buenos Aires. Corrió, metió, luchó, se equivocó, pero siempre con un sentido de colaboración hacia el equipo. Cuando alguno esta cansado, lo busca a Pachu y le dice:"quedate cerca". El va y lo hace. Coronó su actuación con el gol que nos dio la victoria. Aún exhausto, buscó festejarlo con toda la afición, que lo tiene entre sus predilectos.
Loro. 7. Muchas veces en el fútbol se ha hablado de los jugadores fríos. También se suelen llamar "laguneros", algo que nunca entendí muy bien. Lo cierto es que estos jugadores son los que piensan el fútbol, entonces para pensar, es necesario primero abstrearse, irse del partido, para entenderlo y luego, a partir de ese entendimiento, jugarlo. Así fue el Loro. En el primer tiempo apareció con el toque justo para Diego. En el segundo tiempo, entendió de la necesidad del equipo de tener más presencia en el área: fue, pivoteo, ganó de arriba y colaboró para el gol de Pachu.
Abuelo. 7. Muy correcto partido de este emblema de la nueva generación (la generación dorada y de sabor intenso). Incluso en algunos momentos jugó con mucha creatividad, calidad e inventiva. Pivoteó bien, fue bien a los costados, aunque tenía un problema con la caja de cambios y no pudo desnivelar. Salió exhausto, pero se notó que si hubiese tenido resto, quizás hasta se hubiese despachado con algunos goles.
Diego. 8. Autor de dos goles, sigue demostrando partido tras partido, su sed insaciable de gol y gloria. Si agarra la pelota dentro de los últimos 25 metros de la cancha cualquier cosa puede pasar: un golazo, una apilada, una vaselina, un pase-gol, un tiro libre. Es un mago, dónde la pelota es el conejo, su cintura la paloma y su pie derecho la varita.
Luis. 6. Visiblemente eufórico por la victoria de los uruguayos en la Copa del Mundo, Luis se recuperó en tiempo récord de una lesión que lo tenía en duda y salió a la cancha para hacer lo que mas le gusta: custadiar el lateral izquierdo de Toco. Buena actuación, con dos perlitas: un tiro libre que se fue desviado pero que tenía una interesante potencia y una proyección hasta el fondo, que no terminó el gol histórico porque se quedó sin resto.
Jimmy. 6. Hombre coqueto, de pocas palabras, pero gran corazón, esta aún jóven promesa del equipo salió a la cancha para demostrar que puede y quiere ganarse un lugar en el equipo inicial. A él no le importa ni la posición ni el rival, el tipo sale y hace lo suyo: correr, desbordar, desnivelar con su fuerza, su velocidad, para llegar al fondo y terminar todo con un lindo centro. Un verdadero valuarte.
Berty. 6. Entró cuando el partido estaba caliente y solamente podían entrar tipos experimentados, serenos y afianzado. Por eso entró la gran Bruja, para aportar su sapienza. Pegó algunas patadas, hizo uso de su fuerza física que aterra rivales y hasta respondió ante los pedidos de la tribuna mostrándose como alternativa para el ataque por derecha.
Bata. 6. Otra apuesta de Matute. El partido no se abría y nuestro entrenador ya estaba tirando al paño las últimas fichas que faltaban. Saltó Batata a la cancha, pero nunca pudo meterse en el partido. Fue como que no pudo encontrar su lugar. Una lástima, porque los rivales mostraban falencias en defensa.
Eber. 6. Le tocó bailar con la más fea, entrar con el partido muy caliente, en los minutos definitorios. Si bien es cierto que jugó poco (hacía mucho que no estaba en los partidos y su condición física era una incógnita), jugó los minutos más lindos del partido. Entró, abrió la cancha, tuvo participación secundaria en el gol de Pachu y se quedó con la última pelota del partido, cuando puso en riesgo su humanidad por el triunfo del equipo.
21 de junio de 2010
Toco, Mato y Sigo
Toco 2 - Boreal 0.
En la jerga de las peliculas, las sagas y demas, se acostumbra decir que las segundas partes "nunca fueron buenas". No entiendo ni el origen, ni la explicación de esta frase de dudosa origen pero que muchos repiten sin pensar. Evidentemente, esta frase no se vincula con Toco, o al menos en el partido de hoy. Luego de un primer tiempo bastante flojo, el equipo pudo recuperarse para vencer por diferencia de dos a Boreal, pero sobre todo pudo sobreponerse a su mal comienzo, dando evidencia de que el rival más peligroso de Toco, es Toco.
Este trabalenguas es así desde los inicios de la historia de este equipo y se vislumbró en la primera etapa, cuando el equipo fue una sombra de lo que realmente puede ser. La defensa se mostraba vulnerable, Guille no hacía pie en el medio, Tute estaba perdido como volante izquierdo y el espiritu y empuje de Junior, era realmente poco para buscar una victoria. Así, Pachu, Diego y Loro quedaban totalmente aislados, Toco no podía manejar la pelota, y cuando la conseguía la rifaba sin criterio. El panorama era oscuro: Boreal se mostraba como un equipo jóven, muy rápido y con algunos jugadores de muy buena técnica, mientras que los dirigidos por Lamouret no podía hacerse fuerte en ninguno de los sectores de la cancha.
Pero, sin embargo, el equipo mantuvo el orden hasta llevarse un empate valiosísimo al entretiempo. Es cierto que Boreal no pudo traducir su dominio en llegadas (ni mucho menos en goles) pero había dejado una mejor imagen. Era necesario un cambio, un golpe de timón, y esta vez Matute (indolente entrenador, pero que se muestra con algunos conceptos muy claros) movió las piezas de la mejor manera: acertó con el ingreso de Toti, pero fundamentalmente, fue clave el cambio posicional de Guille, que dejó de hacer agua en el mediocampo y se hizo fuerte más retrazado en el campo, bien cerquita de Leo y Gonza. Así, el equipo se serenó, comenzó a dominar la pelota y el territorio. La pelota llegaba más limpia a Diego, y cuando eso pasa, Toco se transforma en un equipo peligroso. De esta manera, una jugada bien elaborada por derecha, le permitió a Diego meter un desborde con una velocidad supersónica, asistiendo al Loro que terminó la jugada con un pase a la red.
Con la venteja en el bolsillo, Toco se serenó aun más y mostró los mejores minutos de fútbol de la tarde. La salida prolija con Luis y Lavezi, la seguridad de la zaga central y la movilidad de Toti, que le dio aire, fútbol y frescura al equipo. En una de sus tantas intervenciones, armó una linda pared con Diego y con un remate seco marcó el 2-0 desatando la algarabía de todos los simpatizantes de Toco, que se acercaron en gran cantidad para seguir al equipo. Después del segundo gol fue el momento en dónde Toco justificó la victoria, ya con Jimmy y Eber en cancha, la potencia de estos dos jugadores arrancando desde la zona derecha del ataque fueron mucho para los tiernos defensores contrarios. Pero, cuando parecía que el partido iba a terminar sin contratiempos llegó el minuto fatal: primero con la expulsión de Jimmy por meter un gol con la mano (el hecho de que el jovial carrilero no tenía una amarilla previa denota la calidad del árbitro que dirigió el partido y sus ganas de compensar luego de echar al 3 rival) y acto seguido Lavezi acusó una lesión muscular cuando se habían agotado los cambios. Toco pasó de tener 11 jugadores a tener 9 y Boreal se vino con todo en busca del descuento, contando con una jugada clave que el Gordo rechazó de manera magnífica.
Los embates de los delanteros rivales fueron agrandando la figura de Leo y de Angel que sacaron todo, mostrandose como pilar fundamentales de la victoria. Lo importante, sin embargo, fue la solidaridad del equipo cuando se quedó con 9 hombres: Berty marcando punta, Emi jugando de carrilero, y todos dejando algo más que el alma para mantener la ventaja que habíamos obtenido. Por eso, cuando el arbitro marcó la mitad de la cancha dándole fin al encuentro, todo el pueblo rojinegro estalló de alegría, por haber conseguido una victoria justa y merecida, que sigue alimentando el sueño de terminar el campeonato lo más arriba posible.
Goles.
1-0: Loro. Desborde maradoniano de Diego con velocidad supersónica. Centro atras y aparición fantasmagórica del Loro para marcar su segundo gol en dos partidos. Buen grito, se abría un partido complicado.
2-0: Toti. Luego de rescatar una pelota en la mitad de la cancha, el enganche jugó una rapida pared con Diego, y cuando se generó el claro, le pegó con alma y vida, decretando un gol bien mundialista: remate fuerte, la pelota que vivorea más el arquero que hizo su aporte. Carrera alocada de este jóven adicto a la noche y las mujeres fáciles buscando al Nene, viejo compañero de parranda, para dedicarle su obra.
Puntajes.
Gordo. 7. Mostró seguridad y tranquilidad en todo momento. En el primer tiempo, no fue muy exigido pero siempre respondió con sobriedad. En el segundo tiempo, tuvo una atajada espectacular con el patido 2-0: desborde, centro atras, el 9 que remata a quemarropa a lo que el legendario golero respondió enfrentando la pelota con la valentía de un dinosaurio. Imprecisos en los saques de arco.
Cobany. 6. Al haber jugado sólo el primer tiempo (de lo peor del equipo en el torneo, me animaría a decir) su actuación comenzó bastante desdibujada pero se fue acoplando con el correr de los minutos sobre todo gracias a la brutalidad con al que trató a los delanteros contrarios y le significó una amonestación tempranera.
Leo. 7. Decir que fue uno de los puntos altos del equipo me parece algo trillado. Siempre es de lo mejorcito, por todas las facultades que tiene como futbolísta y que marcamos partido tras partido. Además de eso, le está agregando a su nivel mucha regularidad y eso el equipo lo siente para bien.
Angel. 7. Otro que fue de menor a mayor. Arrancó con complicaciones debido a la velocidad y la precisión de los delanteros rivales. Sometió a algunos de ellos, sobre todo con su ya legendario teledirigido a la rodilla, que lo desenfundó para no dar ventajas luego de su agitado viaje hacia la costa atlántica. En el segundo tiempo mejoró muchísimo, se hizo amo y señor de la defensa, sumandole a todo esto una corajeada histórica, cortando una pelota en zona defensiva y llegando hasta el área rival, cuando tuvo que ser detenido con un foul.
Luis. 6. Otra buena actuación de este lateral oriundo de la ciudad de Canelones (Uruguay), en dónde es una leyenda viviente. Bien en la marca, correcto en la proyección y muy creativo para crear un juego con unas piolas y una botellita, que se llevó la atención de la afición.
Junior. 6. Durante el pobre primer tiempo del equipo, el capitán fue el único que hizo pie en la mitad de la cancha colaborando en la marca e intentando jugar la pelota siempre a un compañero bien ubicado. Empezó bien, para comerse la cancha, pero con el correr de los minutos fue ganando en nerviosismo y perdiendo en serenidad para jugar y pensar el partido. Le pidió el cambio a Matute en el entretiempo, quizás cansado por el desgastante viaje.
Guille. 6. Un primer tiempo flojísimo, en donde no hizo nada bien: no marcó a nadie, le dio todas las pelotas a los contrarios y tuvo muy poca participación en el juego. Como por arte de magia, el segundo tiempo fue muy bueno: se paró unos metritos más atras (detras de los volantes externos), aprovechó el buen partido de Toti como enganche y comenzó a recuperar pelotas y darle a todas un claro destino, terminando siendo uno de los bastiones del equipo.
Tute. 6. Arrancó como volante por izquierda con mucha movilidad y ganas de convertirse en un delantero más, llegando al fondo con y sin la pelota. No lo logró muchas veces y después quedó un poco desacomodado en el mediocampo, aunque suplió todo con ganas y mucho despliegue. En el segundo tiempo cambió de punta, tuvo algunas intervenciones positivas y se fue reemplazado a los 10 minutos.
Loro. 7. En el primer tiempo fue como enganche, posición dónde, si bien anteriormente había tenido buenos partidos, últimamente se lo nota algo perdido. Obviamente que cada vez que la pelota pasa por sus pies, le da un destino preciso a la misma (gracias a toda su calidad), pero a veces se ausenta sin aviso del partido. En el segundo tiempo fue como delantero, tuvo poca participación hasta que fue letal luego de un desborde de Diego, tocando hacia el fondo de la red, marcando su segundo gol en dos partidos.
Diego. 7. Nuevamente, y como nos tiene acostumbrados, volvió a ser determinante para el equipo y para el resultado. Un primer tiempo gris, lejos de sus compañeros de ataque y de juego. Poca asistencia, nada de desequilibrio. En el segundo tiempo salió con otra actitud, como si se hubiera decidido a ganar el partido. Con la expulsión del lateral izquierdo rival entendió que se había abierto una brecha por la derecha del ataque, y fue ahí dónde hizo la mejor jugada del partido: desborde a pura velocidad, freno, centro atras, asistencia y gol de Loro. Así de simple, así de complicado, como sólo los genios saben hacerlo.
Pachu. 6. En el primer tiempo sufrió lo mismo que Diego. El equipo estaba partido, no recibía la pelota y cuando tenía la suerte de recibirla, siempre había más remeras rivales que propias. En el segundo tiempo Matute lo retrazó en el campo, jugó de volante por izquierda y fue muy importante, por su velocidad (ante un equipo rápido como el de hoy), recuperando muchas pelotas y pasando al ataque.
Toti. 7. Ingresó determinante para el equipo. Jugando de enganche, pero aportando mucho desde la marca, el choque y el sacrificio, Toti fue eslabon que le faltaba a un mediocampo que estaba descontrolado. Ayudó tapando al 5 y despues fue feroz, en un partido que pedía hacha y tiza. Se juntó bien con Diego, bien con el Loro y terminó su buena tarde con un lindo gol de media distancia.
Lavezi. 6. Nuevamente Matute lo mandó a la cancha como lateral izquierdo, a esta nueva versión del carrilero zurdo que partido tras partido juega, muestra sus condiciones y se mata por ganarse un puesto en el 11 inicial. Sus actuaciones son convicnetes y van de menor a mayor. Se resintió de una lesión muscular que lo aqueja y tuvo que abandonar el puesto dónde había hecho mejor las cosas.
Jimmy. 6. Ingresó como volante derecho, en lugar de Tute. En la primer jugada dudó ante un cambio de frente, lo presionaron, le ganaron la pelota y no fue gol de milagro. Entendió que era un partido dónde había que estar atento, despiero y resoluto, así jugó el resto de sus minutos en cancha, hasta que en una de las injusticias más grandes de la historia del fútbol, fue expulsado por intentar hacer un gol con la mano sin tener una amarilla previa.
Berty. 6. Otro que ingresó en el momento más caliente del partido. Se lo vio sereno, preciso y ubicado. Aportó la habitual cuota de violencia y carromato (ya los rivales comentan acerca de su brutalidad), pero además estuvo tranquilo, entendiendo que el partido consistía en tener poco la pelota en sus pies, dándole un destino preciso a la pelota.
Emi. 6. Un ingreso que podría haber sido determinante. Sorprendió con su fuerza y potencia en los metros finales, encarando con muchas ganas y mucha velocidad. Parecía que el contragolpe era una excusa perfecta para hacer un partido inolvidable, con dos o tres goles incluídos (de hecho casi lo logra luego de una apilada magnífica), pero la expulsión del Jimmy le cortó las alas: tuvo que dejar el ataque y hacer el recorrido por punta derecha, ayundando un poco más en defensa.
En la jerga de las peliculas, las sagas y demas, se acostumbra decir que las segundas partes "nunca fueron buenas". No entiendo ni el origen, ni la explicación de esta frase de dudosa origen pero que muchos repiten sin pensar. Evidentemente, esta frase no se vincula con Toco, o al menos en el partido de hoy. Luego de un primer tiempo bastante flojo, el equipo pudo recuperarse para vencer por diferencia de dos a Boreal, pero sobre todo pudo sobreponerse a su mal comienzo, dando evidencia de que el rival más peligroso de Toco, es Toco.
Este trabalenguas es así desde los inicios de la historia de este equipo y se vislumbró en la primera etapa, cuando el equipo fue una sombra de lo que realmente puede ser. La defensa se mostraba vulnerable, Guille no hacía pie en el medio, Tute estaba perdido como volante izquierdo y el espiritu y empuje de Junior, era realmente poco para buscar una victoria. Así, Pachu, Diego y Loro quedaban totalmente aislados, Toco no podía manejar la pelota, y cuando la conseguía la rifaba sin criterio. El panorama era oscuro: Boreal se mostraba como un equipo jóven, muy rápido y con algunos jugadores de muy buena técnica, mientras que los dirigidos por Lamouret no podía hacerse fuerte en ninguno de los sectores de la cancha.
Pero, sin embargo, el equipo mantuvo el orden hasta llevarse un empate valiosísimo al entretiempo. Es cierto que Boreal no pudo traducir su dominio en llegadas (ni mucho menos en goles) pero había dejado una mejor imagen. Era necesario un cambio, un golpe de timón, y esta vez Matute (indolente entrenador, pero que se muestra con algunos conceptos muy claros) movió las piezas de la mejor manera: acertó con el ingreso de Toti, pero fundamentalmente, fue clave el cambio posicional de Guille, que dejó de hacer agua en el mediocampo y se hizo fuerte más retrazado en el campo, bien cerquita de Leo y Gonza. Así, el equipo se serenó, comenzó a dominar la pelota y el territorio. La pelota llegaba más limpia a Diego, y cuando eso pasa, Toco se transforma en un equipo peligroso. De esta manera, una jugada bien elaborada por derecha, le permitió a Diego meter un desborde con una velocidad supersónica, asistiendo al Loro que terminó la jugada con un pase a la red.
Con la venteja en el bolsillo, Toco se serenó aun más y mostró los mejores minutos de fútbol de la tarde. La salida prolija con Luis y Lavezi, la seguridad de la zaga central y la movilidad de Toti, que le dio aire, fútbol y frescura al equipo. En una de sus tantas intervenciones, armó una linda pared con Diego y con un remate seco marcó el 2-0 desatando la algarabía de todos los simpatizantes de Toco, que se acercaron en gran cantidad para seguir al equipo. Después del segundo gol fue el momento en dónde Toco justificó la victoria, ya con Jimmy y Eber en cancha, la potencia de estos dos jugadores arrancando desde la zona derecha del ataque fueron mucho para los tiernos defensores contrarios. Pero, cuando parecía que el partido iba a terminar sin contratiempos llegó el minuto fatal: primero con la expulsión de Jimmy por meter un gol con la mano (el hecho de que el jovial carrilero no tenía una amarilla previa denota la calidad del árbitro que dirigió el partido y sus ganas de compensar luego de echar al 3 rival) y acto seguido Lavezi acusó una lesión muscular cuando se habían agotado los cambios. Toco pasó de tener 11 jugadores a tener 9 y Boreal se vino con todo en busca del descuento, contando con una jugada clave que el Gordo rechazó de manera magnífica.
Los embates de los delanteros rivales fueron agrandando la figura de Leo y de Angel que sacaron todo, mostrandose como pilar fundamentales de la victoria. Lo importante, sin embargo, fue la solidaridad del equipo cuando se quedó con 9 hombres: Berty marcando punta, Emi jugando de carrilero, y todos dejando algo más que el alma para mantener la ventaja que habíamos obtenido. Por eso, cuando el arbitro marcó la mitad de la cancha dándole fin al encuentro, todo el pueblo rojinegro estalló de alegría, por haber conseguido una victoria justa y merecida, que sigue alimentando el sueño de terminar el campeonato lo más arriba posible.
Goles.
1-0: Loro. Desborde maradoniano de Diego con velocidad supersónica. Centro atras y aparición fantasmagórica del Loro para marcar su segundo gol en dos partidos. Buen grito, se abría un partido complicado.
2-0: Toti. Luego de rescatar una pelota en la mitad de la cancha, el enganche jugó una rapida pared con Diego, y cuando se generó el claro, le pegó con alma y vida, decretando un gol bien mundialista: remate fuerte, la pelota que vivorea más el arquero que hizo su aporte. Carrera alocada de este jóven adicto a la noche y las mujeres fáciles buscando al Nene, viejo compañero de parranda, para dedicarle su obra.
Puntajes.
Gordo. 7. Mostró seguridad y tranquilidad en todo momento. En el primer tiempo, no fue muy exigido pero siempre respondió con sobriedad. En el segundo tiempo, tuvo una atajada espectacular con el patido 2-0: desborde, centro atras, el 9 que remata a quemarropa a lo que el legendario golero respondió enfrentando la pelota con la valentía de un dinosaurio. Imprecisos en los saques de arco.
Cobany. 6. Al haber jugado sólo el primer tiempo (de lo peor del equipo en el torneo, me animaría a decir) su actuación comenzó bastante desdibujada pero se fue acoplando con el correr de los minutos sobre todo gracias a la brutalidad con al que trató a los delanteros contrarios y le significó una amonestación tempranera.
Leo. 7. Decir que fue uno de los puntos altos del equipo me parece algo trillado. Siempre es de lo mejorcito, por todas las facultades que tiene como futbolísta y que marcamos partido tras partido. Además de eso, le está agregando a su nivel mucha regularidad y eso el equipo lo siente para bien.
Angel. 7. Otro que fue de menor a mayor. Arrancó con complicaciones debido a la velocidad y la precisión de los delanteros rivales. Sometió a algunos de ellos, sobre todo con su ya legendario teledirigido a la rodilla, que lo desenfundó para no dar ventajas luego de su agitado viaje hacia la costa atlántica. En el segundo tiempo mejoró muchísimo, se hizo amo y señor de la defensa, sumandole a todo esto una corajeada histórica, cortando una pelota en zona defensiva y llegando hasta el área rival, cuando tuvo que ser detenido con un foul.
Luis. 6. Otra buena actuación de este lateral oriundo de la ciudad de Canelones (Uruguay), en dónde es una leyenda viviente. Bien en la marca, correcto en la proyección y muy creativo para crear un juego con unas piolas y una botellita, que se llevó la atención de la afición.
Junior. 6. Durante el pobre primer tiempo del equipo, el capitán fue el único que hizo pie en la mitad de la cancha colaborando en la marca e intentando jugar la pelota siempre a un compañero bien ubicado. Empezó bien, para comerse la cancha, pero con el correr de los minutos fue ganando en nerviosismo y perdiendo en serenidad para jugar y pensar el partido. Le pidió el cambio a Matute en el entretiempo, quizás cansado por el desgastante viaje.
Guille. 6. Un primer tiempo flojísimo, en donde no hizo nada bien: no marcó a nadie, le dio todas las pelotas a los contrarios y tuvo muy poca participación en el juego. Como por arte de magia, el segundo tiempo fue muy bueno: se paró unos metritos más atras (detras de los volantes externos), aprovechó el buen partido de Toti como enganche y comenzó a recuperar pelotas y darle a todas un claro destino, terminando siendo uno de los bastiones del equipo.
Tute. 6. Arrancó como volante por izquierda con mucha movilidad y ganas de convertirse en un delantero más, llegando al fondo con y sin la pelota. No lo logró muchas veces y después quedó un poco desacomodado en el mediocampo, aunque suplió todo con ganas y mucho despliegue. En el segundo tiempo cambió de punta, tuvo algunas intervenciones positivas y se fue reemplazado a los 10 minutos.
Loro. 7. En el primer tiempo fue como enganche, posición dónde, si bien anteriormente había tenido buenos partidos, últimamente se lo nota algo perdido. Obviamente que cada vez que la pelota pasa por sus pies, le da un destino preciso a la misma (gracias a toda su calidad), pero a veces se ausenta sin aviso del partido. En el segundo tiempo fue como delantero, tuvo poca participación hasta que fue letal luego de un desborde de Diego, tocando hacia el fondo de la red, marcando su segundo gol en dos partidos.
Diego. 7. Nuevamente, y como nos tiene acostumbrados, volvió a ser determinante para el equipo y para el resultado. Un primer tiempo gris, lejos de sus compañeros de ataque y de juego. Poca asistencia, nada de desequilibrio. En el segundo tiempo salió con otra actitud, como si se hubiera decidido a ganar el partido. Con la expulsión del lateral izquierdo rival entendió que se había abierto una brecha por la derecha del ataque, y fue ahí dónde hizo la mejor jugada del partido: desborde a pura velocidad, freno, centro atras, asistencia y gol de Loro. Así de simple, así de complicado, como sólo los genios saben hacerlo.
Pachu. 6. En el primer tiempo sufrió lo mismo que Diego. El equipo estaba partido, no recibía la pelota y cuando tenía la suerte de recibirla, siempre había más remeras rivales que propias. En el segundo tiempo Matute lo retrazó en el campo, jugó de volante por izquierda y fue muy importante, por su velocidad (ante un equipo rápido como el de hoy), recuperando muchas pelotas y pasando al ataque.
Toti. 7. Ingresó determinante para el equipo. Jugando de enganche, pero aportando mucho desde la marca, el choque y el sacrificio, Toti fue eslabon que le faltaba a un mediocampo que estaba descontrolado. Ayudó tapando al 5 y despues fue feroz, en un partido que pedía hacha y tiza. Se juntó bien con Diego, bien con el Loro y terminó su buena tarde con un lindo gol de media distancia.
Lavezi. 6. Nuevamente Matute lo mandó a la cancha como lateral izquierdo, a esta nueva versión del carrilero zurdo que partido tras partido juega, muestra sus condiciones y se mata por ganarse un puesto en el 11 inicial. Sus actuaciones son convicnetes y van de menor a mayor. Se resintió de una lesión muscular que lo aqueja y tuvo que abandonar el puesto dónde había hecho mejor las cosas.
Jimmy. 6. Ingresó como volante derecho, en lugar de Tute. En la primer jugada dudó ante un cambio de frente, lo presionaron, le ganaron la pelota y no fue gol de milagro. Entendió que era un partido dónde había que estar atento, despiero y resoluto, así jugó el resto de sus minutos en cancha, hasta que en una de las injusticias más grandes de la historia del fútbol, fue expulsado por intentar hacer un gol con la mano sin tener una amarilla previa.
Berty. 6. Otro que ingresó en el momento más caliente del partido. Se lo vio sereno, preciso y ubicado. Aportó la habitual cuota de violencia y carromato (ya los rivales comentan acerca de su brutalidad), pero además estuvo tranquilo, entendiendo que el partido consistía en tener poco la pelota en sus pies, dándole un destino preciso a la pelota.
Emi. 6. Un ingreso que podría haber sido determinante. Sorprendió con su fuerza y potencia en los metros finales, encarando con muchas ganas y mucha velocidad. Parecía que el contragolpe era una excusa perfecta para hacer un partido inolvidable, con dos o tres goles incluídos (de hecho casi lo logra luego de una apilada magnífica), pero la expulsión del Jimmy le cortó las alas: tuvo que dejar el ataque y hacer el recorrido por punta derecha, ayundando un poco más en defensa.
5 de junio de 2010
IDOLO SE NACE y SE HACE
A lo largo del tiempo, el fútbol ha sido un juego que muchos creen dominar, que muchos estudian, pero que sigue demostrando, partido tras partido, día tras día, que es indescifrable. "Dinamica de lo inpensado" dijo alguna vez algún periodista que ya no está, y, si bien se de quien se trata, no me importa su nombre. Así podemos definir el partido de esta tarde, un partido en dónde Toco dominó a un equipo inferior, y llegó a la victoria en el último suspiro, con una mediavuelta del Loro, este muchacho largirucho, de dudosa nacionalidad y orígen, y que por algún motivo, terminó vistiendo estos colores. "Dinamico de lo impensado" habrá pensado este hombre cuando un partido que era super-ganable, y parecía que se perdía. El remate del 10 contrario había superado la estirada del Gordo, pero un sombra, el espiritu de un caballero inglés, con su "on the rocks" en las manos, en el cuerpo de Leo sacó con un cierre memorable lo que era el 0-1 y la desazón de la tristeza.
Por eso esto de la dinámica y lo impensado. Un partido a priori accesible, que parecía más accesible aún a medida que pasaban los minutos, podría haber sido una derrota que hubiesemos lamentado mucho, y terminó siendo un triunfo agónico, de esos que se festejan y se recuerdan por un largo tiempo. Fueron esas dos jugadas, antes y despues el partido fue monótono, chato, con muchas imprecisiones, acompañada por una cancha con un duro barrial en el medio de la cancha, justo dónde se inician las acciones de juego.
Toco tuvo un primer tiempo en el cual intentó ser prolijo, tocando la pelota entre sus volantes, y con Toti intentando ser la "manija" del juego. Hubo errores, es cierto, pero al menos fue una estrategia, un libreto a seguir. Fallaron los interpretes, no hubo pimienta en el ataque, y, amigo mío, si sin pimienta no se come, mucho menos se va a ganar un partido de fútbol. Entonces Toco volvió a ser áquel equipo de las buenas intenciones para tocar, para intentar, pero con poca capacidad para doblegar a una vulnerable defensa contraria.
En el segundo tiempo Matute movió las fichas y entró Diego, que de eso de lastimar defensas, entiende y mucho. Y Toco volvió a ser el "otro" Toco, áquel equipo que parece una bestia despiadada y que intenta deborarse a su presa de la manera más salvaje. Comandado con su pequeño malavarista y el empuje de un renovado Lavezi por el sector izquierdo, Toco fue a buscar el gol decididamente, como lo pedía el partido y lo pedía su gente. Las ocasiones empezaron a llegar, pero comenzó a agigantarse el arquero rival (le sacó un zurdazo tremendo a Diego de afuera del área), sumado esto a la poca puntería de los hombres de ataque, hizo que este dominio con llegada, no modificara el resultado. Se terminaba el partido con paridad, Matute, como buen timbero, mandó a Batata a la cancha, tirando sobre el paño su última ficha, era cuestión de matar o morir dignamente. Podríamos haber muerto, pero Leo hoy quería que la pelota no entre a nuestro arco, y cuando eso pasa, no hay nada que hacerle. Pero terminamos más vivos que nunca gracias al Loro, que a pesar de su no tan buen partido, demostró porqué la gente lo adoptó como nuevo ídolo: recibió una dudosa asistencia de Pachu y con una mediavuelta poco vistosa, marcó el gol del triunfo, para la algarabía de la afición, quién ingresó desaforadamente para estrecharse en un abrazo eterno con su jugador fetiche.
Así terminó el partido, con el extasis de haber conseguido un nuevo triunfo, a pesar de no haber jugado un gran partido. Como dice Santi, lo importante es ganar. Esto nos permite sumar, festejar y descansar, para poder afrontar la semana con entusiasmo y seguir por esta senda victoriosa.
Goles
0-0. Leo. ST 35'. Para este comentarista y todo su entorno fue una jugada tan importante como un gol. Toco intenta salir rápido, Diego recibe la presión y el foul de dos medios rivales y el equipo queda totalmente desbalancedo. Los rivales aprovecharon su superioridad númerica, movieron la pelota, se la sirvieron al nro 10 quien remató bajo y esquinado, superó al Gordo y cuando se metía la sacó Leo en la línea. No quiero exagerar, pero creame, fue una de esas jugadas de los supercampeones, en dónde uno de los japonesitos pateaba tremendo cañonazo, superaba al arquero, pero Oliver Aton o Bruce, o algunos de esos, se tiraba y gracias a algún arte milenario oriental, sacaban la pelota de la línea. Sólo un dibujito japonés y Leo pueden hacerlo.
1-0. Loro. ST 38'. Desborde de Diego por derecha, centro, el arquero lo descuelga al medio del área, Pachu hace algo poco claro, la pelota le queda al Loro que con media vuelta marca el 1-0 final. Buen festejo, la gente ingresó a la cancha sin importarle nada y más de uno se tiraron sobre el ídolo de piernas largas. Asistencia: Pachu (estaban muy ricas las papitas sabor jamón cerrano).
Puntajes
Gordo. 6. Sobrio y seguro como aquellos habitantes del reino unido, que tienen su vida asegurada y se dedican unicamente a trabajar y escabiar cerveza en el pub del distrito. Respondió siempre bien, para destacar el tiro libre del final, que si bien no fue peligroso, aseguró la victoria.
Luis 6. Correcto partido del histórico marcador de punta toquense. Sin problemas en la marca (el equipo rival casi ni atacó por su sector), se mostró siempre como salida, proyectandose con criterio y decisión. Habría que aprovechar más su pegada, no solo en los pelotazos largos sino en los centros que suelen ser bastante picantes.
Leo. 8. Por todo. Por la jugada que relatamos, porque viene siempre,porque juega bárbaro, porque organiza timba, porque es un gran pibe y porque se nota que quiere a Toco con el corazón. Figura estalar de la tarde, sólo quizas opacado por el gol agónico del Loro. Bien en los cruces, bien de arriba, bien de abajo. Fenomenal!
Angel. 7. Un escalón más abajo de Leo podemos encontrar la figura de Angel como uno de los bastiones de la victoria. Le costó en los primeros mintuos tomar al veloz número 10 contrario, pero una vez que se afianzó, fue impasable tanto por arriba como por abajo. Además, intentó empujar con sus ya habituales proyecciones.
Tute. 6. Al igual que Luis, no fue exigido por su sector, debido al poco ataque del equipo rival. Se mostró como salida, con criterio, intentando darle a la pelota un destino correcto.
Junior. 6. La dinámica y las ganas de siempre. Hoy por hoy está entre los jugadores más importantes del equipo, porque muchas de las pelotas pasan por él y es uno de los que inicia las jugadas de ataque. Su juego se basa en la dinámica, la fuerza, el despliegue y la inteligencia. Marca, juega, llega al fondo, busca asociarse con sus compañeros, patea al arco, un jugador muy completo.
Guille. 6. Tuvo que jugar en la zona más anegada de la cancha y lo hizo con bastante criterio. En el primer tiempo estuvo un poco errático en los pases "entre líneas", pero en el segundo tiempo afinó la mira y puso algunas pelotas interesantes.
Mauro. 6. Venía de un par de partidos sin jugar, pero sin embargo, mostró las ganas y la garra de siempre. Al igual que Junior es un tractorcito por su banda: mete, juega, intenta dar buenos pases y llegar al fondo. Salió en el entretiempo, pero lo suyo no fue para nada despreciable.
Toti. 5. Su rendimiento fue de mayor a menor. Empezó intentando ser el eje futbolístico del equipo, pidiendo la pelota, tocando, buscando el lugar exacto para desarrollar su juego. Sus intenciones fueron buenas, pero el equipo careció de fuerza en el ataque durante esa primer etapa. Ya en el segundo, sintió el desgaste, el cansancio y terminó siendo reemplazado.
Pachu. 5. En el primer tiempo se lo vio perdido como delantero. La defensa rival lo absorbió fácilmente y no pudo desnivelar ni con su velocidad ni con su habilidad. En el segundo tiempo, ya como volante externo, tuvo mayor participación y fue importante, por su explosión y capacidad para romper la línea de los mediocampitas rivales.
Loro. 7. Es evidente que está por debajo de su nível tanto físico como futbolístico. Se le nota que le está costando mantener el ritmo y que completar los 80 minutos se ha transformado en una especie de odisea. Pero lo importante fue que volvió a ser determinante y su aparición, a pocos minutos del final del partido, le dio a Toco los 2 puntos. Ojalá que de a poco, pueda ir volviendo a su verdadero nivel.
Cobany. 6. Correcto en la marca, criterioso en sus proyecciones, el crédito de Senillosa y Vernet viene mostrando durante este 2010 una regularidad que lo hace ser uno de los mejores jugadores del equipo.
Lavezi. 7. Ingresó en el ST como lateral izquierdo y fue uno de los puntos más altos del equipo. Aportó con su fuerza para anticipar e ir para adelante. Sumo contagio, pero además criterio para pasar al ataque con mucha polenta. Un valuarte que va levantando su nivel.
Diego. 6. Como indicamos anteriormente, su ingreso volvió a ser determinante para el equipo. Es el único jugador del equipo que tiene el arco rival entre ceja y ceja, a él sólo le importa meter goles. Esto le da al equipo un valor agregado que, al momento, no le da ningun otro jugador de los que compone el plantel. Sin embargo, y paradogicamente, estuvo algo impreciso a la hora de definir y no pudo aprovechar dos chances claras que tuvo para engrosar su rendimiento goleador.
Jimmy. 6. Otro jugador que viene volviendo de una lesión y que mostró un interesante rendimiento, como volante derecho, bien abierto, sumando fuerza, velocidad y desborde. Es importante por su versatilidad (para mi jugar de lateral o volante por ambos lados) y por su juventud.
Batata. 6. Ingresó en el momento más caliente del partido, cuando la paridad estaba clavada y parecía que nadie iba a modificarla. Participó poco del juego, aunque tuvo algunos buenos encuentros futbolísticos con Diego, su compadre dentro de la cancha.
Por eso esto de la dinámica y lo impensado. Un partido a priori accesible, que parecía más accesible aún a medida que pasaban los minutos, podría haber sido una derrota que hubiesemos lamentado mucho, y terminó siendo un triunfo agónico, de esos que se festejan y se recuerdan por un largo tiempo. Fueron esas dos jugadas, antes y despues el partido fue monótono, chato, con muchas imprecisiones, acompañada por una cancha con un duro barrial en el medio de la cancha, justo dónde se inician las acciones de juego.
Toco tuvo un primer tiempo en el cual intentó ser prolijo, tocando la pelota entre sus volantes, y con Toti intentando ser la "manija" del juego. Hubo errores, es cierto, pero al menos fue una estrategia, un libreto a seguir. Fallaron los interpretes, no hubo pimienta en el ataque, y, amigo mío, si sin pimienta no se come, mucho menos se va a ganar un partido de fútbol. Entonces Toco volvió a ser áquel equipo de las buenas intenciones para tocar, para intentar, pero con poca capacidad para doblegar a una vulnerable defensa contraria.
En el segundo tiempo Matute movió las fichas y entró Diego, que de eso de lastimar defensas, entiende y mucho. Y Toco volvió a ser el "otro" Toco, áquel equipo que parece una bestia despiadada y que intenta deborarse a su presa de la manera más salvaje. Comandado con su pequeño malavarista y el empuje de un renovado Lavezi por el sector izquierdo, Toco fue a buscar el gol decididamente, como lo pedía el partido y lo pedía su gente. Las ocasiones empezaron a llegar, pero comenzó a agigantarse el arquero rival (le sacó un zurdazo tremendo a Diego de afuera del área), sumado esto a la poca puntería de los hombres de ataque, hizo que este dominio con llegada, no modificara el resultado. Se terminaba el partido con paridad, Matute, como buen timbero, mandó a Batata a la cancha, tirando sobre el paño su última ficha, era cuestión de matar o morir dignamente. Podríamos haber muerto, pero Leo hoy quería que la pelota no entre a nuestro arco, y cuando eso pasa, no hay nada que hacerle. Pero terminamos más vivos que nunca gracias al Loro, que a pesar de su no tan buen partido, demostró porqué la gente lo adoptó como nuevo ídolo: recibió una dudosa asistencia de Pachu y con una mediavuelta poco vistosa, marcó el gol del triunfo, para la algarabía de la afición, quién ingresó desaforadamente para estrecharse en un abrazo eterno con su jugador fetiche.
Así terminó el partido, con el extasis de haber conseguido un nuevo triunfo, a pesar de no haber jugado un gran partido. Como dice Santi, lo importante es ganar. Esto nos permite sumar, festejar y descansar, para poder afrontar la semana con entusiasmo y seguir por esta senda victoriosa.
Goles
0-0. Leo. ST 35'. Para este comentarista y todo su entorno fue una jugada tan importante como un gol. Toco intenta salir rápido, Diego recibe la presión y el foul de dos medios rivales y el equipo queda totalmente desbalancedo. Los rivales aprovecharon su superioridad númerica, movieron la pelota, se la sirvieron al nro 10 quien remató bajo y esquinado, superó al Gordo y cuando se metía la sacó Leo en la línea. No quiero exagerar, pero creame, fue una de esas jugadas de los supercampeones, en dónde uno de los japonesitos pateaba tremendo cañonazo, superaba al arquero, pero Oliver Aton o Bruce, o algunos de esos, se tiraba y gracias a algún arte milenario oriental, sacaban la pelota de la línea. Sólo un dibujito japonés y Leo pueden hacerlo.
1-0. Loro. ST 38'. Desborde de Diego por derecha, centro, el arquero lo descuelga al medio del área, Pachu hace algo poco claro, la pelota le queda al Loro que con media vuelta marca el 1-0 final. Buen festejo, la gente ingresó a la cancha sin importarle nada y más de uno se tiraron sobre el ídolo de piernas largas. Asistencia: Pachu (estaban muy ricas las papitas sabor jamón cerrano).
Puntajes
Gordo. 6. Sobrio y seguro como aquellos habitantes del reino unido, que tienen su vida asegurada y se dedican unicamente a trabajar y escabiar cerveza en el pub del distrito. Respondió siempre bien, para destacar el tiro libre del final, que si bien no fue peligroso, aseguró la victoria.
Luis 6. Correcto partido del histórico marcador de punta toquense. Sin problemas en la marca (el equipo rival casi ni atacó por su sector), se mostró siempre como salida, proyectandose con criterio y decisión. Habría que aprovechar más su pegada, no solo en los pelotazos largos sino en los centros que suelen ser bastante picantes.
Leo. 8. Por todo. Por la jugada que relatamos, porque viene siempre,porque juega bárbaro, porque organiza timba, porque es un gran pibe y porque se nota que quiere a Toco con el corazón. Figura estalar de la tarde, sólo quizas opacado por el gol agónico del Loro. Bien en los cruces, bien de arriba, bien de abajo. Fenomenal!
Angel. 7. Un escalón más abajo de Leo podemos encontrar la figura de Angel como uno de los bastiones de la victoria. Le costó en los primeros mintuos tomar al veloz número 10 contrario, pero una vez que se afianzó, fue impasable tanto por arriba como por abajo. Además, intentó empujar con sus ya habituales proyecciones.
Tute. 6. Al igual que Luis, no fue exigido por su sector, debido al poco ataque del equipo rival. Se mostró como salida, con criterio, intentando darle a la pelota un destino correcto.
Junior. 6. La dinámica y las ganas de siempre. Hoy por hoy está entre los jugadores más importantes del equipo, porque muchas de las pelotas pasan por él y es uno de los que inicia las jugadas de ataque. Su juego se basa en la dinámica, la fuerza, el despliegue y la inteligencia. Marca, juega, llega al fondo, busca asociarse con sus compañeros, patea al arco, un jugador muy completo.
Guille. 6. Tuvo que jugar en la zona más anegada de la cancha y lo hizo con bastante criterio. En el primer tiempo estuvo un poco errático en los pases "entre líneas", pero en el segundo tiempo afinó la mira y puso algunas pelotas interesantes.
Mauro. 6. Venía de un par de partidos sin jugar, pero sin embargo, mostró las ganas y la garra de siempre. Al igual que Junior es un tractorcito por su banda: mete, juega, intenta dar buenos pases y llegar al fondo. Salió en el entretiempo, pero lo suyo no fue para nada despreciable.
Toti. 5. Su rendimiento fue de mayor a menor. Empezó intentando ser el eje futbolístico del equipo, pidiendo la pelota, tocando, buscando el lugar exacto para desarrollar su juego. Sus intenciones fueron buenas, pero el equipo careció de fuerza en el ataque durante esa primer etapa. Ya en el segundo, sintió el desgaste, el cansancio y terminó siendo reemplazado.
Pachu. 5. En el primer tiempo se lo vio perdido como delantero. La defensa rival lo absorbió fácilmente y no pudo desnivelar ni con su velocidad ni con su habilidad. En el segundo tiempo, ya como volante externo, tuvo mayor participación y fue importante, por su explosión y capacidad para romper la línea de los mediocampitas rivales.
Loro. 7. Es evidente que está por debajo de su nível tanto físico como futbolístico. Se le nota que le está costando mantener el ritmo y que completar los 80 minutos se ha transformado en una especie de odisea. Pero lo importante fue que volvió a ser determinante y su aparición, a pocos minutos del final del partido, le dio a Toco los 2 puntos. Ojalá que de a poco, pueda ir volviendo a su verdadero nivel.
Cobany. 6. Correcto en la marca, criterioso en sus proyecciones, el crédito de Senillosa y Vernet viene mostrando durante este 2010 una regularidad que lo hace ser uno de los mejores jugadores del equipo.
Lavezi. 7. Ingresó en el ST como lateral izquierdo y fue uno de los puntos más altos del equipo. Aportó con su fuerza para anticipar e ir para adelante. Sumo contagio, pero además criterio para pasar al ataque con mucha polenta. Un valuarte que va levantando su nivel.
Diego. 6. Como indicamos anteriormente, su ingreso volvió a ser determinante para el equipo. Es el único jugador del equipo que tiene el arco rival entre ceja y ceja, a él sólo le importa meter goles. Esto le da al equipo un valor agregado que, al momento, no le da ningun otro jugador de los que compone el plantel. Sin embargo, y paradogicamente, estuvo algo impreciso a la hora de definir y no pudo aprovechar dos chances claras que tuvo para engrosar su rendimiento goleador.
Jimmy. 6. Otro jugador que viene volviendo de una lesión y que mostró un interesante rendimiento, como volante derecho, bien abierto, sumando fuerza, velocidad y desborde. Es importante por su versatilidad (para mi jugar de lateral o volante por ambos lados) y por su juventud.
Batata. 6. Ingresó en el momento más caliente del partido, cuando la paridad estaba clavada y parecía que nadie iba a modificarla. Participó poco del juego, aunque tuvo algunos buenos encuentros futbolísticos con Diego, su compadre dentro de la cancha.
24 de mayo de 2010
Se acabó
Toco 0 - 100 de Morta 2
Y algún día tenía que llegar. La cuatro victorias al hilo, los goles, las buenas actuaciones, el ascenso en la tabla de posiciones, gracias a la clara mejora mostrada por el equipo tuvo su final en un mediodía gris. 100 de Morta fue el verdugo, un equipo que deambulaba en la mitad de la cancha, pero que siempre complica a Toco: un equipo ordenado, algo liviano, pero con mucha movilidad y jugadores de buen pie, que se llevó un triunfo en un partido chato, cerrado, en dónde el premio fue para el equipo más oportunista y efectivo.
Fue una derrota que nos paró un poco el carro del triunfalismo. Hubo motivos, no muchos, al fin y al cabo fue un partido parejo, cerrado, que se definió con un gol de pelota parada y uno casi al final del partido. Sin embargo, Toco volvió a sufrir la ausencia de su máxima figura. Sería necio no entender que sin Diego, Toco se transforma en un equipo con buenas intenciones, pero sin la dosis de talento necesario para lastimar a las defensas contrarias. Es una cuestión propia del juego: la pequeña maravilla tiene ese don para sacar un gol de la galera y sin él, nos cuesta traducir dominio en la red. Nos pasó contra Independiente (dónde nos golearon), nos pasó también contra Borussia (dónde ganamos) y nos pasó contra 100 de morta con los cuales perdimos ajustadamente.
Sin embargo, hubo un antes y un durante, hubo un partido. Como ya dijimos un partido parejo, sin muchas emociones. 100 de Morta manejó mejor la pelota en los primeros 20 minutos, gracias a la movilidad de sus volantes, aunque no podía vulnerar a la última línea de Toco, siempre bien parada y atenta. Cuando Junior y Guille hicieron pie en la mitad de la cancha, el partido se hizo más parejo, Toco comenzó a manejar un poquito más la pelota, pero no tuvo la justeza necesaria para causar peligro en la defensa rival. Toti y Loro erráticos con los pases, Pachu demasiado recostado sobre la punta izquierda (desaprovechando al lateral "vikingo-jamaicano", que no se mostraba muy eficiente en la marca) y Kiko quedaba desconectado del circuito de juego del equipo. Así, Toco recuperaba la pelota, pero la perdía rápidamente.
El gol llegó (cuando no) luego de una serie de desatenciones defensivas. Primero, una pelota que no fue despejada a tiempo, un foul que dejó muchas dudas, un centro al corazón del área, otra vez las falencias para marcar en los centros, y a cobrar 0-1, un resultado que no era merecido pero que era un justo castigo para los rojinegros. En el fútbol, el que se equivoca, pierde. Herido en su orgullo Toco equiparó el partido, presionó más y mejor, jugó en campo rival, pero nunca tuvo la lucidez suficiente para superar a la defensa rival que se mostraba segura.
En el segundo tiempo, Sergio (en calidad de DT interino por la ausencia de Matute), movió un poco el banco: mandó al Abuelo a la cancha por el lesionado Kiko. Pero el cambio no tuvo efecto inmediato, no así cuando Batata fue a la cancha, quién con su potencia y velocidad, demostraba que la defensa rival no era tan segura como parecía. Algunos desbordes interesantes del oruindo de Palermo hacían parecer que el empate era posible. Pero, Toco equivocó los caminos, fue preso del apresuramiento y de sus propias limitaciones. Apostó al pelotazo salvador como único recurso, no hubo posesión, ni secuencia de pases, ni nada de lo que se había mostrado en los partidos anteriores. Entonces, era cuestión de azar: un desborde de Batata, un débil cabezazo de Pachu y la jugada del final: centro al área, algunos rebotes y el arquero rival que jugándose su propio pezcuezo, evitó lo que hubiese sido el empate.
El resultado fue justo. Jugamos mal, ellos aprovecharon su chance y marcaron el gol casi sin proponerselo. No hay reproches ni nada para comentar, hay que aprender, mejorar y volver a la senda del triunfo. Lo único que debe mejorarse fue la imagen del final del partido: pueden haber discusiones dentro de la cancha, gritos, indicaciones, "intercambio de opiniones" entre 11 tipos que están tirando para el mismo lado, pero nunca podemos llegar a prepotear a un compañero dentro de la cancha, y menos si se produce la desatención total que permitió a 100 de Morta marcar el gol definitivo.
Hay que olvidarse lo más rápido posible de este partido, mirar para adelante, mejorar y volver a la senda de la victoria, animándose a jugar, sin perder la calma, aún cuando las cosas no salen como queremos. Es la materia que nos queda pendiente para recibirnos como equipo, en las buenas y en las malas.
Goles
0-1. Producto de un foul dudoso. Centro al corazón del área, miradas encontradas, desatención total. Otro gol en contra originado de una pelota detenida.
0-2. Epilogo del partido. Discusión entre dos jugadores de Toco, desconcentración y caos aprovechado por los rivales.
Puntajes.
Gordo. 6. De lo más parejo del equipo. Nada que hacer en los goles, deslumbró con una atajada tremenda con el pie.
Luis. 5. Alternó buenas y malas. En algunas jugadas ganó, en otras perdió, pero puso el empeño y las ganas de siempre.
Leo. 6. Atento para llegar a todos los cruces, a pesar de la velocidad de los delanteros rivales. Se pudo haber aprovechado su capacidad en el juego aéreo en el área rival, pero los envíos no fueron de lo mejor.
Gonza. 6. Otro que no se complicó a pesar de la velocidad de los delanteros rivales. Expeditivo, no deslumbró, pero tuvo pocos errores.
Tute. 6. Se mostró como salida, proyectándose con criterio y decisión. Algunas jugadas las terminó bien y otras mal.
Junior. 6. Aportó la dinámica y la inteligencia de los otros partidos. Un motorcito para recuperar y tratar de jugar con claridad. Con su salida se resintió mucho la estructura del equipo.
Guille. 5. Le costó mucho contra la movilidad de los mediocampistas rivales. Tuvo una muy buena segunda mitad del primer tiempo, dónde fue el patrón del mediocampo. Después se diluyó junto con el equipo.
Toti. 4. Impreciso, errático, desconocido. Le costó jugar contra la banda y entrar en sintonía.
Loro. 4. Ante la ausencia de Diego recaía en sus espaldas la generación de la fantasía, del toque diferente. Estuvo muy impreciso y no pesó en el juego.
Pachu. 5. En el primer tiempo jugó muy recostado sobre la izquierda. Bien tomado por el lateral de ese sector, no pudo hacer valer su habilidad. En el segundo tiempo, rotó más por todo el frente de ataque, tuvo más participación, pero no estuvo exacto en la definición.
Kiko. 5. Quedó muy desconectado debido al poco volumen de juego desarrollado por el equipo. Se movió insistentemente, pero no pudo contar con chances claras.
Abuelo. 5. Igual que Kiko, entró en el baruyo propuesto por la defensa contraria. No supo como plasmar su juego.
Batata. 6. El más peligroso de los hombres de ataque. Desbordó con insistencia, buscó el arco el reiteradas ocasiones, pero sus remates siempre se fueron desviados.
Berty. 4. Su producción no fue mala. Intentó darle al equipo roce y fuerza física, pero tuvo dos reacciones desmedidas: una con el árbitro (ganándose la amarilla) y otra con un compañero (en dónde debería haberse ido expulsado).
Jimmy. 5. La vuelta del paradigma de la "nueva generación de galancitos". Aprendiendo mucho de tipos como el Cobany (figura fuerte de los galancitos del siglo pasado) da muestra de su amor por la moda usando un extraño spray para aromatizar sus zapatos de fútbol. Se le notó la falta de fútbol, pero de a poco va a retomar su verdadero nivel.
Y algún día tenía que llegar. La cuatro victorias al hilo, los goles, las buenas actuaciones, el ascenso en la tabla de posiciones, gracias a la clara mejora mostrada por el equipo tuvo su final en un mediodía gris. 100 de Morta fue el verdugo, un equipo que deambulaba en la mitad de la cancha, pero que siempre complica a Toco: un equipo ordenado, algo liviano, pero con mucha movilidad y jugadores de buen pie, que se llevó un triunfo en un partido chato, cerrado, en dónde el premio fue para el equipo más oportunista y efectivo.
Fue una derrota que nos paró un poco el carro del triunfalismo. Hubo motivos, no muchos, al fin y al cabo fue un partido parejo, cerrado, que se definió con un gol de pelota parada y uno casi al final del partido. Sin embargo, Toco volvió a sufrir la ausencia de su máxima figura. Sería necio no entender que sin Diego, Toco se transforma en un equipo con buenas intenciones, pero sin la dosis de talento necesario para lastimar a las defensas contrarias. Es una cuestión propia del juego: la pequeña maravilla tiene ese don para sacar un gol de la galera y sin él, nos cuesta traducir dominio en la red. Nos pasó contra Independiente (dónde nos golearon), nos pasó también contra Borussia (dónde ganamos) y nos pasó contra 100 de morta con los cuales perdimos ajustadamente.
Sin embargo, hubo un antes y un durante, hubo un partido. Como ya dijimos un partido parejo, sin muchas emociones. 100 de Morta manejó mejor la pelota en los primeros 20 minutos, gracias a la movilidad de sus volantes, aunque no podía vulnerar a la última línea de Toco, siempre bien parada y atenta. Cuando Junior y Guille hicieron pie en la mitad de la cancha, el partido se hizo más parejo, Toco comenzó a manejar un poquito más la pelota, pero no tuvo la justeza necesaria para causar peligro en la defensa rival. Toti y Loro erráticos con los pases, Pachu demasiado recostado sobre la punta izquierda (desaprovechando al lateral "vikingo-jamaicano", que no se mostraba muy eficiente en la marca) y Kiko quedaba desconectado del circuito de juego del equipo. Así, Toco recuperaba la pelota, pero la perdía rápidamente.
El gol llegó (cuando no) luego de una serie de desatenciones defensivas. Primero, una pelota que no fue despejada a tiempo, un foul que dejó muchas dudas, un centro al corazón del área, otra vez las falencias para marcar en los centros, y a cobrar 0-1, un resultado que no era merecido pero que era un justo castigo para los rojinegros. En el fútbol, el que se equivoca, pierde. Herido en su orgullo Toco equiparó el partido, presionó más y mejor, jugó en campo rival, pero nunca tuvo la lucidez suficiente para superar a la defensa rival que se mostraba segura.
En el segundo tiempo, Sergio (en calidad de DT interino por la ausencia de Matute), movió un poco el banco: mandó al Abuelo a la cancha por el lesionado Kiko. Pero el cambio no tuvo efecto inmediato, no así cuando Batata fue a la cancha, quién con su potencia y velocidad, demostraba que la defensa rival no era tan segura como parecía. Algunos desbordes interesantes del oruindo de Palermo hacían parecer que el empate era posible. Pero, Toco equivocó los caminos, fue preso del apresuramiento y de sus propias limitaciones. Apostó al pelotazo salvador como único recurso, no hubo posesión, ni secuencia de pases, ni nada de lo que se había mostrado en los partidos anteriores. Entonces, era cuestión de azar: un desborde de Batata, un débil cabezazo de Pachu y la jugada del final: centro al área, algunos rebotes y el arquero rival que jugándose su propio pezcuezo, evitó lo que hubiese sido el empate.
El resultado fue justo. Jugamos mal, ellos aprovecharon su chance y marcaron el gol casi sin proponerselo. No hay reproches ni nada para comentar, hay que aprender, mejorar y volver a la senda del triunfo. Lo único que debe mejorarse fue la imagen del final del partido: pueden haber discusiones dentro de la cancha, gritos, indicaciones, "intercambio de opiniones" entre 11 tipos que están tirando para el mismo lado, pero nunca podemos llegar a prepotear a un compañero dentro de la cancha, y menos si se produce la desatención total que permitió a 100 de Morta marcar el gol definitivo.
Hay que olvidarse lo más rápido posible de este partido, mirar para adelante, mejorar y volver a la senda de la victoria, animándose a jugar, sin perder la calma, aún cuando las cosas no salen como queremos. Es la materia que nos queda pendiente para recibirnos como equipo, en las buenas y en las malas.
Goles
0-1. Producto de un foul dudoso. Centro al corazón del área, miradas encontradas, desatención total. Otro gol en contra originado de una pelota detenida.
0-2. Epilogo del partido. Discusión entre dos jugadores de Toco, desconcentración y caos aprovechado por los rivales.
Puntajes.
Gordo. 6. De lo más parejo del equipo. Nada que hacer en los goles, deslumbró con una atajada tremenda con el pie.
Luis. 5. Alternó buenas y malas. En algunas jugadas ganó, en otras perdió, pero puso el empeño y las ganas de siempre.
Leo. 6. Atento para llegar a todos los cruces, a pesar de la velocidad de los delanteros rivales. Se pudo haber aprovechado su capacidad en el juego aéreo en el área rival, pero los envíos no fueron de lo mejor.
Gonza. 6. Otro que no se complicó a pesar de la velocidad de los delanteros rivales. Expeditivo, no deslumbró, pero tuvo pocos errores.
Tute. 6. Se mostró como salida, proyectándose con criterio y decisión. Algunas jugadas las terminó bien y otras mal.
Junior. 6. Aportó la dinámica y la inteligencia de los otros partidos. Un motorcito para recuperar y tratar de jugar con claridad. Con su salida se resintió mucho la estructura del equipo.
Guille. 5. Le costó mucho contra la movilidad de los mediocampistas rivales. Tuvo una muy buena segunda mitad del primer tiempo, dónde fue el patrón del mediocampo. Después se diluyó junto con el equipo.
Toti. 4. Impreciso, errático, desconocido. Le costó jugar contra la banda y entrar en sintonía.
Loro. 4. Ante la ausencia de Diego recaía en sus espaldas la generación de la fantasía, del toque diferente. Estuvo muy impreciso y no pesó en el juego.
Pachu. 5. En el primer tiempo jugó muy recostado sobre la izquierda. Bien tomado por el lateral de ese sector, no pudo hacer valer su habilidad. En el segundo tiempo, rotó más por todo el frente de ataque, tuvo más participación, pero no estuvo exacto en la definición.
Kiko. 5. Quedó muy desconectado debido al poco volumen de juego desarrollado por el equipo. Se movió insistentemente, pero no pudo contar con chances claras.
Abuelo. 5. Igual que Kiko, entró en el baruyo propuesto por la defensa contraria. No supo como plasmar su juego.
Batata. 6. El más peligroso de los hombres de ataque. Desbordó con insistencia, buscó el arco el reiteradas ocasiones, pero sus remates siempre se fueron desviados.
Berty. 4. Su producción no fue mala. Intentó darle al equipo roce y fuerza física, pero tuvo dos reacciones desmedidas: una con el árbitro (ganándose la amarilla) y otra con un compañero (en dónde debería haberse ido expulsado).
Jimmy. 5. La vuelta del paradigma de la "nueva generación de galancitos". Aprendiendo mucho de tipos como el Cobany (figura fuerte de los galancitos del siglo pasado) da muestra de su amor por la moda usando un extraño spray para aromatizar sus zapatos de fútbol. Se le notó la falta de fútbol, pero de a poco va a retomar su verdadero nivel.
16 de mayo de 2010
Esta nueva (y sana) costumbre
Toco 4 - Paranoicos 2.
Voy a arrancar el relato del partido adimitiendo que está nueva moda de Toco de ganar, gustar y golear, empieza a gustarme. Ya lejos de los primeros partidos del torneo, cuando el equipo no daba pie con bola y los resultados no acompañaban, el equipo comienza a tomar una fisonomía de equipo (valga la redundancia). Es decir, una estructura sólida y consolidada, una estrategia, un "saber a que jugamos". Y que después se mimetiza de acuerdo a los jugadores que son parte, de las individualidades, de las partes de un sistema integrado que empieza a funcionar.
La ausencia de Kiko para el partido de hoy fue el primer obstáculo que quizás se le presentó a Matute en este "veranito de tranquilidad" que le dieron 3 victorias al hilo. Sin embargo, el entrenador volvió a dar en la tecla. No sólo porque el Pibe Díaz tuvo una actuación consagratoria jugando de atacante (sobre todo por su estupendo segundo tiempo) sino porque acertó en la inclusión de Berty, una vieja gloria, que estaba lejos del equipo titular y que, gracias a su compromiso (sumado a buenas actuaciones las veces que le tocó entrar) se ganó un lugar en el 11 inicial, demostrando que en Toco todos tuvieron, tienen o tendrán, su oportunidad.
Además de este tema burocratico y de rotación que me parecía oportuno aclarar, hubo también un partido de fútbol. Un lindo partido de fútbol, en dónde las dimensiones de la cancha, dieron lugar a un partido abierto, con espacios y bien jugado. Lo ganó Toco, en resumidas cuentas, porque Paranoicos dio muchísimas ventajas defensivas y esto es algo, que hoy por hoy, puede ser letal para los rivales del equipo rojinegro. El volumen de juego y la efectividad del ataque del conjunto de Matute, pasó a ser el aspecto fundamental de su juego. Liderados por Diego, que en cualquier momento saca de la galera un gol (hoy sacó dos), acompañado por una serie de jugadores que partido tras partido van mejorando su nível: el criterio de Guille, la dinámica de Junior y la explosión del Pibe Díaz fueron hoy los puntos altos que le dieron el triunfo a Toco. Hoy fueron ellos, mañana serán otros, esto habla de las variantes que tiene el equipo, algo que venimos repitiendo en las últimas semanas.
La paridad en el trámite del encuentro se abrió gracias a un tiro libre magnífico de Diego. Hasta ahí, ninguno de los equipos se habían sacado ventajas. Toco parecía mas incisivo gracias a los errores defensivos de Paranoicos que eran bien aprovechado por Pachu y Compañía. Junior atacaba por derecha, Guille estaba preciso en su rol de lanzador desde mitad de la cancha, pero el gol no llegaba. En el mismo sentido, Paranoicos se acercaba con peligro, liderado por su número 10 (alias "El pájaro", de notable parecido a Ringo Star, el batero de Los Beatles), pero la defensa de Toco dio las garantías del caso, y el Gordo se mostró tan sobrio como seguro.
Al comienzo del segundo tiempo, la historia era la misma. Partido parejo, sin claro dominador, totalmente abierto, pero fue Toco quién en una ráfaga de fútbol y goles terminó de devastar a su rival. Primero fue Diego con otro tiro libre de su sello (bombeado y esquinado al palo del arquero) y después fue Pachu, quién aprovechó la mejor jugada colectiva de la tarde, para recibir un centro de Diego y mandar la pelota al fondo de la red, con un remate alto, preciso, inatajable. Desde el 3-0 parcial hasta el final del partido, podemos decir que asistimos a lo que se denominará por siempre el "Pibe Diaz Mystery Show", una exhibición futbolística de este velocista del balompié quién antes del partido declaró "estoy de gira, no se si jugar" pero terminó jugando el mejor partido de su vida. ¿Anfetaminas?, ¿Metilendioximetanfetamina?, ¿Sildenafil?, no se, pero lo cierto es que para los amantes de los mundiales, Pachu tuvo un segundo tiempo que emuló al gran Pajaro Caniggia en Italia 90. Fue a todas, ganó la mayoría, metió un gol, asistió, pedía agua, volvía a jugar, volvía a pedir agua, tomó coca cola, pidió agua, se lesionó, pidió el cambio, volvió a entrar y siguió corriendo. Así de hiperactivo, bien a lo Pibe Díaz.
Con la victoria asegurada se vió lo único malo de la tarde. Toco volvió a confundir pasividad con tranquilidad a la hora de manejar un partido, permitiendo que Paranoicos vaya a la carga y encuentre el descuento luego de un corner, dónde el equipo marcó decididamente mal. El 3-1 fue un llamado de atención que hubiese sido mucho más delicado si el árbitro no hubiese anulado otro gol de Paranoico luego de un centro, que hubiese puesto el partido 3-2 dando lugar a más incertidumbre que certezas. Afortunadamente, Toti demostró que a pesar de su fisura el talento está intacto, aprovechó una linda secuencia de pases, un taco de Pachu y metió un zapatazo que liquidó el partido. Hubo tiempo, únicamente, para otra desatención defensiva: otro corner, otras dudas y ¡dos! jugadores de Paranocios aparecieron solos en el ¡Area Chica! de Toco para someter al Gordo. Fueron 5 goles en dos partidos, quizás no sea importante gracias a la efectividad del equipo en ataque, pero si tiene que ser un llamado de atención para los próximos partidos.
Se aproxima fecha del bicentenario de la revolución de Mayo y Toco sigue creando y generando su propia historia. Como Corneglio Saavedra en aquella epopeya de la patria, Seba Parra se jugó por sus compañeros , deleitando a jugadores y cuerpo técnico con la realización de unos embutidos a las brasas, siendo la estrella de jornada (cuando no) la Morcilla, cocida en una modalidad muy Francis Malman, llevando a la creación de la ya famosa "Morza Ahumada". La historia de Toco sigue adelante, escribiendose con un marcador indeleble que quedará en el corazón de todos los que formamos parte.
Goles.
1-0. Autor: Diego. Tiro libre bombeado, preciso, al palo del arquero. Golazo. Asistencia: No hubo (aunque Pachu me diga que el foul se lo hicieron a él y que merece la asistencia). Poca efusividad en el festejo.
2-0. Autor: Diego. Hay un pasaje bibiclo que dice algo que el hombre no debe tropezar dos veces con la misma piedra o algo así. Evidentemente el arquero rival no es cristiano, o si lo es nunca leyó ese versículo. Tiro libre bombeado, preciso, al palo del arquero. Igual de golazo, pero en el otro arco. Poca efusividad en el festejo.
3-0. Autor: Pachu. Buena jugada colectiva con muchos pases rápidos y precisos. No recuerdo muy bien, pero creo que estuvo el Loro metido en la elaboración. Le quedó a Diego que desbordó, metiendo un centro que Pachu capitalizó con un remate alto, fuerte e inatajable. Poca efusividad en el festejo. Asistencia: Diego.
3-1. Corner al área, cabezazo y gol. Totalmente evitable si un jugador alto hubiese estado en el primer palo.
4-1. Autor: Toti. Buena secuencia de pases por el sector izquierdo, le queda al "fisu-enganche" que metió un zapatazo terrible al primer palo del arquero. Golazo tremendo. Buen festejo, levantando los brazos de forma descontrolada, como si se tratase de una marioneta manejada desde el cielo. Asistencia: Pachu (medio ladri teniendo en cuenta la distancia del tiro, pero la dejadita de taco vale la pena premiarla).
4-2. Otro corner al área, una serie de rebotes, la pelota se dirigie al segundo palo dónde dos jugadores de Paranoicos andaban como si fuese el living de su casa. Sometieron al Gordo que casi hace la atajada del nuevo siglo.
Puntajes
Gordo. 7 . Un primer tiempo muy bueno en dónde fue bastión de la victoria conseguida. Bastantes intervenciones siempre con sobriedad, seguridad, típico de un arquero de origen Europeo. En el segundo tiempo dejó la jugada de la fecha: con el partido 1-0, se animó a amagar y salir con elegancia gambeteando al delantero rival. Para hacer eso hay que tener mucha confianza.
Cobany. 7. En el primer tiempo jugó con la astucia de siempre. El crédito de Senillosa y Vernet sigue mostrando que lo suyo no es sólo un buen momento, sino que está afianzado, aplomado, con mucha determinación. Sus carencias técnicas las compensa con sus maravillosos laterales. En el seguendo tiempo dejó su lugar para ayudar a Parra en la parrilla, lo cual le da un punto extra.
Leo. 6. Correcto partido del Mariscal. En el primer tiempo llegó a todos los cruces, saliendo con la elegancia y la prestancia de siempre. En el segundo tiempo sufrió su fin de semana con "160 minutos de fútbol" sintió el desgaste, pero fue correcto.
Gonza. 6. El paladín de la comisión volvió a mantener el nível parejo de siempre. Bien en el mano a mano, atento en los anticipos, expeditivo para sacar la pelota hacia adelante sin miramientos ni delicadezas.
Tute. 7. La versión local del Pupi Zanetti volvió a cumplir muy bien en su rol de marcador de punta. Entendió que para atacar primero hay que defender y que "ser salida" no significa ir para adelante como un demente. Es la salida del equipo, porque pide la pelota, translada lo justo y necesario, le da la pelota a un compañero y vuelve a la marca. Así sí que da gusto verlo jugar.
Junior. 8. Uno de los puntos más altos del equipo. En el primer tiempo jugó un partido bárbaro. Es lo que en los viejos potreros se denominaba un "jugador con sangre": va y viene, corre y juega, mete y desborda. Hace muchísimas cosas, tiene muchísimos recursos y es uno de los jugadores más importante del equipo.
Guille. 8. Volvió a ser el centro neurálgico del equipo. Con la compañía de Junior y de Berty, este experimentado mediocampista dejó atrás su versión más nefasta: menos protestas, menos reproches, menos desorden lo cual lo hacen estar más concentrado y más sereno para distribuir la pelota con muchísimo criterio. Casi siempre buenos pases, pelotazos muy buenos, estiletazos profundos de esos que lastiman. Sufrió las dimesiones de la cancha y la noche larga del sábado y dejó su lugar a alguien con más resto.
Berty. 6. Lo importante, como se dijo en el comentario, creo que fue la posibilidad que tuvo este histórico del equipo de formar parte del once inicial, cupo que se liberó por la ausencia de Emi y de su hermano Santiago (en comparación con el partido anterior). Cumplió. Fue prolijo por su costado, alternó pases buenos con pases malos y mostró la entrega de siempre.
Loro. 6. Desde su inclusión como enganche, el aporte de Loro al equipo ha sido tremendo. Es el jugador que le da la pausa al equipo: para la pelota con una capacidad magnífica, parece que se va a enredar con sus patas largas, pero generalmente consigue girar y cuando encara parece aquellos trenes a vapor que hicieron posible la revolución industrial y permitieron el auge del capitalismo cruel y bastardo que nos exprime hasta la actualidad. Hoy no estuvo fino en el último pase, pero su aporte es fundamental.
Diego. 8. Dos tiro libres, dos goles, una asistencia y un concierto de diagonales que pueden romper cualquier cerrojo, cualquier defensa. Su capacidad futbolística es innegable, pero además está con muchas ganas de ayudar y aportar su granito de arena al equipo.
Pachu. 9. Partido consagratorio de este explosivo jugador oriundo del barrio de Flores, pero no hay que olvidar de lo extraño de su comportamiento. Llegó, tomando Gatoreit y cayó rendido en el duro cesped de CITEFA. Durmió unos minutos, alegó "estar de gira", pre-calentó, se quejó de un dolor en la rodilla y ahí empezó a correr para no parar nunca más. Desbordó, encaró, ayudó en la marca, metió un gol, hizo todo y más. El mejor jugador de la cancha.
Lavezzi. 7. La vuelta de una de las mejores apariciones de la semilla de Toco y me voy. Controversial, polémico, frontal, este zurdo carrilero es una de las mayores promesas del equipo, pero nunca pudo mantener una cierta regularidad en el equipo. Ojalá que pueda lograrlo, tiene muchísimo para aportar. Se paró de lateral, fue duro en la marca y se juntó bien con Toti en la punta izquierda.
Toti. 8. Entró en el segundo tiempo y rápidamente entendió cual debía ser su rol en el partido: pedir la pelota, tocar, juntarse con Guille, Loro y alimentar a Pachu y Diego que estaban intratables. Demostró toda su capacidad para entender el juego y mostrar toda su calidad. Su gol, el cuarto del equipo, fue un poema futbolero: por la gestación de la jugada y por el remate seco, fuerte, penetrante y al ángulo.
Abuelo. 6. Entró con las ganas de siempre. Luego de dos semanas sin fútbol demostró que tenía unas ganas locas de jugar. Eso suma y contagia. Su rendimiento no fue malo, tuvo un desborde interesante por la punta derecha (dónde fue rápido) y otra jugada por la izquierda (punta dónde fue lento) que lo primerearon y no lo dejaron rematar. Lo suyo pasa por obtener una identidad de jugador y definir su rol: delantero centro, mediapunta, segundo atacante. Cuando encuentre su lugar, aportará su entusiasmo para mejorar y eso será muy bueno.
Batata. 7. Ingresó por el Loro y enseguida empezó a sentirse protagonista del partido. Desbordó por derecha, por izquierda, se juntó con Pachu, con Toti, jugó e hizo jugar. Tuvo una chance linda, con un remate de aire que si se metía era para cerrar el predio, vender los terrenos y hacer unos lindos edificios con vista a la General Paz.
Mauro. 6. Ingresó por Guille con una sóla misión: meter, meter y meter. Lo cumplió, aportó lo suyo, ayudando mucho a Junior en la recuperación cuando el jóven capitán ya sentía el cansancio y el trajín del partido. Su vuelta al equipo fue valorada por la parcialidad.
Voy a arrancar el relato del partido adimitiendo que está nueva moda de Toco de ganar, gustar y golear, empieza a gustarme. Ya lejos de los primeros partidos del torneo, cuando el equipo no daba pie con bola y los resultados no acompañaban, el equipo comienza a tomar una fisonomía de equipo (valga la redundancia). Es decir, una estructura sólida y consolidada, una estrategia, un "saber a que jugamos". Y que después se mimetiza de acuerdo a los jugadores que son parte, de las individualidades, de las partes de un sistema integrado que empieza a funcionar.
La ausencia de Kiko para el partido de hoy fue el primer obstáculo que quizás se le presentó a Matute en este "veranito de tranquilidad" que le dieron 3 victorias al hilo. Sin embargo, el entrenador volvió a dar en la tecla. No sólo porque el Pibe Díaz tuvo una actuación consagratoria jugando de atacante (sobre todo por su estupendo segundo tiempo) sino porque acertó en la inclusión de Berty, una vieja gloria, que estaba lejos del equipo titular y que, gracias a su compromiso (sumado a buenas actuaciones las veces que le tocó entrar) se ganó un lugar en el 11 inicial, demostrando que en Toco todos tuvieron, tienen o tendrán, su oportunidad.
Además de este tema burocratico y de rotación que me parecía oportuno aclarar, hubo también un partido de fútbol. Un lindo partido de fútbol, en dónde las dimensiones de la cancha, dieron lugar a un partido abierto, con espacios y bien jugado. Lo ganó Toco, en resumidas cuentas, porque Paranoicos dio muchísimas ventajas defensivas y esto es algo, que hoy por hoy, puede ser letal para los rivales del equipo rojinegro. El volumen de juego y la efectividad del ataque del conjunto de Matute, pasó a ser el aspecto fundamental de su juego. Liderados por Diego, que en cualquier momento saca de la galera un gol (hoy sacó dos), acompañado por una serie de jugadores que partido tras partido van mejorando su nível: el criterio de Guille, la dinámica de Junior y la explosión del Pibe Díaz fueron hoy los puntos altos que le dieron el triunfo a Toco. Hoy fueron ellos, mañana serán otros, esto habla de las variantes que tiene el equipo, algo que venimos repitiendo en las últimas semanas.
La paridad en el trámite del encuentro se abrió gracias a un tiro libre magnífico de Diego. Hasta ahí, ninguno de los equipos se habían sacado ventajas. Toco parecía mas incisivo gracias a los errores defensivos de Paranoicos que eran bien aprovechado por Pachu y Compañía. Junior atacaba por derecha, Guille estaba preciso en su rol de lanzador desde mitad de la cancha, pero el gol no llegaba. En el mismo sentido, Paranoicos se acercaba con peligro, liderado por su número 10 (alias "El pájaro", de notable parecido a Ringo Star, el batero de Los Beatles), pero la defensa de Toco dio las garantías del caso, y el Gordo se mostró tan sobrio como seguro.
Al comienzo del segundo tiempo, la historia era la misma. Partido parejo, sin claro dominador, totalmente abierto, pero fue Toco quién en una ráfaga de fútbol y goles terminó de devastar a su rival. Primero fue Diego con otro tiro libre de su sello (bombeado y esquinado al palo del arquero) y después fue Pachu, quién aprovechó la mejor jugada colectiva de la tarde, para recibir un centro de Diego y mandar la pelota al fondo de la red, con un remate alto, preciso, inatajable. Desde el 3-0 parcial hasta el final del partido, podemos decir que asistimos a lo que se denominará por siempre el "Pibe Diaz Mystery Show", una exhibición futbolística de este velocista del balompié quién antes del partido declaró "estoy de gira, no se si jugar" pero terminó jugando el mejor partido de su vida. ¿Anfetaminas?, ¿Metilendioximetanfetamina?, ¿Sildenafil?, no se, pero lo cierto es que para los amantes de los mundiales, Pachu tuvo un segundo tiempo que emuló al gran Pajaro Caniggia en Italia 90. Fue a todas, ganó la mayoría, metió un gol, asistió, pedía agua, volvía a jugar, volvía a pedir agua, tomó coca cola, pidió agua, se lesionó, pidió el cambio, volvió a entrar y siguió corriendo. Así de hiperactivo, bien a lo Pibe Díaz.
Con la victoria asegurada se vió lo único malo de la tarde. Toco volvió a confundir pasividad con tranquilidad a la hora de manejar un partido, permitiendo que Paranoicos vaya a la carga y encuentre el descuento luego de un corner, dónde el equipo marcó decididamente mal. El 3-1 fue un llamado de atención que hubiese sido mucho más delicado si el árbitro no hubiese anulado otro gol de Paranoico luego de un centro, que hubiese puesto el partido 3-2 dando lugar a más incertidumbre que certezas. Afortunadamente, Toti demostró que a pesar de su fisura el talento está intacto, aprovechó una linda secuencia de pases, un taco de Pachu y metió un zapatazo que liquidó el partido. Hubo tiempo, únicamente, para otra desatención defensiva: otro corner, otras dudas y ¡dos! jugadores de Paranocios aparecieron solos en el ¡Area Chica! de Toco para someter al Gordo. Fueron 5 goles en dos partidos, quizás no sea importante gracias a la efectividad del equipo en ataque, pero si tiene que ser un llamado de atención para los próximos partidos.
Se aproxima fecha del bicentenario de la revolución de Mayo y Toco sigue creando y generando su propia historia. Como Corneglio Saavedra en aquella epopeya de la patria, Seba Parra se jugó por sus compañeros , deleitando a jugadores y cuerpo técnico con la realización de unos embutidos a las brasas, siendo la estrella de jornada (cuando no) la Morcilla, cocida en una modalidad muy Francis Malman, llevando a la creación de la ya famosa "Morza Ahumada". La historia de Toco sigue adelante, escribiendose con un marcador indeleble que quedará en el corazón de todos los que formamos parte.
Goles.
1-0. Autor: Diego. Tiro libre bombeado, preciso, al palo del arquero. Golazo. Asistencia: No hubo (aunque Pachu me diga que el foul se lo hicieron a él y que merece la asistencia). Poca efusividad en el festejo.
2-0. Autor: Diego. Hay un pasaje bibiclo que dice algo que el hombre no debe tropezar dos veces con la misma piedra o algo así. Evidentemente el arquero rival no es cristiano, o si lo es nunca leyó ese versículo. Tiro libre bombeado, preciso, al palo del arquero. Igual de golazo, pero en el otro arco. Poca efusividad en el festejo.
3-0. Autor: Pachu. Buena jugada colectiva con muchos pases rápidos y precisos. No recuerdo muy bien, pero creo que estuvo el Loro metido en la elaboración. Le quedó a Diego que desbordó, metiendo un centro que Pachu capitalizó con un remate alto, fuerte e inatajable. Poca efusividad en el festejo. Asistencia: Diego.
3-1. Corner al área, cabezazo y gol. Totalmente evitable si un jugador alto hubiese estado en el primer palo.
4-1. Autor: Toti. Buena secuencia de pases por el sector izquierdo, le queda al "fisu-enganche" que metió un zapatazo terrible al primer palo del arquero. Golazo tremendo. Buen festejo, levantando los brazos de forma descontrolada, como si se tratase de una marioneta manejada desde el cielo. Asistencia: Pachu (medio ladri teniendo en cuenta la distancia del tiro, pero la dejadita de taco vale la pena premiarla).
4-2. Otro corner al área, una serie de rebotes, la pelota se dirigie al segundo palo dónde dos jugadores de Paranoicos andaban como si fuese el living de su casa. Sometieron al Gordo que casi hace la atajada del nuevo siglo.
Puntajes
Gordo. 7 . Un primer tiempo muy bueno en dónde fue bastión de la victoria conseguida. Bastantes intervenciones siempre con sobriedad, seguridad, típico de un arquero de origen Europeo. En el segundo tiempo dejó la jugada de la fecha: con el partido 1-0, se animó a amagar y salir con elegancia gambeteando al delantero rival. Para hacer eso hay que tener mucha confianza.
Cobany. 7. En el primer tiempo jugó con la astucia de siempre. El crédito de Senillosa y Vernet sigue mostrando que lo suyo no es sólo un buen momento, sino que está afianzado, aplomado, con mucha determinación. Sus carencias técnicas las compensa con sus maravillosos laterales. En el seguendo tiempo dejó su lugar para ayudar a Parra en la parrilla, lo cual le da un punto extra.
Leo. 6. Correcto partido del Mariscal. En el primer tiempo llegó a todos los cruces, saliendo con la elegancia y la prestancia de siempre. En el segundo tiempo sufrió su fin de semana con "160 minutos de fútbol" sintió el desgaste, pero fue correcto.
Gonza. 6. El paladín de la comisión volvió a mantener el nível parejo de siempre. Bien en el mano a mano, atento en los anticipos, expeditivo para sacar la pelota hacia adelante sin miramientos ni delicadezas.
Tute. 7. La versión local del Pupi Zanetti volvió a cumplir muy bien en su rol de marcador de punta. Entendió que para atacar primero hay que defender y que "ser salida" no significa ir para adelante como un demente. Es la salida del equipo, porque pide la pelota, translada lo justo y necesario, le da la pelota a un compañero y vuelve a la marca. Así sí que da gusto verlo jugar.
Junior. 8. Uno de los puntos más altos del equipo. En el primer tiempo jugó un partido bárbaro. Es lo que en los viejos potreros se denominaba un "jugador con sangre": va y viene, corre y juega, mete y desborda. Hace muchísimas cosas, tiene muchísimos recursos y es uno de los jugadores más importante del equipo.
Guille. 8. Volvió a ser el centro neurálgico del equipo. Con la compañía de Junior y de Berty, este experimentado mediocampista dejó atrás su versión más nefasta: menos protestas, menos reproches, menos desorden lo cual lo hacen estar más concentrado y más sereno para distribuir la pelota con muchísimo criterio. Casi siempre buenos pases, pelotazos muy buenos, estiletazos profundos de esos que lastiman. Sufrió las dimesiones de la cancha y la noche larga del sábado y dejó su lugar a alguien con más resto.
Berty. 6. Lo importante, como se dijo en el comentario, creo que fue la posibilidad que tuvo este histórico del equipo de formar parte del once inicial, cupo que se liberó por la ausencia de Emi y de su hermano Santiago (en comparación con el partido anterior). Cumplió. Fue prolijo por su costado, alternó pases buenos con pases malos y mostró la entrega de siempre.
Loro. 6. Desde su inclusión como enganche, el aporte de Loro al equipo ha sido tremendo. Es el jugador que le da la pausa al equipo: para la pelota con una capacidad magnífica, parece que se va a enredar con sus patas largas, pero generalmente consigue girar y cuando encara parece aquellos trenes a vapor que hicieron posible la revolución industrial y permitieron el auge del capitalismo cruel y bastardo que nos exprime hasta la actualidad. Hoy no estuvo fino en el último pase, pero su aporte es fundamental.
Diego. 8. Dos tiro libres, dos goles, una asistencia y un concierto de diagonales que pueden romper cualquier cerrojo, cualquier defensa. Su capacidad futbolística es innegable, pero además está con muchas ganas de ayudar y aportar su granito de arena al equipo.
Pachu. 9. Partido consagratorio de este explosivo jugador oriundo del barrio de Flores, pero no hay que olvidar de lo extraño de su comportamiento. Llegó, tomando Gatoreit y cayó rendido en el duro cesped de CITEFA. Durmió unos minutos, alegó "estar de gira", pre-calentó, se quejó de un dolor en la rodilla y ahí empezó a correr para no parar nunca más. Desbordó, encaró, ayudó en la marca, metió un gol, hizo todo y más. El mejor jugador de la cancha.
Lavezzi. 7. La vuelta de una de las mejores apariciones de la semilla de Toco y me voy. Controversial, polémico, frontal, este zurdo carrilero es una de las mayores promesas del equipo, pero nunca pudo mantener una cierta regularidad en el equipo. Ojalá que pueda lograrlo, tiene muchísimo para aportar. Se paró de lateral, fue duro en la marca y se juntó bien con Toti en la punta izquierda.
Toti. 8. Entró en el segundo tiempo y rápidamente entendió cual debía ser su rol en el partido: pedir la pelota, tocar, juntarse con Guille, Loro y alimentar a Pachu y Diego que estaban intratables. Demostró toda su capacidad para entender el juego y mostrar toda su calidad. Su gol, el cuarto del equipo, fue un poema futbolero: por la gestación de la jugada y por el remate seco, fuerte, penetrante y al ángulo.
Abuelo. 6. Entró con las ganas de siempre. Luego de dos semanas sin fútbol demostró que tenía unas ganas locas de jugar. Eso suma y contagia. Su rendimiento no fue malo, tuvo un desborde interesante por la punta derecha (dónde fue rápido) y otra jugada por la izquierda (punta dónde fue lento) que lo primerearon y no lo dejaron rematar. Lo suyo pasa por obtener una identidad de jugador y definir su rol: delantero centro, mediapunta, segundo atacante. Cuando encuentre su lugar, aportará su entusiasmo para mejorar y eso será muy bueno.
Batata. 7. Ingresó por el Loro y enseguida empezó a sentirse protagonista del partido. Desbordó por derecha, por izquierda, se juntó con Pachu, con Toti, jugó e hizo jugar. Tuvo una chance linda, con un remate de aire que si se metía era para cerrar el predio, vender los terrenos y hacer unos lindos edificios con vista a la General Paz.
Mauro. 6. Ingresó por Guille con una sóla misión: meter, meter y meter. Lo cumplió, aportó lo suyo, ayudando mucho a Junior en la recuperación cuando el jóven capitán ya sentía el cansancio y el trajín del partido. Su vuelta al equipo fue valorada por la parcialidad.
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